Sahel: La muerte del emir

09/06/2020
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Abdelmalek Droukdel
Foto: theindependentghana.com
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De confirmarse finalmente la muerte del argelino Abdelmalek Droukdel, ya declarado muerto en varias oportunidades, uno de los emires más importantes de la organización Jama'at Nasr al-Islam wal Muslimin o Frente de Apoyo para el Islam y los Musulmanes (JNIM, por sus siglas en inglés) un coalición tributaria de al-Qaeda global, sería el logro más importante conseguido por la Operación Barkhane, la dotación cercana a los más de 5 mil efectivos del ejército francés que desde el 2014 tratan, con poco éxito, de contener el terrorismo islámico en el norte de Mali, que ya ha desbordado de manera decisiva a Níger, Chad y Burkina Faso.

 

Según, la Ministra de Defensa de Francia, Florence Parly: Abdelmalek Droukdel y varios de sus lugartenientes, fueron eliminados y otros detenidos el miércoles (tres), en el norte de Malí, por las fuerzas francesas y sus aliados del Grupo 5 Sahel, (G5S) una unidad militar conformada con miembros de los ejércitos de Mali, Burkina Faso, Níger, Chad y Mauritania.

 

De hecho, hasta el jaqueado presidente malí, Ibrahim Boubacar Keïta (IBK) el viernes siguiente se arrogó parte del éxito en esa operación con la intención de menguar, en algo, los daños políticos que la gran manifestación que se convocaba para ese mismo día, en Bamako la capital del país, en su contra, por un cúmulo de organizaciones sociales, religiosas y políticas, que desde hace al menos un año están pidiendo su renuncia, dada la corrupción que,  de manera permanente envuelve,  a su gobierno, la falta de agua, de electricidad, sumados a la desocupación, a la crisis educacional y el colapso del sistema sanitario que espera la llegada de la pandemia con hospitales cerrados.

 

Lo que no ha aclarado la ministra Parly, respecto al combatiente muerto es como se ha podido identificar el cuerpo del veterano muyahidín, líder de al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), organización que junto Ansar Dine, (Defensores de la Fe) el Movimiento Unicidad para la Yihad en el África Occidental (MUJAO) y al-Mourabitoun, (Los almorávides, por una antigua secta de monjes-soldado del Sahara) conformaron el JNIM en marzo de 2017.

 

Lo último que se había sabido de Droukdel, de cincuenta años, quien había emergido como líder de AQMI en 2015, tras sangrientas luchas internas, fue su aparición en un video en marzo pasado, en el que instaba a los gobiernos del G5S a poner fin a la presencia militar francesa, a la que tildaba de “ejércitos de ocupación”.

 

La inteligencia occidental, que había estado rastreado al emir asesinado, no sabía que se encontraba en Mali y se creía que desde más de una década atrás se refugiaba en algún lugar del sur de Argelia o en la región de Kabyle, al este de la ciudad de Argel, por lo que,  para muchos observadores, era sospechoso que nunca hubiera sido capturado por los argelinos.

 

La baja de Droukdel, sin duda,  significa para los militantes del brazo norteafricano de al-Qaeda, un fuerte golpe anímico, ya que estaba revestido de un aura mítica, ganada a fuerza de acciones violentas;  según algunas fuentes fue veterano de la guerra antisoviética de Afganistán y desde la década de los noventa, en su país, participó desde 1992 en el Frente de Salvación Islámica (FIS) que tras ser despojado de la victoria en las elecciones legislativas por el ejército, desencadena la guerra civil argelina o la década negra, como se la conoce, que dejó más de 200 mil muertos entre 1991 y 2002. Droukdel,  en 1993 pasaría a la clandestinidad, tras unirse a los Grupos Islámicos Armados (GIA), donde transitaría toda la guerra, llegando a ser “jefe de los talleres de producción militar” de uno de una de las khatibas (batallón) de dicha organización, lo que lo convertiría en un especialista en explosivos.

 

Droukdel, también conocido por su nom de guerre: Abu Musab Abdul Wadud, ha sido responsable de numerosos atentados en su país, donde planeó y dirigió ataques suicidas, como el que se ejecutó contra el edificio de las Naciones Unidas en Argel en diciembre de 2007, que dejó, según la fuente, entre 30 y 72 muertos.

 

En 1998, Hassan Hattab, un antiguo paracaidista de ejército argelino, funda el grupo wahabita, Predicación y Combate, (GSPC), a la que Droukdel, se incorpora de inmediato, para tres años más tarde ser agregado al “consejo de jefe”. Tras disidencias internas y bajas, en 2004 Droukdel, se convertirá en el emir de GSPC.

 

Sin restar esfuerzos a la lucha contra el régimen argelino, y dándole a la organización presencia internacional, mandará en 2005, un grupo de 200 milicianos a combatir a Irak,  y entre junio y julio de ese mismo año, el propio Droukdel, comandará una khatiba de 300 hombres, que, tras atravesar la frontera con Mauritania,  atacaría un campamento donde asesinarían a 17 soldados mauritanos, en venganza por la detención de varios “hermanos” por parte del gobierno de Nuakchot. Seis meses más tarde, el GSPC comenzaría conversaciones con Osama bin Laden para que el 11 de septiembre de 2006, Ayman al-Zawahiri, entonces el segundo de bin Laden, anunciara la incorporación del GSPC a al-Qaeda global. En 2007, el mismísimo bin Laden, ordenaría el cambio de nombre del grupo argelino a al-Qaeda en el Magreb Islámico, tras lo que Droukdel, comienza a firmar sus comunicados como el emir de al-Qaeda en el Magreb Islámico, que la prensa, por conveniencia, acortará en al-Qaeda en el Magreb Islámico.

 

El AQMI, finalmente se extendería al Sahel, tras el martirio del Coronel Mohamed Gadaffi, en 2011, quien fungía como dique natural a todo este tipo de khatibas terroristas.

 

En 2012, en ausencia, un tribunal argelino condenó a muerte al líder guerrillero, culpable de asesinato y por pertenecer a una organización terrorista y realizar ataques explosivos.

 

Ya en Mali y dirigiendo a muyahidines del JNIM, Droukdel, fue responsable de numerosas y devastadoras acciones contra el ejército malí y las fuerzas de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA). En 2016 el AQMI,  atacó el hotel AQMI y llevó a cabo numerosos ataques mortales, incluido un asalto en 2016 al Hotel Splendid en Uagadugú, la capital de Burkina Faso, que dejó 30 muertos y 150 heridos.

 

Un espacio que ocupar

 

La muerte de Droukdel se produce en un momento crucial del grupo Jama'at Nasr al-Islam wal Muslimin, ya que más allá de la guerra contra los ejércitos occidentales que ha ocupado el Sahel, junto a Francia, los Estados Unidos y varios provenientes de otros países europeos, el JNIM protagoniza una “guerra” contra Daesh (Estado Islámico) en el Gran Sáhara o ISGS (Ver: Una guerra por la gracia de Dios).

 

El mando de los terroristas de al-Qaeda en el Sahel central, si bien lo ostenta formalmente Iyad Ag Ghaly, siempre éste se repartió con otros dos emires: Droukdel y Amadou Koufa, por lo que, según algunos expertos, se podría generar una disputa abierta entre los dos altos mandos sobrevivientes.

 

Iyad Ag Ghaly, es un tuareg, veterano de varios levantamientos de su pueblo en procura de la independencia de Azawad, el mítico territorio de los hombres de azul, fundó en 2012 Ansar Dine.

 

Amadou Koufa, es un imán (religioso) predicador wahabita que fundó en 2015 el Frente de liberación de Macina. Koufa ha sido señalado como instigador de las tensiones entre diferentes etnias de ganaderos fulani y cazadores y agricultores dogon, en el centro de Malí, que ya ha generado cientos de muertos

 

-Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC

 

 

 

https://www.alainet.org/en/node/207131
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