Saqueo e inseguridad

28/10/2016
  • Español
  • English
  • Français
  • Deutsch
  • Português
  • Opinión
-A +A

En Veracruz estamos viviendo tiempos infernales, y créanme que no es una exageración, porque no solamente hemos padecido el saqueo de las finanzas públicas, lo que mantiene al estado en una situación, prácticamente, de quiebra técnica; también estamos viviendo el infierno de la inseguridad que campea no solamente en una ciudad determinada sino en toda nuestra entidad, algunos lugares en mayor grado, otros en menor.

 

La periodista Anabel Ponce en su libro “Los Señores del Narco” escribe que el crimen organizado no existiría sin el apoyo de cómplices ubicados en la esfera gubernamental, de ahí que a todas las ciudades y poblaciones se les conozcan, en el argot criminal, como “plazas”, en donde siempre existe un jefe como parte de una siniestra pirámide que se dedica a robar y matar mediante las múltiples formas que ellos manejan muy bien, desde extorciones, secuestros, tráfico de personas, violaciones, robos de vehículos, casas y comercios a los que vacían llevándose todo lo que encuentran. Lo peor es que, si se pone una denuncia, los responsables de perseguir este tipo de delitos se incomodan y aconsejan olvidarse del problema porque los hechos ya no tienen remedio, y así podríamos continuar hasta el infinito. Los especialistas en el tema dicen que todas las plazas tienen precio y son pagadas millonariamente para poder delinquir bajo total impunidad, el caso de Iguala no es el único y se replica por todo el país con sus diversas variantes, y aquí no tiene parangón desde que llegó el desgobernador con licencia.

 

Se podría decir, un poco en su descargo sin que lo justifique, que todo este infierno comenzó en el sexenio anterior pero en este ha llegado a situaciones inimaginables.

 

Los habitantes del estado estamos aterrorizados, porque jugamos en una ruleta rusa involuntaria, en donde no sabemos quién es el próximo de la lista ya que si antes solo se secuestraba personas ricas ahora todos somos secuestrables y extorsionables, el caso de la joven de Coatepec es solo un ejemplo ya que su familia es de escasos recursos y el padre solo pudo reunir entre familiares y amigos 43 mil pesos terminando todo en su asesinato.

 

El caso de los periodistas asesinados es un asunto aparte, que nos llevaría muchas líneas, llevando a Veracruz a los medios internacionales, dándonos un desprestigio inconmensurable.

 

El gobierno federal tiene mucha responsabilidad debido a la omisión en que incurrió durante todos estos años.

 

En cuanto al problema económico que flagela a todo el estado, afectándonos   debido al bajo circulante que existe por falta de obras, es la consecuencia de un tremendo saqueo realizado no solo por el desgobernador prófugo, al que esperemos encuentren pronto para acabar con la sospecha de que fue ayudado a fugarse al más alto nivel.

 

Me ha llamado mucho la atención de que todos los reflectores solo se han enfocado al personaje mencionado y algunos de sus prestanombres, sin implicar y señalar a todos los de su primer círculo,  durante  el tiempo que estuvo en su desgobierno,  porque él solo no se llevó todo el dinero ya que existen otros personajes que tienen nombre y apellido, a los cuales todos conocemos, que hace años eran unos pobretones y que ahora gozan de inmensas fortunas que los ha llevado a tener lujosas mansiones, yates  y, tengo entendido, hasta aviones.

 

Algunos de estos pájaros de cuenta tienen fuero porque intuían que en algún momento podrían ser llamados por la PGR si se descubría lo que ahora está en todas los medios nacionales e internacionales; por cierto me llamó mucho la atención que algunos de estos pillos estuvieron presente en la reciente visita del presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. No cabe duda que las complicidades están por todos lados debido a que el cinismo y la desfachatez de los tiempos han llegado a límites insospechados.

 

Hace algunos años en este importante y tradicional medio, que es el “Diario de Xalapa”, se publicó a ocho columnas una declaración del desgobernador Javier Duarte donde   informaba que dos importantes funcionarios de su gobierno le habían sido desleales o lo habían traicionado, en realidad no recuerdo bien el texto, esos funcionarios estuvieron un tiempo a la sombra esperando el momento oportuno para, como el ave Fénix, resurgir de sus cenizas y uno de ellos fue postulado a una diputación federal y el otro fue nombrado titular de una secretaria.

 

Ellos, como muchos otros, habían ayudado al gobernador a saquear la dependencia a la que servían, porque no creo que se hayan quedado con todo el dinero, y salieron por presiones federales, debido a que las cosas, por llamarle de alguna forma, se habían salido de control por los malos manejos que públicamente nunca se supieron cuales fueron.

 

Ese es un ejemplo obvio de lo que ocurría en Veracruz y que no era ignorado por nadie en el estado, mucho menos en la federación donde fueron totalmente omisos.

 

El desastre en Veracruz como el de Quintana Roo, Chihuahua, Nuevo León, y los que se vayan acumulando, donde el latrocinio no tiene antecedentes, es fácilmente explicable  debido a que cuando el PRI era omnímodo el gobierno federal cubría económicamente las campañas,  en su mayor parte, pero a raíz de su derrota fueron   los gobiernos de los estados los que engordaron el cochinito y por lo tanto, al triunfo, se sintieron con el derecho de hacer lo que quisieran, sin que nadie les pusiera un límite a  sus tropelías, pues no había la autoridad moral para hacerlo, por lo tanto se hicieron de la vista gorda, ahora las consecuencias están a la vista y la sociedad civil harta de tanta felonía por su deslealtad y traición a los intereses del pueblo exige un ya basta.

 

El costo es grave para el partido en el poder al cual le espera una debacle anunciada, mayor de la ya padecida, en las elecciones del 18, tanto en Veracruz como en   México, a menos que un milagro lo impida.

 

Otro si digo: cuando el PRI era   preponderante se decía que la responsabilidad de un presidente terminaba cuando terminaba el gobierno del sucesor, eso se puede aplicar al estado, el que tenga oídos que oiga el que tenga ojos que vea.

 

   

https://www.alainet.org/es/articulo/181305
Suscribirse a America Latina en Movimiento - RSS