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Brasil: Una batalla geopolítica histórica

Análisis
01/10/2018
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Miguel Ángel Barrios con el Embajador Samuel Pinheiro Guimaraes

 

El día 27 de septiembre en el Instituto Latinoamericano de la Universidad de Brasilia hemos dictado un conversatorio en el ciclo de Palestras de la citada alta casa de estudios, con el Embajador Samuel Pinheiro Guimaraes.

 

Coincidíamos en líneas generales y con matices por supuesto con Pinheiro Guimaraes, que el día 7 de octubre se define el destino del Brasil y sin ninguna duda, por su carácter de Estado semicontinental sudamericano (limita con todos los países de América del sur excepto con Chile y Ecuador), el resultado impactará en América del Sur y América Latina.

 

Siempre reiteramos en numerosas oportunidades, siguiendo las enseñanzas de un filósofo y político mexicano que la historia de América Latina es la tensión permanente de avances y retrocesos del bolivarismo vs monroismo.

 

Cómo bien sabemos, el bolivarismo es entender que la única política estratégica posible es el continentalismo sudamericano (en mi libro "El Latinoamericanismo en el pensamiento político de Manuel Ugarte", Biblos, BsAs, 2007,  desarrollo el itinerario geopolítico de la Patria Grande.)

 

Por otro lado,  la doctrina Monroe no es una doctrina, es una declaración unilateral que la hizo Monroe en 1817 y luego la pronunció en 1823 en el discurso de la Unión siendo presidente. Por supuesto,  la "doctrina" Monroe estaba dirigida a Inglaterra,  para luego convertirse en la "doctrina" que considera geopolíticamente a América Latina como el patio trasero de la República Imperial

 

Por eso, el gran historiador mexicano Carlos Pereyra escribe su famoso libro "El Mito Monroe".

 

Tiene mucho simbolismo puntualizar que la primera vez donde EEUU viola su propia "doctrina" de "América para los americanos" fue bombardeando las islas Malvinas en 1831 con la fragata Lexington,  y,  posteriormente en 1982,  el Imperio entierra para siempre la "doctrina" Monroe en el Atlántico Sur aliándose a los ingleses en la Guerra de Malvinas.

 

En su último discurso en las Naciones Unidas, el presidente Donald Trump (en su lucha de patriotismo Vs globalismo, y aquí no debemos confundir patriotismo de expansión con patriotismo de liberación, porque muchos se confunden) expuso cómo debe ser un patriota pero de los EEUU, la "doctrina" Monroe manifestando "América para los americanos",  agregando  que rechazará "la interferencia de naciones extranjeras en este hemisferio y en nuestros asuntos".

 

EEUU, en nuestra opinión,  reactualiza la "doctrina" Monroe en la necesidad de mantener "tranquilo" el patio trasero en la visión de la Geopolítica de Mackinder de concentrarse en la lucha contra China y Rusia en la isla mundial o sea Eurasia, donde se juega el poder mundial.

 

Pero esto vuelve más peligroso a EEUU en América Latina y la reactualización  de la "doctrina" Monroe tiene tres pilares:

 

-Militarización de América del sur en función del nuevo "enemigo": el terrorismo y el crimen organizado, que tiene como finalidad la policialización de las FFAA.

 

-La guerra judicial direccionada contra todo estorbo que altere sus planes de control hemisférico.

 

-La lucha comercial contra China en virtud de no perder el espacio geoeconómico y geopolítico que le corresponde por el "destino manifiesto".

 

América del sur tuvo,  en la primera década del siglo XXI,  una profundización del bolivarismo que se materializó con UNASUR -primer órgano de cooperación política sin injerencia de los EEUU- fuera de la OEA.

 

Estos gobiernos son definidos o autodefinidos como de "centro izquierda" o de "izquierda", por lo que caracterizan a esta época, como un avance de la "derecha".

 

Nada más alejado de la realidad, nunca sirvieron para nada sino para confundir las categorías de "izquierda” o de "derecha", ambas coloniales.

 

La lucha central es Liberación o Dependencia, Patria o Colonia, Estado Continental o la Nada, Estado Continental o Narcosdemocracias. La lucha,  por lo tanto,  es como lo dijo José Martí por la segunda independencia o independencia definitiva. Se trata de la liberación social y nacional por y para la Patria Grande y de ninguna manera la lucha por la reivindicación de minorías como el socialiberalismo europeo.

 

Los gobiernos de Unasur se destacaron, por supuesto algunos más otros menos, por tres puntos:

 

-defensa de la soberanía estatal

 

-defensa de los sectores sociales más postergados

 

-política de integración

 

Ratificamos una vez más, que nos quedamos a mitad de camino.

 

Y posteriormente, errores propios,  personalismos, y tareas pendientes empezaron a generar un retroceso de estos gobiernos en Nuestra América.

 

El triunfo de Macri en la Argentina fue un laboratorio geopolítico para los EEUU y no dudamos que el golpe de estado en Brasil era imposible sin Macri en Argentina.

 

Hoy , desapareció UNASUR.

 

Y por lo tanto, ¿qué se juega en Brasil en las elecciones?

 

Un triunfo de Bolsonaro pone nockaut a Nuestra América. Porque Bolsonaro representa el patrioterismo lacayo hacia EEUU.Y con una Argentina gobernada por el FMI.

 

Sin embargo, un triunfo del PT es el triunfo de UNASUR, del Mercosur, de los BRICS, del Consejo Sudamericano de Defensa, de la defensa de la Amazonía, etc. Es decir, sería una oxigenación que nos pone en pie, lo otro es un nockaut

 

Y más allá de toda la complejidad de la política brasileña, de la prisión a Lula, del papel dudoso del juez Moro -por decir algo leve- , de lo que se trata es, que se logra oxigenar el bolivarismo, porque más allá de todo LULA es un mito político verdadero. El lulismo es más grande que el PT.Y por lo tanto, en ningún lugar hay una figura como Lula (puede ser Mujica, desde otro contexto y cultura política) y nadie más, o sea a no confundir. No es hora de repetir errores.

 

Estos movimientos nacionales postconsenso de Washington deben, para nosotros tener tres prioridades:

 

-la única política estratégica es la integración, por supuesto gradual. De la cooperación a la integración. No será fácil, por la agresividad norteamericana.

 

-reconocer y generar una política integral de seguridad

 

-recuperar como sostiene la Doctrina Social de la Iglesia una "dimensión ética de la política".

 

Mientras tanto, el gran tornero en un aporte inconmensurable para la historia grande de Nuestra América Latina nos pone en pie cuando estábamos nockaut.

 

La historia siempre nos brinda lindas sorpresas.

 

Miguel Ángel Barrios -Argentina- es doctor en educación y en ciencia política. Autor de reconocidas obras sobre América Latina.

 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/195637

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