El poder de decir sin decir nada o la eficacia del logo como marketing de Estado

07/09/2015
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Prevalece el marketing por sobre las acciones de gobierno.

 

El cartel en la vía publica es revelador, no porque toda escuela es pública más allá de su gestión, sino porque esta derecha cool porteña que intenta sacarse de encima su ADN conservador y neoliberal, se ha adueñado de partituras políticas ajenas y llama educación pública a la de gestión estatal, como suele ser reconocida en la manera de referirnos a ella hace rato. Y es deudora del neoliberalismo en democracia que pulverizó  y fragmentó a la escuela pública como nunca. Y  la imagen pone al descubierto la sinceridad de quienes solo se apropian de discursos populares o partituras de otros mostrando que su verdadera autoría sigue estando aferrada a la explicación del mercado. El neoliberalismo está vivito y coleando, y tiene inteligencias múltiples para ajustarse a los tiempos adversos, por ello en los últimos días y en campaña electoral empuñan disimulos sobre la importancia del Estado, lo hizo su gran jefe con YPF, con Aerolíneas y las jubilaciones. Y andan hablando de revolución educativa, asunto que me recuerda aquella revolución productiva prometida en las campañas de los noventa. http://www.laprensa.com.ar/437526-Esteban-Bullrich-cree-que-los-problemas-se-resolveran-si-terminamos-de-afanar-la-guita.note.aspx

 

Para la pedagogía  revolucionaria porteña, la gestión es asunto de gerentes, y lo que prevalece son lógicas administrativas que se restringen a prácticas de control, que se pueden identificar en una serie de políticas y acciones bien precisas. En las listas negras de estudiantes secundarios que resisten sus políticas, http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-152168-2010-08-28.html , en el control disciplinario al diálogo de docentes y directivos con los medios de comunicación, en la censura a contenidos curriculares para ser enseñados en las escuelas. http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-146819-2010-06-02.html

 

Un asunto elocuente, la imposición del himno a Sarmiento en todos los actos escolares. Acción que quiere mostrar un gesto de autoridad y devela otra maniobra de especulación más cercana a la economía y bien emparentada con la restauración pedagógica conservadora. Se quiere rendir tributo al sanjuanino y lo que se hace es aplicar un tributo, una especie de  “impuesto Sarmiento”, creyendo que en el cumplimiento del tal pago en cada acto escolar se reconocen los aportes educativos del educador. http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-101045-2008-03-21.html

 

Hay tanta ajenidad con los procesos educativos más importantes y necesarios que lo que prevalece es el título y el copete para explicar algo, cuando rascas, no pica. O sea, cuando buscas lo que se piensa o sostiene una política educativa, una práctica de enseñanza o aprendizaje no hay demasiado, es muy pobre el argumento o impera la tradición o se terceriza con alguna explicación de moda, ya venga de la neurociencia, o de los mercaderes que se aprovechan del bullying para asustar más, digo, ayudar más, a las escuelas.

 

Se trata de un discurso y política mercantil y administrativos, con el que por goteo y desgaste pusieron en liquidación al CePA, el espacio más prestigioso de formación docente de la región, que poco a poco, año tras año, expusieron a una dieta forzosa, achicando áreas, vaciando de contenidos, trocando postitulos de enorme prestigio académico por la tercerización de cursos a la policía federal y a fundaciones y un onegeísmo en ascenso. Recuerdo por mi propia experiencia allí, que aquello que comandaba en los albores macristas del CePA era pasar lista, y saber cuántos había, si llegaban tarde o temprano y algunas otras formas. Para qué, cómo y el sentido de la tarea de formación, asuntos menores, o mejor dicho muy bien, ¡gracias! http://www.ute.org.ar/index.php/es/noticias-destacadas/2938-que-se-cepa

 

No puedo olvidarme que estamos frente a la pedagogía revolucionaria que tuvo como gerente general a Abel Posse, confeso admirador de la dictadura, un alérgico con revulsión especial hacia los jóvenes que laten al ritmo del rockanrroll así como un destacado atleta de  pensamiento sexista y xenofóbico. http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-136696-2009-12-09.html

 

Tampoco puedo desligar la proclama de  la revolución pedagógica con las escuchas ilegales por las que hay un candidato a presidente procesado, ¿o acaso será que de aquella información ilegalmente conseguida en el propio ámbito del ministerio de educación se han diseñado los pilares de la revolución que anuncian?

 

La revolución educativa de la ciudad más rica del país solo es ruido de sirenas del marketing ecuatoriano porque lo concreto , como afirma nuestro ministro de educación nacional es la “ disminución de 31 millones de pesos en el presupuesto de Infraestructura Escolar, a pesar de la falta de vacantes y la necesidad de que se construyan nuevos establecimientos; también lo es la sistemática reducción del presupuesto asignado al sector con respecto al presupuesto total de la ciudad de Buenos Aires: la representación de las partidas previstas para la educación cae del 21,35 por ciento en 2014 al 20, 57 para el 2015” http://www.telam.com.ar/notas/201509/118803-sileoni-macri-educacion.html.

 

La revolución educativa de Macri en la ciudad  protege los derechos del mercado ante todo, un informe de la ACIC revela que “el  dinero que la Ciudad planea destinar a transferir fondos a escuelas de gestión privada supera en más de 15% al que ella proyecta invertir en la construcción y ampliación de escuelas de gestión pública”. http://acij.org.ar/blog/2015/03/16/aumento-la-inequidad-educativa-en-la-ciudad/

 

La revolución pedagógica del PRO cree en la evaluación como el remedio a todos los males educativos, creyendo más en institutos y pruebas estandarizadas que  en la mejora de la enseñanza y los aprendizajes. Para ellos evaluación se reduce a control, no a información que solo en contexto permite mejorar lo que se evalúa.  Creen más en la evaluación como eficacia de termómetro (que solo mide la temperatura) que en intervenir en las condiciones múltiples y contextuales que hacen posible esa temperatura o en curar la fiebre. Por ello, y en consonancia con explicaciones de naturaleza mercantil y especulativa, adhieren a las obsesiones resultadistas que solo cree en organismos, pruebas o test de evaluación como sinónimos de control y no como procesos participativos e institucionales de mejoramiento de la calidad en el marco de la inclusión educativa.

 

La revolución macrista de la educación recupera algunas enseñanzas del empresario trasandino Piñeira, ex presidente chileno y modelo de gerenciamiento y pensamiento del egresado del Cardenal Newman y aspirante a la presidencia argentina. http://www.alainet.org/es/active/48683 La  educación pública seria educación gratuita y esa equivalencia que no es solo discursiva sino política se afirma (reduce y simplifica) en la idea de brindar un servicio, y eso queda atrapado y definido en la lógica mercantil de la eficiencia y el gasto que hay que controlar, educación gratuita que tiene como destinatario a un usuario o cliente, que en su dialecto es un mero consumidor.

 

Esa educación gratuita de la derecha cool que empuña políticas de mercado disfrazadas de Estado no tiene nada que ver con la educación publica del 6,4% del PBI como inversión y la indelegable principalidad del Estado, de la educación pública y gratuita como estrategia clave de construcción de lo común, de la ampliación de derechos y ciudadanía democrática para millones de  pibes y pibas que fueron expulsados del derecho a ser sujetos de derecho y alumnos/as de la secundaria argentina, que hoy recuperan dignidad y autoestima para nunca más ser condenados a ser solo espectadores pasivos y aspirantes a consumidor, sino que se constituyen mano a mano y sin permisos, en  sujetos de derechos, activos protagonistas del tiempo que les toca. Son los pibes y las pibas que enaltecen la sala de 4 obligatoria, la primaria y toda la secundaria, son el sujeto pedagógico argentino del siglo XXI y la concreción del deseo de ser parte de alguna de las viejas y nuevas universidades nacionales que hoy más que nunca se transforman en un derecho  social para nunca más ser privilegio naturalizado.

 

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Gabriel Brener es Prof. de Enseñanza Primaria (Normal Nº 4) Lic. En Cs. Educación (UBA), Argentina.  Especialista en gestión y Conducción del Sistema educativo y sus instituciones (FLACSO). Subsecretario de Equidad y Calidad Educativa del Ministerio de Educación de la Nación.  Trabajó en CePA (Escuela de Capacitación Docente de la Ciudad de Buenos Aires entre 2003 y 2008) como capacitador de docentes y directivos y Coordinador de Capacitadores.

Autor de “Periodismo Pedagógico, de escuelas, violencias, medios y vínculos entre generaciones” Editorial Mandioca. 2014 Bs. As.

 

https://www.alainet.org/es/articulo/172228
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