El mañana es hoy (IV)

05/08/2020
  • Español
  • English
  • Français
  • Deutsch
  • Português
  • Opinión
-A +A

4ªparte

 

La Pandemia del Covid 19, afectó en su médula los sistemas de vida vigentes, como expresión primera de su embate sobre la humanidad. Esta lacra planetaria -surgida natural o artificialmente- si bien viene siendo domada poco a poco, sigue y seguirá por algún tiempo, definiendo las políticas de la acción científica en relación con la económica, para encontrar una vacuna que sirva al control del virus, cualesquiera sean sus características. 

 

Por razones de análisis requerimos centrarnos en la revisión de los tres pilares que consideramos fundamentales para conformar y sostener una nueva manera de gestionar la existencia en el planeta Tierra, respetando el hábitat de todos los seres vivos, mediante la construcción de un Sistema General que asuma tales compromisos, a través de una auténtica sustentabilidad y sostenibilidad planetarias. 

 

A la presentación del subsistema educativo -motivo de nuestra entrega anterior- continuamos hoy el relacionado con la economía y la vida social. En los ámbitos de la Tierra, diversos países y agrupaciones de los mismos, están buscando caminos que permitan resarcirse de las graves afectaciones que las economías, todas, sufren acentuadamente tanto en la salud de sus habitantes -a estas alturas la pandemia se llevó 650,000 personas- como en la vida social, producto del aflojamiento y en algunos terrenos la anulación de las actividades productivas y de comercio, salvo en casos imposibles como los de la economía informal en que sus practicantes viven al día de lo que obtienen en sus negocios de toda índole, que de no realizarlos -lo cual ocurre- les lleva al límite de la pobreza, que apenas si es atendida con recursos públicos para mitigar el hambre de amplios grupos de población.    

 

Estamos viviendo y transformando cotidianamente un escenario económico desesperante y en momentos desgarrador, no solo en naciones pobres del Planeta, 

también en muchos poblados, barrios y asentamientos de las naciones ricas, que por sus sistemas de vida capitalista -en que el dinero cuenta por encima de la vida humana- mantienen en pobreza y a veces en la miseria a muchos de sus pobladores, sin atenciones especiales para resarcirles de esa epidemia provocada por sistemas económicos en manos de organismos financieros que dictan los caminos a seguir, en tanto sirvan a la concentración de la riqueza en unas cuantas transnacionales.  

 

Del análisis y propuesta de soluciones posibles, surge la idea de una renta básica universal, consistente en un ingreso, periódicamente cubierto por el gobierno nacional a cada ciudadano, definido como un derecho sin ninguna condición. Se considera a esa renta, parte de una política fiscal redistributiva que pretende proteger, garantizando un nivel mínimo de ingresos a todos los ciudadanos y por ese medio, reducir las desigualdades sociales. 

 

Es universal porque la condición financiera, de familia o personal del ciudadano, no le imposibilitan para alcanzar este recurso. Se considera que lo percibido variaría, según se definieran las normas estipuladas para el otorgamiento de la renta básica. Ver:https://economipedia.com/definiciones/renta-basica-universal.html 

 

Junto a esa posibilidad, hay ejemplos muy importantes de empeños por recuperar situaciones prevalecientes, antes del Covid 19, los que se presentan en Europa, a nivel país u organismos multilaterales. En el primer caso conviene conocer el nuevo sistema económico alternativo que se incorporó oficialmente a la ciudad de Ámsterdam.    

 

El modelo del “Dónut”.  Ámsterdam adopta el dónut como vía para superar la crisis y ser una ciudad amigable, relanzando su economía, no hacia el crecimiento económico como tal, sino en busca del bienestar humano y el esmero por el planeta. Kate Raworth, revisa todos los “componentes del pensamiento económico contemporáneo” para modificar pautas no alineadas con objetivos de las sociedades del siglo XXI -muchas de ellas incorporadas en acuerdos de la ONU y sus Agencias- integrando un documento para la Universidad de Oxford dentro de un programa de Oxfam.

 

De allí surge su libro: “Doughnut Economics: Seven Ways to Think Like a 21st-Century Economist.” (“La economía del dónut, siete formas de pensar como un economista del siglo XXI”), contribución muy importante al debate sobre los modelos de desarrollo, buscando que éstos actúen sobre la sociedad, de manera justa y en plena armonía con el hábitat. Apoya su alegato en un criterio utilizado en teorías educativas avanzadas: ¡existen límites! Ver: https://www.uypress.net/auc.aspx?105970 

 

El sueco Johan Rockström detalló -con un grupo de expertos- los límites planetarios de nueve procesos fundamentales para la estabilidad del sistema Tierra. la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptó, para el periodo 2015-2030, los derroteros planetarios más importantes de la historia por medio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), esto, después de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).  

 

Si los ODM se encausaron en aminorar la pobreza extrema y el hambre, los 17 ODS, explicitados en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, presentaron una visión ambiciosa de sostenibilidad ambiental del planeta, conteniendo las inestabilidades del cambio climático provocado por la acción humana. Los ODS incluyen un vigoroso dispositivo medioambiental que desarrolla el cuidado del planeta. Ver:https://www.redalyc.org/jatsRepo/675/67559606005/html/index.html 

  

La economista británica añade a tales límites externos, otros que requiere nuestro propio bienestar. Al incluir círculos concéntricos interiores, al lado de los externos, crea una imagen gráfica en forma de dónut (dona) que da nombre al modelo con: un círculo interior que precisa las necesidades básicas para el bienestar humano: comida, agua, sanidad, energía, educación y en lo social, igualdad o representatividad política y uno exterior que presenta los límites del planeta que no deben afectarse, so pena de devastar las condiciones externas en las que puede desarrollarse nuestra sociedad. Ver: https://www.redalyc.org/jatsRepo/268/26859570007/html/index.html 

 

La teoría de “La Dona” -castellanizando el término- trastoca todas las que conocíamos de los dos siglos anteriores, si bien las incluye en lo que de ellas impulsa el bienestar para quienes se afincan en cada hábitat. Lo que estudiamos de las escuelas: mercantilista -basada en la acumulación de metales preciosos- siglos XVII y XVIII; clásica -base del capitalismo que domina los conceptos económicos de los siglos XVIII al XX y perdura, junto a la marxista, que surge de las obras de Carlos Marx en el siglo XIX; todas ellas con variantes que entrelazan principios y criterios de unas y otras, pero que, al final presentan dos posiciones frente a la vida: el capitalismo y sus derivaciones, como ciencia que intenta explicar la globalidad del proceso económico teniendo al mercado como centro y control del proceso vs el socialismo y sus derivaciones, que utiliza las teorías marxistas, interpretadas localmente, para resolver las contradicciones que impiden el bienestar y la felicidad de los seres que habitamos el Planeta Tierra. Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_la_dependencia 

 

Veamos brevemente a los principales exponentes de las dos tendencias. El Capitalismo. Conocemos como sus desarrolladores a: Adam Smith, Thomas R. Malthus y David Ricardo. Smith en su obra “La riqueza de las naciones” (1776), examina diversos sistemas de economía política, en particular mercantilismo y fisiocracia. Expone su concepción de un orden natural, “sistema de libertad natural”, que para él es “resultado del libre ejercicio del interés individual que beneficia exitosamente —sin proponérselo— al bien común en la solución de problemas y satisfacción de necesidades por medio de la libre empresa, de la libre competencia y del libre comercio”. Afirma que la ley natural es superior a la ley humana. La economía es regida por una "mano invisible". De allí que el estado no deba intervenir. Lo económico -afirma- se mueve por su propio impulso, debido a que las instituciones económicas son corolario de la actividad voluntaria de millones de seres humanos.  

 

Tales concepciones le llevan a considerar que las fuerzas del mercado (oferta y demanda) están ordenadas por la competencia libre, por un equilibrio natural, producto de acciones de la “mano invisible”. Tal equilibrio en la sociedad viene a resultas de la acción individual -como señalamos- buscando su propio beneficio, solo así sirve a todos. Existe inclinación por naturaleza del humano al intercambio, para lo que se especializa en oficios y profesiones diversas. 

 

Sustento del alegato de Smith es la propiedad privada como producto natural. Apoyado en la teoría objetiva del Valor = trabajo, propone mercados libres, acordes con la doctrina del “Laissez faire, laissez passe”. Afirma: "el capital es aquella parte del acervo que se usa para poner en movimiento trabajo productivo, es decir, trabajo que reemplazará y aumentará la inversión originaria". Los sueldos tienden al nivel de "subsistencia", pueden elevarse si se amplía la economía. Más inversiones igual a más empleos, mayor crecimiento, más beneficio para toda la sociedad. Considera justo que los capitalistas sean ricos y los obreros pobres. 

 

De su teoría se originan tres clases económicas. Obreros: perciben salarios para su subsistencia; propietarios terratenientes: cobran renta al proporcionar tierras y recursos naturales; capitalistas: reciben beneficios sobre su capital invertido. El estado proporciona protección legal a todas las transacciones económicas y recauda impuestos, los cuales deben ser lo más bajos posible. Ver:https://es.wikipedia.org/wiki/La_riqueza_de_las_naciones 

 

El marxismo. Como doctrina económica se desarrolló en el siglo XIX, secuencia de las obras de Carlos Marx, sobre todo en “El Capital” (1861-1867, tomo: I) (Tomos-II y III fueron publicados por Federico Engels en 1885-94). También se le conoce como socialismo científico por la aspiración de dar al socialismo una base científica real, superando al socialismo utópico. Ocurre tal cosa debido a que es, más que teoría económica, crítica integral del funcionamiento de las sociedades. Busca comprender la realidad para transformarla. Su método de análisis es el materialismo dialéctico, que plantea la lucha entre opuestos (burguesía vs proletariado) como origen y plataforma para las transformaciones que la sociedad requiere, en la búsqueda del bienestar de todos. 

 

El marxismo es, por tanto, una teoría general cuya estructura filosófica es el materialismo dialéctico: el ser humano puede conocer la realidad sin recurrir a explicaciones sobrenaturales; tal realidad no es materia de estudio estático, constituye un proceso dinámico, responsable de la existencia y evolución de las sociedades y expresión de realidades políticas, económicas y sociales, que se construye en el conflicto dialéctico entre fuerzas de producción y relaciones de producción. 

 

Marx y sus seguidores (Engels, Kautsky, Rosa Luxemburgo, Plejanov, Bujarin) nos muestran como la realidad social pasa por etapas como: consumismo primitivo, esclavismo, feudalismo y capitalismo inicial, para arribar al consumismo pleno. 

 

El análisis dialéctico de la mercancía -inscrito en su 1er Tomo- considera que la mercancía individual es la expresión elemental de la riqueza social en el capitalismo. Marx lo realiza considerando a la mercancía, del modo clásico, en tanto valor de uso -satisfaciendo necesidades humanas- y como valor de cambio -para intercambio por otros bienes-. Aquí se precisa que el valor de cambio de una mercancía es manifestación de algo más profundo. “Si una cantidad X de mercancía A equivale a una Y de mercancía B, no depende del valor de uso de dichas mercancías, ni de los trabajos particulares con las que fueron producidas. Lo que hace posible la equivalencia es que ambas contienen la misma cantidad de trabajo humano abstracto, materializado en ellas”.  

 

Marx califica como valor de las mercancías, al “trabajo socialmente necesario para su producción”, siendo la medida del valor, definida por la cantidad (duración) de ese trabajo. De este modo Marx pone de pies a David Ricardo, quien planteó este tema, y de manera crítica lo profundiza para concluir​ que el valor de cambio será la forma del valor. Surge así la teoría de la plusvalía y de la explotación. Ver:https://es.wikipedia.org/wiki/El_capital

 

 (Continuará)

v_barcelo@hotmail.com 

 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/208305
Suscribirse a America Latina en Movimiento - RSS