Cuando el poder judicial es lo opuesto de la justicia

13/12/2017
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Lula ya tiene fecha para el juicio en segunda instancia, el 24 de enero de 2018, cuando pretenden que se vuelva ilegalmente imposibilitado para candidatizarse a la presidencia de Brasil. Se han batido todos los records, para agilizar la codena, más todavía conforme se dan cuenta que cada mes, cada semana,  cada día, que pasa Lula se vuelve más fuerte, gana más apoyo, recorre más territorio de Brasil con sus Caravanas.

 

Hay, entonces, que condenarlo lo más pronto posible. A lo mejor elevar la pena de 9 años y medio a más, a 15, a 20 años. Para hacer coro con los medios, que han vuelto a propagar en sus editoriales, que lo único que pueden hacer es apresar a Lula. Caso contrario, él va a incendiar el país, con su odiosa comparación entre lo que él ha hecho, cuando ha presidido el país, y lo que hacen ellos.

 

Rápido, más rápido, antes que Lula vaya al norte del país, a la Amazonia, que ellos quieren entregar a los gringos. Antes que vaya al sur, bastión de la derecha, conquistar el apoyo popular, antes que Lula, con sus Caravanas, desarticule lo que hasta recién era el reinado de la derecha.

 

Pero las cosas no son tan fáciles. Si no hay unanimidad en la decisión, en esa instancia misma hay recursos. Caso contrario, habrá recursos en el Supremo Tribunal Federal. Y, sobre todo, como se puede hacer todo con las bayonetas y las condenas, salvo sentarse sobre ellas, hay el pueblo en las calles. Ya se verá quien tiene más fuerza. Lula está muy tranquilo. Como siempre dice: ha probado su inconciencia, ahora los chacales tienen que probar su culpa.

 

- Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

 

 

 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/189831
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