Afrocolombicidio y condenados de la tierra

17/08/2015
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El pasado 25 de julio se cumplió un aniversario más del nacimiento del gran líder de la diáspora africana, Frantz Fanon, quien había nacido en Martinica el 25 de julio de 1925. Fanon, médico psiquiatra superó el romanticismo de la negritud de su mentor Aime Cesaire, para expresar el compromiso militante de la liberación de Africa sumándose a las fuerzas por la liberación nacional de Argelia. De Fanon, y aquí viene nuestra reflexión, hemos leído en varias oportunidades su texto clásico LOS CONDENADOS DE LA TIERRA, donde destaca el tema de la violencia del colonialista contra el colonizado para la experiencia argelina, pero esa reflexión la redimensiona para los pueblos que luchaban por su liberación tanto en Africa, Asia y nuestra América. La violencia colonial, y sus diferentes formas, era el instrumento denigrante para someter a líderes y pueblos enteros que aspiraban descolonizarse de cualquier formas de dominación. Miles de millones eran los condenados de la tierra. La violencia y sus efectos mentales y corporales hacia amplios sectores no cesan en el mundo de hoy.

 

Colombia es el segundo país con más población afrodescendientes en América del sur. Conservaron desde que fueron secuestrados de Africa, su diversidad cultural, su espiritualidad y sobre todo su extraordinaria comunión humana con la naturaleza. Habitan en zonas estratégicas, que en el devenir del tiempo han conservado. Esos espacios territoriales afrocolombianos entraron en el centro del conflicto por sus respectivas ubicaciones estratégicas, recursos naturales y tierra fértil para la producción de coca y luego su transformación en cocaína por los grupos en conflicto.

 

Lamentablemente más de medio siglo de conflicto en Colombia han afectado a nuestros hermanos afrocolombianos. El conflicto militar entre la guerrilla (FARC-ELN), ejercito del gobierno colombiano, paramilitares, narcotraficantes y la intervención militar de Estados Unidos, ha provocado decenas de miles de desplazados afrocolombianos, violaciones, secuestrados, desaparecidos, reclutamientos forzados de niños y niñas afro, masacres, incendios de poblados y sobre todo un proceso sistemático de asesinatos de líderes y lideresas afrocolombiano perpetrados por los actores en conflictos. Según cifras oficiales, desde 1958, cerca de 220mil colombianos han sido asesinados dentro de los cuales un alto porcentaje corresponde a comunidades afrocolombianas.

 

Genaro García: otro líder afrocolombiano asesinado

 

En mis tiempos de asesor en derechos humanos del Parlamento Andino, pude constatar en visitas sobre el terreno el tema de la violencia en territorios afrocolombianos, desde el año 2000 hasta hoy esos conflictos se han agudizados tomando una dimensión que sin temor a equivocarme pudiera llamar el AFROCIDIO COLOMBIANO, es decir el asesinato masivo de afrocolombianos, desde la masacre de Bojaya (mayo-2002) hasta el asesinato del líder afrocolombiano Genera García. Según El Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano (CONPA), el pasado 3 de agosto del 2015, en las horas de la mañana, fue asesinado el líder afrocolombiano Gilmer Genaro García Ramírez, representante legal del Consejo Comunitario del Alto Mira y Frontera. Los hechos ocurrieron en la carretera que va de Chilvi al corregimiento de San Luis Robles, en la zona rural de Tumaco y en el área del Consejo Comunitario Rescate las Varas.

 

El CONPA demanda a los negociadores de las FARC que están en La Habana se pronuncien de manera clara sobre el asesinato de Genaro García, representante legal del Consejo Comunitario del Alto Mira, el principio de distinción reconocido en el derecho internacional humanitario, expresando así mismo sus pretensiones sobre los territorios colectivos y ancestrales de las comunidades negras.

 

Las organizaciones de las comunidades afrocolombianas con dignidad y convicción resisten a estos grupos armados que pretenden desplazarlo del espacio natural ancestral. Eso por supuesto tiene un costo que se paga hasta con la muerte como el caso de Genaro. Aun así los afrocolombianos ante el afrocolombicidio seguirán resistiendo. Es urgente y necesario exigir a la comunidad internacional incorporar la dimensión afrocolombiana en las negociaciones de paz, pues sin esa incorporación NO HABRA PAZ.

 

Desde nuestras trincheras consideramos que los asesinatos hacia nuestras comunidades hermanas debe detenerse. El alto al fuego entre la guerrilla y el gobierno colombiano debe ser incluyente tanto para afrocolombianos como indígenas y pueblo en general. Es necesario unificar los esfuerzos de todas las tendencias afrocolombianos amantes de la paz y el respeto a los territorios afrocolombianos garantizados en la constitución de Colombia y la Ley 70. Debemos radicalizar nuestra solidaridad internacional contra el AFROCOLOMBICIDIO. Como finalmente decía Frantz Fanon en su texto LOS CONDENADOS DE LA TIERRA: “Compañeros hay que decidir desde ahora un cambio de ruta. La gran noche en la que estuvimos sumergidos, hay que sacudirlas y salir de ella. El nuevo día que ya se apunta debe encontrarnos firmes, alerta y resueltos’’

https://www.alainet.org/es/articulo/171785
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