Coalición oficialista dice sí a TLC

13/12/2006
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En medio de una creciente y diversa oposición al tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, la mayoría oficialista de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Legislativa de Costa Rica dictaminó afirmativamente el tratado este martes, cumpliendo así con el plazo impuesto por el presidente del congreso, Francisco Pacheco.

Contra viento y marea, la llamada mayoría mecánica que componen el gobiernista partido Liberación Nacional y los partidos Libertario y Unidad Social Cristiana, emitieron su dictamen, cuando apenas se habían presentado un 20 por ciento de las cláusulas interpretativas, por parte del Partido Acción Ciudadana, PAC y del Partido Frente Amplio que adversan dicho tratado.

Mientras el dictamen era dado a conocer, cientos de personas se manifestaban en las afueras del parlamento, protestando por las irregularidades que se han presentado en el trámite del tratado y por la falta de espacio que han tenido sus detractores para exponer sus puntos de vista.

“Esto ha sido un atropello a la democracia parlamentaria desde el momento mismo en que fueron nombrados los integrantes de la Comisión e Asuntos Internacionales, pues el partido de gobierno se garantizó una mayoría de deputados que estaban a favor del TLC aunque no entendieran de que se trata”, denunció Elizabeth Fonseca, jefa de fracción del PAC.

El ritmo impuesto al trámite parlamentario del TLC por la administración Arias Sánchez y sus aliados neoliberales, contrasta con la creciente oposición que se expresa a través de foros y manifestaciones en todo el territorio costarricense, como fue el caso de las jornadas del 22 y 23 de octubre pasado y más recientemente con la constitución del Frente de Apoyo a la Lucha contra el TLC que aglutina a una amplia gama de personalidades y sectores sociales y políticos costarricenses.

Presidido por el Rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica, Eugenio Trejos, y por el Decano de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional, Henry Mora, este Frente expresó su oposición a este tratado y a la llamada agenda complementaria, así como al procedimiento antidemocrático que se ha seguido para el trámite parlamentario del mismo.

En este Frente convergen además de los académicos, el sector cooperativo, los industriales farmacéuticos, los pequeños agricultores y un grupo de destacadas personalidades políticas encabezadas por el ex presidente Rodrigo Carazo Odio.

Para quienes conforman este Frente, el TLC es la culminación de un modelo excluyente y generador de desigualdades sociales que progresivamente se ha venido imponiendo a lo largo de los últimos veinte años y su impacto sería tan profundo como si se aprobara y pusiera en ejecución una “constitución económica neoliberal”.

Eugenio Trejos explicó que “la lucha contra este Tratado es una lucha patriótica por la soberanía, entendida como el derecho del pueblo de Costa Rica a discernir con dignidad y autonomía el rumbo de la Nación; derecho soberano a definir democráticamente el tipo de desarrollo económico y social y las formas de integración en la economía mundial que mejor propicien el bien común y la convivencia pacífica”.

“Queremos una Costa Rica abierta al mundo pero sin someterse a la estrategia de globalización neoliberal que impulsa el capital transnacional y comparten sumisamente sus socios internos, expresó el Rector del ITCR.

Trejos aseguró que “dependiendo de su resultado, la lucha contra el TLC determinará, en gran medida, el tipo de Estado y sociedad que las y los costarricenses tendremos en las próximas décadas”

Tal y como lo han planteado distintos analistas, la discusión alrededor del TLC divide Costa Rica y ha sacado a flote contradicciones en distintos ámbitos políticos y económicos.

Una de estas contradicciones es la que se presenta entre la bancada legislativa del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) que apoya el tratado y Luís Fishman, presidente de dicho partido que lo adversa.

Para el político, que el TLC se ratifique tal cual está firmado es más peligroso que no hacerlo y aseguró que este tratado no es el que Costa Rica necesita porque “va más allá de una simple reforma en materia comercial, tocando aspectos de agenda social y desarrollo del país”, al tiempo que fustigó la apertura de los monopolios de telecomunicaciones y seguros, puesto que, a su criterio, “esa debe ser una decisión del país y no producto de un TLC”.

Con el dictamen de mayoría afirmativo el TLC entra ahora en una nueva fase del trámite legislativo que pasa por la presentación dentro de diez días al plenario del dictamen de minoría negativo que presentará el PAC, así como la reiteración de las mociones de las normas interpretativas que fueron sometidas en Comisión, así como las que no fueron presentadas por lo atropellado del trámite.

Pese al clamor generalizado de que Oscar Arias a través de su bancada legislativa y la coalición neoliberal PUSC-MPL, está dispuesto a violentar el procedimiento parlamentario forzando la votación del tratado en primer debate, existe la advertencia, de prominentes juristas de que estarían a las puertas de una declaratoria de inconstitucionalidad sobre él, lo que implicaría comenzar de nuevo con el proceso.

Por su parte, los sectores sociales han sido muy claros en cuanto a que la ruptura de la constitucionalidad abriría el cauce a la inestabilidad social y política del país, con consecuencias impredecibles.

- Juan Carlos Cruz, Servicio Informativo del Centro de Comunicación Voces Nuestras para ALAI
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