El Celeste Imperio Popular

02/02/2007
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La República Popular China tiene una superficie de 9,6 millones de Km2, por lo que como tamaño es el país más grande de Asia y el tercero del Mundo, después de Rusia y Canadá. Tiene como vecinos terrestres a 14 países: Corea del Norte, Mongolia, Rusia, Kazajstán, Kirguizistán, Tayikistán, Afganistán, Pakistán, la India, Nepal, Bután, Myanmar, Laos y Vietnam, y como vecinos marítimos otros 6 países: Corea del Sur, Japón, Filipinas, Brunei, Malasia e Indonesia.

Su eje más largo mide 5500 Kilómetros de Norte a Sur y  5000 Km. el de  Este a Oeste. Su frontera terrestre es de 22.800 Kms. y su frontera marítima continental es de 18.000 Kms. China tiene también 6.961 islas con una superficie mayor de 500Km2 - de las cuales 411 están bajo la jurisdicción de Taiwan -  lo que le da una frontera marítima insular de 14.000 Kms. y le extiende su mar territorial a 380.000 Kms2.    

Erir Izraelewicz, en su libro“Cuando China cambia el mundo”, dice: “China se ha despertado, el mundo se ha conmovido, y nunca ha habido en la historia humana un país de 1.300 millones de personas cuyo poderío económico haya crecido tan rápido y en tan corto tiempo.” Desde 1978 China inició reformas en su política de desarrollo con una mayor participación en la economía mundial. Desde entonces su economía crece a un promedio anual de 9%; de ser el país número 32 en el comercio mundial paso a ser su tercer protagonista y la inversión extranjera directa en China –sin ningún acuerdo de inversiones - pasaron de $2.000 millones (1978) a $60.300 millones (2005). 

Crecimiento económico con disminución de pobreza

El progreso y crecimiento pacífico de China es digno de atención. Sin someterse a los dictados retóricos de la economía de libre mercado – quienes los predican en realidad no los practican- y sin ejercer políticas rapaces sobre recursos ajenos, China se ha convertido oficialmente en la tercera economía mundial – después de USA y Japón- y tal vez sea la segunda, si tomamos en cuenta la paridad de poder adquisitivo.

La China de hoy es el mayor productor mundial de carbón, acero y cemento, el segundo consumidor de energía y el tercer importador de petróleo. Las exportaciones de China hacia los Estados Unidos han crecido un 1600% en 15 años – sin un TLC – y las exportaciones de Estados Unidos a China en un 450%. China produce más de la mitad de todos los zapatos, televisores, reproductores DVD, impresoras, fotocopiadoras, microondas, herramientas, juguetes y ropa del mundo. El nuevo distrito financiero de Shangai tiene 8 veces el tamaño del de Londres y el CEO de Starbucks, Howard Schultz, piensa que para 2009 su empresa tendrá más tiendas de café en China que en Estados Unidos[1].

Solía decirse que China era muy grande pero muy pobre. Lo más extraordinario de China es que ha sido - según el Banco Mundial[2]- el país más exitoso combatiendo la pobreza. “Entre 1990 y 2005 solamente, la gente viviendo con menos de $2 al día se redujo en más de 400 millones” y añade “Aún cuando la emigración hacia las áreas urbanas ayudó a reducir la pobreza nacionalmente, el grueso de la reducción de pobreza a mitad de los años 90 se produjo en las áreas rurales, alimentado por reformas de política y por tecnologías que aumentaron la productividad.” No es exactamente lo que sucede con NAFTA en las áreas rurales de México.

Esa productividad china se proyecta mundialmente. La empresa comercial más grande del mundo, Wal-Mart, que tiene 1.4 millones de empleados y sería el sexto importador mundial si fuera país, suponemos que entiende de eficiencia productiva; pues de sus 6000 suplidores, un 80% están en China.

La potencia financiera

China tiene el ejército más grande del mundo (2.5 millones), armas nucleares, misiles intercontinentales y el cuarto presupuesto de defensa mundial, que aumenta en un 10% anual al mismo paso en que crece su economía. Esto es sin duda un disuasivo suficiente para una agresión externa, pero el mayor disuasivo de China es su poder financiero. China es el segundo país del mundo por el monto de sus activos en moneda u obligaciones extranjeras, que ya superan el $1 billón (US trillion) y de las cuales el 70% son en Dólares[3].

China desplazo a México y es ahora el segundo socio comercial de Estados Unidos, después de Canadá[4].El dinero del superávit comercial  (229 millardos en 2006) de China con Estados Unidos sirve para que luego compre bonos del tesoro federal y otros papeles. Eso permite a Washington financiar su déficit fiscal, hacer recortes de impuestos a las grandes empresas y mantener bajos los intereses para evitar el estancamiento y la inflación. Hasta ahora es una relación que beneficia a ambos y que no habría interés en alterar, mientras todo siga igual.

Si los préstamos chinos disminuyeran, Estados Unidos tendría que subir impuestos e intereses, el dólar caería más, subirían los precios  y bajaría el estándar de vida. Si los préstamos cesasen súbitamente, la economía norteamericana colapsaría, arrastrando consigo los restos del sistema financiero mundial fundado en Bretón Woods y a todas las economías ligadas al dólar. La dependencia en préstamos chinos inquieta  a los inversionistas y esa desconfianza  aumenta las compras de oro, que desde el año 2004 ya duplicó su precio.

Un elemento que crea fricciones con el “establishment” financiero es que China no solo presta dinero a los Estados Unidos, sino que ha sacado de apuros a varios países de África. Eso causa irritación al Banco Mundial y al Banco Europeo de Inversiones (BAI – EIB) que acusan a China de prestar dinero sin imponer condiciones políticas[5] o económicas[6]

China y el Tercer Mundo

En octubre 2006, China hospedó una conferencia en Beijing a la que asistieron más de 40 líderes de países africanos. Allí se discutieron unos 2500 acuerdos y China anuncio que para el 2009, proyectaba haber invertido en África hasta US$ 5 millardos. La conferencia se clausuró con la Declaración de Beijing, donde se pide un puesto permanente para África en el Consejo de Seguridad de la ONU y se menciona la relación de China con África como una “nueva asociación estratégica” que busca un enfoque común en los asuntos de seguridad global.

El acercamiento de China con América Latina se oficializó en noviembre 2004, con la visita del
Presidente Hu Hintiao a Argentina, Brasil, Chile y Cuba, cuando firmó 39 acuerdos y anunció 100 millardos de inversión china en América Latina, para 2014.  

El interés en ambas regiones no solo de China o India, sino una necesidad general asiática de insumos primarios para continuar su crecimiento. En Africa quieren: hierro de Sur Africa; magnesio de Ghana; algodón de Benin y Mali; café de Kenia y Malawi; cobre de Zambia; diamantes de Botswana; pescado y camarón de Namibia; oro y platino de Tanzania y Zimbabwe; petróleo de Sudan y Chad. En América Latina quieren: hierro de Brasil; cobre de Chile; soya de Argentina, Brasil y Paraguay; carne de Argentina y Uruguay; harina de pescado de Perú; petróleo de Colombia, Ecuador y Venezuela; níquel de Cuba y Dominicana.

El crecimiento de China es en general beneficioso, porque importa anualmente el equivalente a un 29% (718 millardos, a nov. 2006) de su PIB ($1.97 billones, 2006), a diferencia, por ejemplo, de Japón que recién importa un 10% de su PIB ($4.66 billones [trillions], 2005[7]).

En América Latina el único país que comercia y tiene déficit comercial con China es México, que también tiene que competir con China en el mercado norteamericano. Un mercado donde China compite también con Centroamérica, pero sin poder nosotros exportarle ni pedirle prestado, porque aquí si sabemos que ese país no existe: que China está en Taiwan.

Fuente: Instituto de Relaciones Económicas Internacionales (IREI), Ginebra

Ventana Global www.ventanaglobal.info



[1] Fareed Zakaria, “Does the Future belong to China?”; Newsweek, May 9, 2006

[2] World Bank: Annual Review of Development Effectiveness (ARDE), 2006: Getting Results.

[3] China’s Milestone, Our Millstone; New York Times Editorial, October 21, 2006

[4] Commerce Department data on December 12, 2006

[5] "Of course the competition of the Chinese banks is quite clear and they do not bother with social and human rights conditions," EIB President Philippe Maystadt said”. Business in Africa 29/11/06 www.businessinafrica.net

[6] Chinese loans to African countries raises concern in World Bank: …” The World Bank has warned Ghana and Rwanda not to undo years of economic structural reforms through undisciplined borrowing”…“western governments and the World Bank have expressed concerns about China ignoring the need for requiring transparency from the recipients of the loans.”; Click Afrique.com; www.clickafrique.com/Magazine

[7] Japan is Number 3 in GDP. Rising sun of Nihon ; www.risingsunofnihon.com/2006/06/japan

https://www.alainet.org/es/articulo/119060
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