La pandemia con perspectiva de género

13/04/2020
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  • Opinión
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La pandemia del Coronavirus está trastocando las dinámicas sociales y mundiales de manera abrupta, con apenas dos meses desde que se manifestaron las organizaciones internacionales oficialmente. En este sentido, por miedo a las repercusiones a futuro, todos los gobiernos han decidido tomar medidas para solventar esta crisis, algunas en pro de salvaguardar vidas y otras en pro de salvaguardar el capital.

 

Si bien estas medidas están dirigidas principalmente para “vencer” al Coronavirus y restaurar las sociedades como las conocemos, hay muchas aristas que se les están escapando de las manos, puesto que vivimos en sociedades estratificadas en las cuales los acontecimientos no tienen las mismas repercusiones para todo el mundo. Para no extenderme en este punto –de esto ya se ha hablado bastante– quiero referirme en esta oportunidad sobre las repercusiones y las medidas que se deberían tomar para salvaguardar vidas, sí; pero también, para proteger la integridad física y psicológica de las mujeres, niñas y niños.

 

En Venezuela, el Gobierno Nacional ha implementado un conjunto de medidas para la protección del futuro del país, véase: las personas. Estas disposiciones apuntan a contribuir con la prevención, detección y atención de casos de Covid-19, y evitar así su propagación.

 

Si bien estas decisiones están teniendo efectos positivos en el detenimiento de la propagación del virus, no es a lo único que se le debe dar importancia. Las mujeres, como sujetas más vulnerables que los hombres, se encuentran –debido a la cuarentena– en una posición desventajosa que atenta contra su vida en todos los aspectos.

 

Es por este motivo, que muchas organizaciones e individualidades feministas decidieron hacer un eco a esta problemática, exponiendo las consecuencias negativas que implica la cuarentena social para muchas mujeres y a su vez, exigiendo una serie de medidas que debería implementar el gobierno para esto.

 

En este sentido, la situación actual de la pandemia provocada por el virus COVID-19 no puede dejar de ser analizada desde una perspectiva de género, por lo tanto, quiero exponer esta discusión y reseñar las peticiones que se hicieron al Estado venezolano.

 

Debido al llamamiento a mantenerse encerradas en sus casas, hay millones de mujeres en todo el mundo que se encuentran confinadas con sus agresores y posibles asesinos. Las medidas de aislamiento social, para estas mujeres en situación de violencia, puede ocasionar su agravamiento progresivo ocasionando mayores daños psicológicos y físicos, en última instancia la muerte, y no sólo para estas mujeres, sino para los y las hijas que se encuentran envueltos en estas dinámicas tan atroces. Entendamos que muchas veces el poder salir a trabajar o que el agresor no esté en casa, era un alivio para muchas mujeres que sufren de violencia; entonces, el tener que convivir diaria y obligatoriamente entre sí puede acelerar los procesos de agresión contra ellas.

 

 En Venezuela, un país donde en 60 días se han registrado 50 femicidios –y en aumento– esta situación no puede ser tomada a la ligera, es una clara señal de alarma. Recordemos que el machismo mata mundialmente a más mujeres diariamente que este virus.

 

Es por este motivo, que se han exigido una seria de medidas urgentes al Estado para apaciguar y proteger la vida de las mujeres e infantes en contextos de violencia en el país. Algunas de estas medidas son:

 

•La implementación de un Plan Integral y especial, para atender a las mujeres, niños y niñas víctimas de violencia de género en lo que dura la cuarentena.

 

•La activación de un número telefónico de emergencia o un mecanismo en línea para atender denuncias de violencia hacia las mujeres que funcione las 24 horas de los 7 días de la semana. Ya que, en las condiciones actuales de cuarentena, se dificulta el desplazamiento de las víctimas hasta los órganos de denuncias, y las instituciones públicas encargadas de asesorar a estas mujeres no están laborando por las medidas de cuarentena.

 

Hay que acotar que, si bien el gobierno no ha implementado esta medida, los movimientos feministas han puesto a la orden una serie de números de contacto en los cuales las mujeres pueden llamar para pedir asesoramiento. Sin embargo, sin una manera efectiva para procesar las denuncias, no hay todavía una solución al problema.

 

•La detención inmediata de los agresores en flagrancia y el otorgamiento de las medidas de protección y de seguridad a las mujeres, niños y niñas violentadas.

 

•La reactivación de las Casas de Abrigo, cumpliendo con todas las medidas sanitarias que sean necesarias, para acoger a mujeres e infantes víctimas de violencia.

 

En conclusión, es deber del Gobierno venezolano garantizar el cumplimiento de la Ley Orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, aún en contexto de Coronavirus. Y es nuestro deber como ciudadanas y ciudadanos, protestar porque esto se cumpla y velar por la vida de nuestras compatriotas en situación de violencia.

 

Lo sororidad no entiende de aislamientos…

 

-Ivel Urbina, antropóloga, investigadora en el Museo Antropológico “Francisco Tamayo Yépez”. Venezuela

ivel35amas@hotmail.com

 

https://www.alainet.org/es/articulo/205846

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