“Nuestra tarea histórica es garantizar que ningún ser humano pase hambre”

Construir sistemas alimentarios diversos, justos y sostenibles basados en la Soberanía Alimentaria y la producción Agroecológica es vital para el presente y el futuro de la humanidad.

20/10/2021
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En el marco del 16 de Octubre – Día de Acción Global por la Soberanía Alimentaria de los pueblos y contra las transnacionales, y en el contexto de conmemoración de 25 años de la siembra de la Soberanía Alimentaria seguimos afirmándola como una filosofía de vida, y una propuesta política actual y concreta frente a la crisis alimentaria, social y medio ambiental que vive el mundo, nuestra tarea histórica es garantizar que ningún ser humano pase hambre. Tal como lo afirmamos como movimiento en nuestra reciente Declaración Oficial de La Vía Campesina “Soberanía Alimentaria, un manifiesto por el Futuro de nuestro planeta”.

 

 Sin embargo, el reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) titulado “El estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2021”, en el 2020, el 30% de la población mundial, alrededor de 2.300 millones de personas, no tuvo acceso a una alimentación adecuada. Se lee también en el informe que el 12% de la población mundial, 928 millones de personas, padeció inseguridad alimentaria grave durante el año de pandemia, 148 millones más que en 2019.

 

Enfrentar el hambre en el mundo es una tarea compartida, del campesinado, estados y la sociedad civil, y no tiene que ver solo por la falta de alimentos, sino por la concentración y desigual en la distribución, abastecimiento y precios del sistema industrial y sus graves impactos sociales y ambientales. El modelo industrial alimentario, el agro – hidronegocio y las políticas neoliberales, que se basan en la explotación de trabajadores y bienes naturales, que genera graves problemas sociales como pobreza, hambre, desempleo, la criminalización, migraciones y violencia en los países del sur, pero además en los países centrales.

 

El modelo alimentario industrial es claramente ineficaz e insostenible, dominado por un puñado de corporaciones transnacionales que ven en la comida y alimentación como un producto con el cual especular y una fuente infinita de lucro.

 

Como movimiento campesino tenemos la tarea de producir alimentos, pero sabemos que no basta solo con tener alimentos; sino que debemos garantizar alimentos saludables y libres de venenos que garanticen la salud y la vida de la humanidad y de la naturaleza. Generando relaciones justas entre productores, consumidores y el medio ambiente, con políticas públicas claras y derechos para quienes producen y alimentan, tal como lo contempla la Declaración de la ONU sobre Derechos Campesinos, pues solo es posible lograr Soberanía Alimentaria con Reforma Agraria, sin criminalización de la lucha y con tierra desconcentrada para los pueblos de las aguas, campos, bosques y urbes.

 

Como lo hemos venido denunciando frente a la Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU, la alimentación no es un juego, es un territorio de ejercicio de poder y de disputa política de un futuro posible y sustentable para la humanidad, por lo que debemos estar alertas y movilizados. Los Estados más que nunca deben invertir en el campo vivo, con campesinxs, que alimente a los pueblos y que no este al servicio de la globalización alimentaria, ni las transnacionales y ni el comercio mundial. La Soberanía Alimentaria está a favor de la vida, del cuidado de los territorios y de las personas que los habitan, con solidaridad, con justicia social y ambiental.

 

Como hemos venido afirmando, la alimentación es un derecho humano fundamental, y además garantiza salud, una nutrición adecuada y una vida digna para los pueblos. Construir sistemas alimentarios diversos, justos y sostenibles basados en la Soberanía Alimentaria y producción Agroecológica es vital para el presente y el futuro de la humanidad, no es posible que retrocedamos en derechos tan básicos como la alimentación, en medio de las crisis que vivimos. Este 16 de Octubre denunciamos el entramado de intereses que están poniendo en peligro la soberanía y la seguridad alimentaria de los pueblos del mundo.

 

La alimentación no es un juego y el covid-19 ha obligado a ingresar a 120 millones en las listas del hambre crónica, y el campesinado en alianza con organizaciones de los campos, bosques, aguas y ciudades tiene soluciones reales basadas en la Soberanía Alimentaria como semilla de transformaciones sociales, ambientales y políticas

 

Únete a las cientos de acciones descentralizadas en todo el mundo, mira nuestro Festival Soberanía Alimentaria 25 años construyendo el futuro organizado por La Vía Campesina y aliados.

 

¡Soberanía Alimentaria es tierra, agua, semillas, pan y solidaridad!

 

Harare, 13 de Octubre de 2021

 

https://www.alainet.org/es/articulo/214145
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