El dedo en la llaga

Cambio climático y crisis alimentaria

25/05/2010
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La gravedad de las problemáticas actuales del cambio climático y la crisis alimentaria se interrelacionan, amenazando a la humanidad entera. Solo la lucha de los pueblos por la democracia podrá enrutarnos hacia soluciones en las que este por delante la soberanía de los naciones y la existencia misma del genero humano. 
 
En la U. de Stanford, en Palo Alto, la Academia Nacional de Ciencias (www.nationalacademies.org ), realizó recientemente el primero de tres Paneles solicitados por el Gobierno de Obama para enfrentar el cambio climático.
 
Lo consideran de mayor gravedad y urgencia que el financiero. Antes de finalizar este siglo, el nivel de los océanos se incrementara 12 centímetros, en comparación con estimativos anteriores de menos de 4 centímetros. El 2009 fue el año más caliente en la historia de la humanidad y todo indica que empeorara en los años por venir. Hoy, el clima esta loco en E.U. y en el universo entero. Sugieren reducir las emisiones de gases invernadero de 170 a 200 billones de toneladas anuales entre 2012 y 2050, con muchas más reducciones que las proyectadas. Recomiendan impuestos y más impuestos, para los emisores de gases invernadero (dióxido de carbono y gas metano, entre otros).
 
¿Porque preocuparse? Es el interrogante del periodista y profesor Michael Poland de la U. de California en Berkeley (libro y película Food Inc). Según la FAO, la sola ganadería, con los confinamientos generados con las agriculturas química y transgénica, predominantes en California, se explica el 18% del cambio climático (calentamiento global), mientras que con el transporte se explica solo el 13%.
 
Esto sin contar el deterioro humano y salvaje que cometen las transnacionales con la “virtual esclavitud” de trabajadores, inmigrantes ilegales de todo el mundo, superexplotados con las políticas neoliberales a las que se someten igualmente a productores y consumidores de E.U. y países en desarrollo como Colombia, con la globalización de las comidas rápidas, chatarra y frankestein.
 
Pequeños y medianos productores de Sacramento, como los del movimiento Tierras nacidas en las fincas (“Soil Born Farm”: www.soilborn.org ) y millares de pequeños y medianos productores tratan de subsistir con la producción orgánica, aun con reductos de las agriculturas química y transgénica. Luchan por liberarse de esas contaminaciones y de los malos efectos de la producción monopolizada.
 
Estos movimientos por la producción orgánica influyen en más de la sexta parte de los consumidores de E.U. No obstante, son sometidos por las mismas grandes multinacionales de las comidas contaminadas que afectan el cambio climático y la vida de trabajadores y consumidores. Con su labor humanitaria y educativa, reciben amplio apoyo ciudadano con sus promociones educativas que tienen la esperanza de una salida sumamente dudosa, por la preeminancia del establecimiento representado por las políticas globalizadoras de Washington, el nombre adoptado por E.U. para significar su papel dominante, según la conocida expresión de Henry Kissinger.
 
Las crisis del cambio climático y alimentario están en una fase terminal. La ley de la plusvalía, solo admite su supervivencia, con soluciones de lo insoluble, que aparecen cada vez más evidentes y que se agudizan mucho más con el creciente cambio climático y el atropello a los países con la globalización del desastre alimentario y la amenaza infinita de guerra contra los pueblos del mundo (TLCs y Bases militares).
 
Solo la soberanía de las naciones con soluciones democráticas a sus crisis como lo propone el Polo Democrático Alternativo con su candidato presidencial Gustavo Petro (www.portafolio.com ) podrá salvarnos de la creciente hecatombe climática y alimentaria que se cierne sobre Colombia y los países mas pobres de la humanidad, incluidas las grandes mayorías de los trabajadores, pequeños y medianos productores nacionales de los mismos Estados Unidos. 
https://www.alainet.org/es/articulo/141697

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Soberanía Alimentaria

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