Algunos resultados del gobierno de élites en lo laboral

En casi cuatro años el gobierno de Moreno habría incorporado 1,87 millones de personas a la pobreza, una cifra superior a la de personas que se logró que dejaran esta posición en la década anterior.

04/05/2021
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La destrucción de las condiciones sociales de la mayoría de la población ecuatoriana como consecuencia del gobierno de Moreno -capturado por y para las élites empresariales- no se puede ocultar, por más cambios -sin explicación técnica de la reducción y cambios de los hogares que forman parte de la muestra- que se han realizado en las encuestas levantadas por el Instituto Nacional de Estadísticos y Censos desde 2018[1]. Cuestión que se exacerbó en 2020, para matizar los resultados de la estructura implementada para proteger a la élite empresarial en detrimento de trabajadores y trabajadoras, motivo que al parecer se relaciona con la renuncia de su director[2] días antes de presentar los resultados de la Encuesta de Empleo, los que se presentaron con un considerable retraso.

 

Sin embargo, lo más grave es el retroceso que se evidencia en la lucha contra la pauperización de la vida por parte del mercado, llevada a cabo durante la institucionalización del Estado entre 2007 y 2016, diametralmente distinto al observado entre 2017 y 2020. Y con la particularidad de que en 2019, antes de la pandemia, ya se observa esta tendencia. La emergencia sanitaria es utilizada para profundizar esta posición pro mercado con un incremento de la precarización jamás observado antes.

 

En efecto, al analizar el nivel de pobreza por ingresos entre 2007 y 2016 se observa que 1,14 millones dejaron de ser pobres. Por otra parte, entre 2016 y 2019 casi 541 mil personas caen en esta condición y, finalmente, en 2020, se incorporan 1,33 millones a la pobreza. Eso implica que en casi cuatro años el gobierno de Moreno habría incorporado a 1,87 millones de personas a la pobreza, una cifra superior a la de personas que se logró que dejaran esta posición en los diez años anteriores. Desde luego, considerando la manipulación de la Encuesta de Empleo de la que proviene esta información, esta cifra debe ser muy superior.

 

Lo propio ocurre con la pobreza extrema. Entre 2007 y 2016 alrededor de 771 mil personas dejaron esta condición, pero entre 2016 y 2019  más de 98 mil personas retornaron a ella. Y, en 2020, aproximadamente 1,07 millones son incorporadas a la extrema pobreza, dando un total de 1,17 millones en condición de pobreza extrema. Es decir 1,51 veces más personas en pobreza extrema en cuatro años, en comparación a las que se alcanzó a sacar de esta condición en diez años.

 

No obstante, si este gran contingente de personas fue llevada a esta condición pauperizada, ¿qué ocurre con el otro lado de la moneda? ¿Qué ocurre con las élites económicas? Cabe aclarar que las encuestas no son una fuente de recolección de las más adecuadas –más aún si están contaminadas de sesgos- y que lo mejor es utilizar información tributaria. Sin embargo, en estas se muestra que en 2016, la relación entre los ingresos de las élites empresariales y el salario básico unificado, ascendió a 88 veces. En 2019 esta relación aumentó a 131 veces,[3] es decir que se produjo un estancamiento del salario –incluido su congelamiento para 2021- y un aumento de los ingresos de las élites.

 

De esa manera, al analizar la proporción de los ingresos per cápita que se lleva el decil más rico, se observa que en 2007 alcanza el 43,47% y en 2016 disminuye a un 35,51%. Por otro lado, en 2019 este aumenta a 35,96%  y en 2020 se ubica en un 38,55%. Eso significa que en 2020 se retrocede a niveles similares a los del 2010. En efecto, los más ricos se llevan mayor parte de la torta, como hace una década. En un análisis del índice de Palma, que relaciona el porcentaje que acapara el decil más rico en comparación al 40% más pobre, se observa que se alcanza a disminuir de 4,24 a 2,64 veces, mientras que en 2019 ya aumenta a 2,77 veces y, finalmente, en 2020 asciende a 3,23 veces. Se confirma así el retroceso de diez años en la afectación de la distribución del ingreso.

 

Y aunque estos indicadores ya son abrumadores, son parte del retroceso de todo lo relacionado con el mundo del trabajo antes de la pandemia. De esa manera, al analizar las metas del Plan Nacional de Desarrollo en esta esfera en 2019, de catorce indicadores, diez no solo que no se alcanzan, sino que retroceden considerablemente. Entre los más complicados está el trabajo infantil, que se pretendía reducir de un 4,9% a un 2,7%, pero en 2019 asciende a un preocupante 8,9%. Se trata del nivel más alto observado entre 2007 y 2019. Si bien en 2020 este indicador muestra una caída, se debe a un cambio de la muestra que no se contrasta con el abandono escolar ya que los infantes nuevamente han retornado al trabajo.

 

En esta misma línea, la pobreza multidimensional en el área rural, que se pretendía disminuir de un 59,9% a un 49,2%, en 2019 terminó en un 71,1%; es decir con un aumento de casi 11. A fecha del 2019, 7 de cada 10 personas son pobres en dimensiones no de ingresos, sino también educativas, de salud, seguridad social y hacinamiento.[4] De ahí que si en 2020 se muestra una reducción, esta se debe a los cambios metodológicos de la Encuesta de Empleo que claramente no considera al sector rural, considerando que las clases virtuales golpearon a los y las infantes de esta área, lo que no se refleja en el indicador de la pobreza multidimensional sobre inasistencia escolar. De esa manera, si se considera estos matices en estos indicadores, es posible mencionar que si en 2019, 10 de 14 indicadores se deterioraron, en 2020 todos lo hicieron.[5]

 

A ello se una que la precarización (medida por un índice que va de 0 a 1, mientras más se acerca a 1 existe más precarización y viceversa) que considera el nivel de ingresos, seguridad social y estabilidad indica una disminución del 0,548 a un 0,397 entre 2008 y 2016, lo que da cuenta de un combate contra la precarización como condición del mercado laboral ecuatoriano y que a 2019 nuevamente aumenta a 0,427. Y, finalmente, según la última estimación la precarización asciende a 0,492, lo que implica un crecimiento jamás observado antes del 15%, situándose en un nivel similar al de 2010. Esto da cuenta de un retroceso de diez años en el combate a la precarización causado por la búsqueda de favorecer al mercado con condiciones excepcionales para sostener la ganancia, transgrediendo marcos normativos fundamentales como lo es el mandato 8, pero que al estar el Estado capturado por la élite empresarial su aplicación es casi nula. [6] En las encuestas en medio de la pandemia este índice no puede ser estimado porque en la Encuesta de Empleo se elimina una de las variables, lo que abona a cuestionar la veracidad de la situación del empleo, que es lo que se quiere ocultar.[7]

 

El tema del desempleo, efecto de la destrucción de este por parte del sector empresarial, puede observarse en la terminación de contratos laborales durante la pandemia, que dio por finalizado más de 175 mil contratos entre marzo y agosto de 2020. Esto, utilizando los beneficios del Ministerio del Trabajo, cuyo titular manifestó, paradójicamente, que será para defender los derechos de los empresarios,[8] por lo que el ascenso de las denuncias aumentó en casi un 487% entre marzo y noviembre de ese mismo año.[9]

 

En este primero de mayo que muestra este resultado, es trascendental la reagrupación de las fuerzas sociales para frenar el avance de la élite depredadora y su lógica pura de mercado (parafraseando a Bourdieu). Eso implica también limitar a aquellas dirigencias que ven en la persistencia de las desigualdades sociales su oportunidad de legitimarse sin generar ningún cambio social que beneficie a las mayorías.

 


[1] Para ver los cambios en el nivel de muestra ver el gráfico 3 en: https://coyunturauceiie.org/2019/09/12/desigualdad-en-ecuador-la-participacion-en-el-ingreso-del-decil-mas-rico-aumento-asi-como-el-indice-de-palma/

[2] https://www.elcomercio.com/actualidad/renuncia-director-inec-encuesta.html

[3] https://coyunturauceiie.org/2020/09/11/desigualdad-en-el-gobierno-de-moreno-en-2019-las-elites-empresariales-ecuatorianas-ganaron-lo-equivalente-a-131-veces-un-salario-minimo-demoran-menos-de-dos-horas-en-obtenerlo/

[4] Ver metodología de la Pobreza Multidimensional en: https://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/POBREZA/2017/Pobreza_Multidimensional/ipm-metodologia-oficial.pdf

[5] Para ver cada uno de estos indicadores y su análisis ver: https://coyunturauceiie.org/2020/02/02/el-retroceso-en-los-indicadores-laborales-del-plan-nacional-de-desarrollo-2017-2021-incluyendo-el-trabajo-infantil/

[6] https://coyunturauceiie.org/2021/04/22/ecuador-una-sociedad-precarizada-indice-aumenta-15-en-2020/

[7] Para ver un análisis del índice de precarización ver: https://coyunturauceiie.org/2020/06/12/de-que-se-rie-el-titular-del-ministerio-del-no-trabajo-desempleo-y-pobreza-en-el-ecuador-2017-2019/

[8] https://coyunturauceiie.org/2020/06/12/de-que-se-rie-el-titular-del-ministerio-del-no-trabajo-desempleo-y-pobreza-en-el-ecuador-2017-2019/

[9] https://coyunturauceiie.org/2020/12/17/entre-marzo-y-agosto-de-2020-se-dieron-por-terminado-mas-de-175-mil-contratos-laborales-las-denuncias-al-codigo-del-trabajo-aumentaron-un-487-con-mas-de-31-mil/

 

https://www.alainet.org/es/articulo/212093
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