Crisis en Unasur

23/07/2018
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Sede UNASUR
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Una característica intrínseca a los organismos regionales de integración son las recurrentes crisis a las que están expuestos, sea por causales de gestión, de decisión política, de incidencia de los entornos, de primacía de las soberanías nacionales o de agotamiento de sus modelos. Todos los organismos de integración han estado más de una vez al borde de su disolución a lo largo de sus atribuladas trayectorias.

 

La llave mágica que abre el camino para convertir las crisis en oportunidades es la voluntad política integracionista. Un ejemplo, las profundas crisis de identidad que ha vivido y superado la Comunidad Andina de Naciones (CAN) con heroicas decisiones que no fueron solo reformas, sino también cambios de paradigma integracionista. Así, con el salto al mercado en el contexto de la globalización, se pone en cuestionamiento el paradigma de la sustitución de importaciones y se deriva en el paradigma del regionalismo abierto y del cambio de institucionalidad, convirtiendo al Acuerdo de Cartagena en la Comunidad Andina. Años después, en otro contexto histórico, se asume el paradigma de la integración integral.

 

Las razones esgrimidas en la crisis de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) son harto más sencillas. Un cuestionamiento tiene que ver con las dificultades para la elección del secretario general; otro, con el atribuido carácter “chavista” a un ente en el que todos los países tienen la misma capacidad de decisión y las mismas limitaciones emergentes de su estructura intergubernamental que desacelera sus decisiones.

 

El tratado constitutivo de Unasur prevé un proceso flexible y gradual de construcción participativa y consensuada de un espacio de integración y unión, con miras a eliminar la desigualdad socioeconómica, lograr la inclusión social y la participación ciudadana, fortalecer la democracia y reducir las asimetrías. Es hora de aplicar este mecanismo con alternativas como la propuesta por el ex secretario general Ernesto Samper para que por esta vez se acuda a la elección por mayoría relativa en una lista de candidatos idóneos. También se podría acudir a delegados plenipotenciarios nombrados por los presidentes, para que comanden procesos de reconceptualización y de reprogramación institucional. La cristalización de convergencias entre la CAN y el Mercado Común del Sur (Mercosur) en el seno de Unasur serviría, sin duda, para darle nuevos bríos.

 

El cuestionamiento al funcionamiento de Unasur se lo hace con una fuerte resonancia mediática, en la que los países del “surexit”, y otros, diseñan una vorágine de amenazas que aparecen una tras otra definiendo una curiosa situación de crisis en el bloque y no necesariamente de una Unasur en crisis. Me explico con un ejemplo: Ecuador anuncia la recuperación del edificio que cedió para el funcionamiento de la secretaría general, olvidando el artículo 5° del documento de donación, que estipula tres causales de rompimiento: que los países decidan cambiar la sede; que el Estado ecuatoriano denuncie el tratado y abandone el organismo, y que los Estados miembros decidan la terminación del tratado constitutivo.

 

Creería que no se está en presencia de estos tres escenarios, sino en el del urgente reavivamiento de la voluntad política integracionista que lleve a considerar que el contexto internacional está desincentivando la transformación productiva de nuestros países, por lo que una obligación histórica es fortalecer la integración y cooperación sur-sur. No vamos a poder hacer frente a las vulnerabilidades externas aislándonos en nuestras políticas nacionales soberanas o desagregándonos en esquemas de alineamiento ideológico.

 

Dejar a Unasur tal como está sería irresponsable; desactivarla sería una chambonada histórica; y reconducirla, poniéndola a la altura de los desafíos de estos tiempos, sería un acto de consecuencia con un continente que necesita estar unido.

 

- Adalid Contreras Baspineiro es sociólogo y comunicólogo boliviano, ex secretario general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

 

22/07/2018

http://m.la-razon.com/opinion/columnistas/Crisis-Unasur_0_2969703029.html#.W1W34FR8qL4.gmail

 

https://www.alainet.org/es/articulo/194271
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