Los sindicatos y las elecciones

30/07/2019
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Foto: lavoz.com.ar
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Los sindicatos y sus dirigentes, suelen tener mala fama para aquello que se denomina “la opinión pública”. Tapas de diarios, artículos periodísticos, informes mediáticos y hasta series televisivas, hablan de ello. Siempre ligados a la corrupción, a las prebendas, a las patotas, entre otras cuestiones del buen vivir.

 

Ahora bien, ¿cuál es la razón de esta crítica?

 

En primer lugar, estamos en medio de un proceso electoral, y el sindicalismo esencialmente forma parte de la oposición al gobierno nacional. El oficialismo, a través de los medios de comunicación, demoniza a los sindicatos y sus dirigentes en provecho propio. Por otra parte, los sectores empresariales con sus matices, siempre bregan por bajar el costo del salario y el valor de la fuerza de trabajo en su conjunto; para lo cual, las organizaciones sindicales son un obstáculo.

 

Para estas reflexiones, nos interesa rescatar la función de los sindicatos y los beneficios del sistema sindical argentino, ya que por su naturaleza y por su historia, no solo humanizó las condiciones de trabajo, sino que enriqueció y elevó la calidad de vida de toda la sociedad.

 

Los sindicatos, nacen en la segunda mitad del siglo XIX y fueron evolucionando hasta el presente. Las primeras organizaciones gremiales, son hijas de las mutuales creadas por los inmigrantes que lucharon por resolver las cuestiones sociales y sanitarias que se gestaron tanto en el mismo proceso de trabajo, como en la vida social… Para ello, a las tareas de protección, contención y atención de las problemáticas iniciales, las organizaciones gremiales, lucharon y lograron mejorar las condiciones de trabajo y de vida de la población trabajadora.

 

Con el tiempo, y el desarrollo de la sociedad capitalista en su etapa industrial, los sindicatos se fueron organizando en ramas de actividad. El modelo sindical se transforma conforme a los cambios políticos y las circunstancias de cada época en nuestra historia, hasta llegar al modelo sindical del presente.[1]

 

Estas transformaciones, se reflejan en la legislación inconmensurable que se produjo. Aquí una breve cronología de parte de la legislación en materia laboral en la Argentina:

 

  • 1905, 1er. Normativa laboral: Descanso dominical (Julio A Roca; Joaquín V González; Bialet Masé). Fue aplicado en principio a la ciudad de Bs. As.

 

  • 1907, Ley 5291: Reglamenta el trabajo de las mujeres y de los niños

 

  • 1907, Por decreto de José Figueroa Alcorta, se crea el Departamento Nacional de Trabajo a cargo del Dr. Nicolás Matienzo. Durante la presidencia de Sarmiento (1871), se crea la Oficina de Trabajo

 

  • 1912, Ley 8999 (Alfredo Palacios; José L Cantilo), se amplían las funciones del Departamento de Trabajo

 

  • 1915, Ley 9688 (con vigencia hasta 1991), fija la responsabilidad del empleador en materia de accidentes de trabajo. Ley, 24028 (1991-1995), y de 1995 hasta el presente, La Ley de Riesgos de Trabajo, 24557.

 

  • 1929, Ley 11544, regula la duración de la jornada de trabajo (8hs. Diarias, 48hs. Semanales)

 

  • 1933, Ley 11723. Se introducen las indemnizaciones y vacaciones pagas (se inicia para los trabajadores de comercio)

 

  • 1934, Ley 11993. Licencia por maternidad

 

  • En la década del ´40, se desarrolló el Derecho del Trabajo y la Seguridad Social. Comenzaron a surgir los primeros «Estatutos Profesionales»(Bancarios, Trabajadores a domicilio)

 

  • Desde el Estado se promueve la importancia de los sindicatos, y de la concepción social del trabajo.

 

  • 1944, Primeros Tribunales de Trabajo

 

  • El Dto. De Trabajo (1912), adquiere jerarquía de Secretaría de Trabajo y Previsión

 

  • 1945, por Decreto se consagran los conceptos de «estabilidad en el empleo», «salario mínimo, vital y móvil» y «sueldo anual complementario»

 

  • Se generaliza, amplían, enriquecen y aplican toda la legislación laboral anterior

 

  • 1949, con la Constitución Justicialista el Derecho Laboral obtuvo rango constitucional.

 

  • Esta Constitución es derogada en 1955, y en 1957, la reforma Constitucional, a través de su art. 14 Bis, incorpora los derechos laborales sociales, entre ellos el derecho a huelga.

 

  • 1953, Ley 14250 (Convenciones Colectivas de Trabajo) y sus modificaciones en 2004: Ley 25877, ordenamiento Régimen Laboral

 

  • Década del ´60, Leyes y normas que regularon las relaciones laborales y las Asociaciones gremiales

 

  • 1974, Ley 20744 de Contrato de Trabajo

 

  • 1988, Ley 23551. Actividades internas de las Asociaciones Sindicales

 

  • 1991, Ley Nacional de empleo (24013 y 25345)

 

  • 2000, Ley 25323. Duplica las indemnizaciones para los casos de trabajo no-registrado

 

Los sindicatos, llevan adelante una labor que trasciende la discusión salarial, para involucrarse en la vida de toda la comunidad:

 

Atención en el campo de la salud a través de las Obras Sociales Sindicales, para el trabajador, su familia y los adherentes. Facilitador del turismo social para los trabajadores directos o por convenio con otras organizaciones. Atención directa de la salud, con Clínicas y Sanatorios propios, etc.

 

En materia política, los sindicatos participan de la vida nacional a través de los aparatos del estado, como factores concurrentes. Tienen sus legisladores electos a nivel municipales, provinciales y nacionales en diferentes frentes electorales.

 

Los sindicatos también participan con otras organizaciones de la sociedad civil y las Iglesias, en una multiplicidad de actividades culturales y de interés general. Con las Cámaras empresariales, Universidades, Centros de Capacitación, aportan estructuras, financiamiento, personal especializado en las tareas de formación profesional y capacitación para el trabajo.

 

Sindicalismo y partidos políticos

 

El sindicalismo es la columna vertebral del movimiento nacional justicialista. Ya sea por persecución militar, represión o derrota electoral, una gran parte de la dirigencia política peronista, fue a buscar refugio a los sindicatos. Una vez que la taba se da vuelta, y el peronismo regresa a funciones de gobierno, no siempre los sindicatos son reconocidos por los dirigentes políticos.

 

Esta descripción puede hacerse extensiva a la relación con otros partidos políticos, ya que en los momentos más difíciles de nuestra historia, numerosos dirigentes sindicales entregaron su vida y no solo por la defensa de sus organizaciones. A cambio, muchos dirigentes políticos de otros partidos contestaron con indiferencia y desprecio.

 

Esta nueva avanzada contra los sindicatos, se produce, en el marco de una descomposición de los Partidos Políticos tradicionales, sin que ello tome tanta relevancia pública como la supuesta corrupción de los sindicatos.

 

Lo que sucede, es que estamos en una etapa de transición hacia una forma de ejercicio del poder, en donde el sistema de partidos políticos, ya no responde a las necesidades ni de las élites dominantes, ni de la sociedad. Sin embargo, en los medios de comunicación masivos, solo se habla de la necesidad de fortalecer o crear partidos políticos. No se percibe que no es una crisis, sino una descomposición del sistema de representación.

 

Modernización del peronismo y de la política

 

Politólogos como Torcuato Di Tella antes, y ahora Liliana de Riz, nos hablan de la importancia de modernizar al peronismo y al sistema de partidos. Quizás como los europeos, en dos gran agrupamientos. Uno, de centro izquierda, y el otro, de centro derecha.

 

Indudablemente que no comprendieron la naturaleza de nuestra sociedad, ya que no se trata de modificar los procedimientos, como se ha hecho en los últimos tiempos (PASO, listas sábanas, elección para los de 16 años, paridad de género, etc.), sino que se precisa un cambio de sistema. Estos cambios electorales no modifican la prevalencia de corte liberal del sistema electoral Parlamentario. En nuestra cultura, está implícito el sustrato social de la representación política. Es preciso darle mayor participación directa a las organizaciones sociales intermedias, entre ellas, los sindicatos.

 

Desde ya que esto o interesa al status quo, aunque seguirán a delante buscando simular, y armar candidatos en los sets de TV, más que resolver los problemas reales.

 

Algunos Datos para ilustrar la densidad de los sindicatos en nuestra sociedad.

 

En la Argentina-según datos del Ministerio de la Producción y el Trabajo-, existen 12 312 000 trabajadores registrados. Asalariados privados: 6 304 500. Monotributistas, 1 571 100. Domésticos, 484 900. Autónomos, 395 400. Sector público, 3 132 800. Monotributo social, 423 500.[2]

 

La tasa de sindicalización según los asalariados registrados es del 39%, si se toma el universo total (+ no asalariados, monotributistas y flias), baja la tasa a un 28%.

 

Existen 4 millones de asalariados afiliados, sin embargo pasa al 80% el alcance de los trabajadores asalariados bajo Convenio Colectivo de Trabajo. Quiere decir, que de no existir el alto porcentaje de trabajo en negro 47% o más, la tasa de afiliación sería mucho más elevada. Mucho menos que con Dinamarca y Suecia con un 67%

 

Si vemos la cobertura de las Obras Sociales, dentro del sistema nacional de salud, tenemos: que la (OSS), sindicales atienden alrededor de 20 millones de personas, entre afiliados, flias y adherentes. Y como parte del subsistema, junto al PAMI y otros, suman un 50% de cobertura de la población argentina.

 

Los sindicatos suman unos 3 263 registrados, de los cuales, 1 668 son con personería gremial. Se calcula que los sindicatos son en realidad más de 4 000. Entre tanto, dejando a un lado los pocos que acceden a los medios de comunicación y que son presa de críticas permanentes, los dirigentes de segundas y terceras líneas suman más de 100 000 mil.

 

Con esto decimos, que el sistema sindical forma parte de la sociedad Argentina. Es un factor esencial de su vida social, de su historia y lo será de su futuro, mucho más trascendente que las maliciosas denuncias que realizan periodistas-mercenarios al servicio de intereses poco claros.

 

Julio de 2019

 

CEES-CGT

 

Notas

 

[1] Cecilia González Espul, Breve historia del movimiento obrero argentino. En, Alberto Buela, Aportes al Pensamiento Nacional, Editorial Grupo Abasto, Argentina, 2011. Descalzo Damián: Haciendo Justicia Juntos, Origen, historia y vigencia del Modelo Sindical Argentino Editorial Fabro, Bs. As., 2018

[2] Ministerio de la Producción y el Trabajo, Presidencia de la Nación Argentina, 2019: Informes y Reportes de la situación laboral

https://www.alainet.org/es/articulo/201311
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