¿Qué pasará si Estados Unidos abandona el TLCAN?

04/09/2017
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No es lo mismo un Presidente ignorante que un Presidente ignorado. Lo primero es frecuente, lo segundo no. En los sistemas políticos presidencialistas, el primer magistrado es el funcionario público de más alto nivel, el que representa a la nación, su imagen a los ojos del mundo. Por eso llama profundamente la atención el caso de Donald Trump, ignorante de las normas más elementales de la política nacional e internacional y ahora también, cada vez más ignorado hasta por sus allegados.

 

En la semana que recién terminó, Trump despotricó, como de costumbre, contra México, primero al afirmar que la construcción del multicitado muro fronterizo se justifica por los altos índices de criminalidad en la República Mexicana. Poco después, la emprendió en contra de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), cuando sostuvo que se trata de un proceso muy difícil y que Estados Unidos podría retirarse del mismo. En otro contexto, ello habría colapsado al peso mexicano frente al dólar y los mercados financieros se habrían estremecido. Sin embargo, nada de eso ocurrió. Ya nadie le cree a Donald Trump. Le está pasando lo de aquel cuento en que un pastorcillo denunciaba ante la comunidad, falsamente, que un lobo lo acechaba. Lo hizo varias veces y la comunidad acudió en su auxilio. Pero llegó el día en que los lugareños entendieron que el chico les tomaba el pelo y optaron por ignorarlo. Por ello, el día en que un lobo efectivamente lo atacó, el pastorcillo se quedó solo, pidiendo ayuda.

 

La falta de credibilidad en el Presidente estadunidense es más evidente en la medida en que mientras él pasa mucho tiempo enviando twits, mientras sus equipos de trabajo, incluyendo al que participa en la renegociación del TLCAN 2.0, siguen trabajando. Es verdad que cuando recién se instaló en la Casa Blanca, una de sus primeras acciones de su gobierno fue retirar a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP). Lo hizo, argumentando que los tratados comerciales signados por EEUU no han traído sino desempleo a los trabajadores estadunidenses. Señalaba igualmente que estos tratados, en especial el TLCAN, no beneficiaban a Washington, toda vez que eran responsables del pasmoso déficit comercial que mantiene EEUU con sus principales socios comerciales.

 

Aquí la primera mentira de Trump: si los tratados de libre comercio son una de las principales causas del déficit comercial de la Unión Americana: ¿cómo explicar lo que sucede con la República Popular China (RP), su primer socio, con el que no tiene suscrito ningún tratado comercial, pese a lo cual enfrenta un gigantesco déficit del orden de los 347 billones de dólares? Y ¿qué decir de Japón y Alemania, cuarto y quinto socios comerciales, respectivamente, con quienes tampoco tiene tratados de libre comercio y, sin embargo, presenta un déficit por 68. 9 y 64. 8 billones de dólares, respectivamente?

 

Es verdad que cuando el TLCAN entró en vigor el 1° de enero de 1994, Estados Unidos tenía una relación comercial superavitaria con México que ascendía a 1 349 millones de dólares. Un año después, esa relación se invirtió, y el déficit que enfrentaba la Unión Americana con los mexicanos fue por 15 808. 3 millones de dólares –aunque hay que recordar que, en ese año, tras el efecto tequila, México restringió sus importaciones y la devaluación hizo competitivas sus exportaciones. Con todo, el déficit no ha parado de crecer y hacia 2016, México, tercer socio comercial de Estados Unidos, tenía una relación superavitaria con su poderoso vecino, por 63. 2 billones de dólares, cifra inferior a los superávit mostrados por Japón y Alemania, y ciertamente muy por debajo de la RP China. Por lo tanto, así como EEUU despotrica contra México, se esperaría que hiciera lo propio con los países referidos. Pero no ocurre así, muy posiblemente porque, al no tener tratados de libre comercio con ellos, no cuenta con los mecanismos para acceder a los mercados de esas naciones en condiciones preferenciales, lo que encarece los productos que les vende.