La situación en Cuba

El socialismo, la pobreza y la repartición de la riqueza

09/03/2011
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1. Un acertijo matemático
 
Seguramente muchos turistas ya hicieron los números con el sueldo cubano. En 2009 el sueldo promedio era 415 pesos cubanos. Es el equivalente de 12 euros, parece una ridiculez. Más absurdo parece todavía cuando se sabe que un sueldo entero se gasta en la compra de unos vaqueros o un par de zapatos. Entonces uno se pregunta ¿cómo demonios hace un cubano para llegar a fin de mes? Miremos el ejemplo de Ricardo. Tiene 52 años, está casado y tiene dos hijas. Trabaja como empleado en una empresa estatal. El equivalente en euros de su sueldo es menos de lo que le dan a mi primo de 14 años para comprarse unos caramelos. Mirándolo de esta manera, Ricardo pertenece a los más pobres de este planeta. Sin embargo, no es verdad. Porque a pesar de su pobre sueldo, Ricardo es dueño de una casa de tres dormitorios. Las dos hijas estudian en la universidad y según las estadísticas, Ricardo vivirá 20 años más que su vecino en Haití. El año pasado lo operaron del corazón, una operación que está reservada a los más ricos en el resto de Latinoamérica y Ricardo no es una excepción, es la regla.
 
¿Cómo es posible? No cobra casi nada y sin embargo se puede permitir cosas que en otros países latinoamericanas solamente se pueden permitir las capas más ricas de la sociedad. Esta contradicción aparente tiene que ver con el hecho de que el precio de bienes y servicios puede variar mucho de un país a otro. Cuba es un caso extremo porque muchos bienes y servicios como la enseñanza, la salud, el transporte, la cultura y los alimentos básicos son gratis o muy baratos. El salario en Cuba no tiene la misma función como en una sociedad capitalista. Una buena comprensión de la situación cubana se dificulta más todavía a causa de tres complicaciones. En primer lugar está el doble sistema de monedas: existe el peso cubano y el CUC. El peso se utiliza sobre todo para bienes y servicios básicos, el CUC se utiliza para los extras. Los turistas en general solamente pagan en CUC. El CUC tiene más o menos el valor de un dólar (varía un poco frente al euro). Desde hace unos años tiene un valor fijo de 24 pesos cubanos. Un producto en el circuito del peso vale mucho menos que en el circuito del CUC.  Una bebida, por ejemplo, o una comida en un restaurante de pesos, sale fácilmente 10 o 20 veces menos que en un establecimiento donde se paga con CUC. En los años noventa, el CUC era cosa del circuito turístico, pero eso cambió. Ya no es inusual encontrar un menú con los precios en las dos monedas. Una segunda complicación es que muchas familias completan sus ingresos con divisas extranjeras, mandadas por familiares en el extranjero o con CUC porque trabajan en el sector turístico o en una empresa mixta donde juntan propinas, porque trabajan por cuenta propia, etc... Además hay muchos trabajadores y empleados que reciben productos y/o bonos de canje para obtener ciertos bienes además de su salario propiamente dicho. La tercera complicación es que  existen también bienes y servicios que se ofrecen super baratos al personal a través de la empresa. El mismo aparato cuesta mucho menos cuando es comprado a través de la empresa que cuando se adquiere en una tienda. Se trata por ejemplo de un televisor, pero también puede tratarse de una semana de vacaciones.  
 
Lo que precede deja muy claro que tiene poco sentido calcular el equivalente de un sueldo cubano en euros o dólares. El resultado de ese cálculo solamente nos da lo que un cubano podría adquirir en el extranjero, no a lo que tendrá acceso en su propio país, excepto en las tiendas CUC (y todavía.)
 
Para realmente saber lo que un cubano se puede comprar con el salario o en otras palabras: cual es su nivel de vida, hay que calcular el “poder adquisitivo real”. En teoría es muy fácil, en realidad ese cálculo no es tan fácil. Se hace de la forma siguiente. Se toma una canasta por ejemplo de cien productos y bienes. Se calcula primero cuánto cuesta esta canasta en Cuba en pesos. Después se calcula el valor de la misma canasta en un país de referencia. Nosotros tomamos Bélgica, pero podríamos elegir cualquier país “desarrollado”, porque a penas hay diferencias en la estructura de precios entre los países ricos. Los resultados en otras palabras no dependen del país de referencia, en este caso Bélgica. Supongamos que la canasta vale 200 pesos en Cuba y la misma canasta vale 300 euros en Bélgica, entonces con 200 pesos cubanos, se puede comprar tanto en Cuba como con 300 euros en Bélgica. En este ejemplo el poder adquisitivo real de un peso cubano equivale 1,5 euro. Este resultado nos permite calcular el real valor de un salario cubano en euros.
 
2. Algunas cifras
 
En realidad la paridad media es 1 peso = 1,6 euro o 53 veces superior al cambio nominal. Encontrará la explicación de nuestro cálculo en el anejo. Se aproxima mucho a la información que se encuentra en el documento público de la CIA: CIA World Factbook.[1] El cálculo nos muestra que un cubano (promedio) en Cuba puede comprar con un peso cubano, lo que puede comprarse un belga con 1,6 euro. La CIA menciona: 1 peso = €1,6 PPP (Purchasing Power Parity o paridad de poder adquisitivo). Ojo, se trata de un promedio. Existen diferencias enormes según los productos y servicios. Algunos ejemplos: una visita al médico o un ingreso al hospital sale cero pesos, un billete de autobús 0,2 peso, una visita al peluquero 3 pesos, la factura mensual de electricidad 25 pesos, un billete de tren (100 km) 8 pesos, un libro más o menos 25 pesos. Esos son ejemplos de servicios o bienes baratos. Al otro extremo encontramos que un par de zapatos nuevos cuestan 240 pesos, un ventilador 1000 pesos y un microondas 2000 pesos.
 
Cuando diferenciamos entre varios tipos de productos y servicios, obtenemos todavía una mejor idea de lo que valdrían servicios o productos comparables en nuestro país. Para productos básicos – la gran mayoría de lo que consumen los cubanos – hay una paridad de 1 peso = € 4,15 PPP o sea 141 veces superior al tipo de cambio oficial. Para los productos de las tiendas CUC o servicios de personas privadas (a pagar en CUC), la paridad es de 1 peso = € 0,025 euro PPP. Eso incluso es menos del cambio oficial, es decir 0,8 veces. En el anejo atrás encontrará una lista de productos y servicios básicos, y de los demás.
 
Las cifras y los ejemplos muestran que la estructura de precios en Cuba es completamente diferente a la que manejamos nosotros. Esto es una consecuencia de las fuertes subvenciones para productos y servicios básicos y el hecho de que Cuba, tras la caída de la Unión Soviética, tuvo que empezar a pagar sus importaciones a precios del mercado mundial. Algunos ejemplos de los precios sorprendentes en Cuba: la cuota mensual para pagar la hipoteca de la casa, es menos que el 10% del salario, pero un par de zapatos en una tienda CUC vale fácilmente un salario entero. Por otro lado la factura mensual de energía y agua vale el equivalente de dos cervezas en el sector CUC. Un paquete de cigarrillos vale el equivalente de la canasta básica de comida mensual para toda la familia. Es posible ir varias veces al teatro, al cine, o a un partido de beisbol (en popularidad comparable con el fútbol aquí) por el precio de un litro de nafta, etc...
 
Por lo tanto hay que hacer una diferencia entre los productos y servicios básicos, y los demás. Los primeros están subvencionados y son gratis o baratísimos. Estudiar en la universidad o una revalidación larga tras una hospitalización son gratis o baratísimos. Un pasaje de autobús cuesta 170 veces menos en Cuba que aquí en Europa, lo mismo vale por una visita al teatro. Con una ración básica uno puede comprarse una cantidad de ropa y de alimentación baratísimas, pero la oferta es limitada. Para los extras o los bienes de lujo, el cubano paga precios regidos por el mercado interno en lo que se refiere a la alimentación y por el mercado mundial para lo demás. En comparación con los productos básicos, esos precios son altísimos.  
 
Juntemos ahora las piezas del puzzle. Tomamos una familia donde los dos padres trabajan y tienen dos hijos. Un hijo estudia en la universidad y el otro está en la enseñanza secundaria. Esta primera categoría de familias solamente dispone de sus salarios en pesos y no tiene acceso a ingresos adicionales en CUC. Un 40% de la población cubana se encuentra en esta situación. Disponen de unos ingresos promedios de 830 pesos. Para poder comprar lo que pueden comprar estos cubanos en Cuba, aquí en Bélgica precisamos 2220 euros. Hace poco se calculó que una familia con dos hijos estudiando en Bélgica, necesita como mínimo 2150 euros para poder llegar a fin de mes. La familia cubana no necesitará préstamos para que sus hijos puedan estudiar, no tendrá que posponer ninguna operación en el hospital a pesar de sus ingresos relativamente bajos. La adquisición de una casa propia tampoco será problemática: más del 80% de la población es propietario de su casa. Para un refrigerador, una lavadora, un televisor o una radio también hay lugar en el presupuesto de esta familia. Sin embargo comer carne todos los días será imposible y con los zapatos y la ropa hay que tener prudencia. Para arreglos en la casa tendrá que sacar un préstamo o tendrá que ahorrar hasta tener suficientemente dinero. Una cena en un restaurante donde se paga con CUC será más bien excepcional o imposible del todo. Esta familia tiene un presupuesto muy ajustado, pero difícilmente se puede llamar pobre y mucho menos cuando se compara con las normas de los demás países latinoamericanos.
 
Gráfica 1
 
La segunda familia, se compone de la misma manera, pero sí dispone de ingresos adicionales. Un 60% de los cubanos entran en esta categoría. Esta familia dispone promedio, además de sus ingresos normales, un ingreso adicional de 70 CUC o 1680 pesos; o sea un total de 2510 pesos de ingresos para la familia. Cuando lo calculamos en pesos, esta familia triplica los ingresos de la primera familia, pero esos CUC o pesos extra no se dedican a la compra de productos básicos, se dedican a los extras. Esos bienes son mucho más caros, a veces incluso 100 veces más caros que los productos y servicios básicos. Esos 70 CUC le da un poder adquisitivo igual a 480 euros promedio en Bélgica, lo que lleva el poder adquisitivo de esta familia a € 2700 PPP. En pesos se triplicó el salario, pero a causa de la estructura de precios, esto significa solamente un crecimiento modesto de 22% de poder adquisitivo. Esta familia tendrá pocos problemas en conseguir carne en la mesa o para comprar ropa o un par de zapatos extra. Un microondas o un secador no son ningún problema y una cerveza en el circuito CUC de vez en cuando será posible. Ahorrando un poco podrán comprarse un reproductor de dvds o un teléfono móvil. La adquisición de un ordenador no es evidente. Considerando las normas europeas, esta familia no es rica, pero vive mucho mejor que una familia promedia en cualquier país latinoamericano.  
 
Gráfica 2
 
Dentro del grupo de 60%, que tiene acceso a CUC, existen en Cuba familias relativamente ricas que tienen ingresos adicionales que se sitúan por encima del promedio. Se trata de cubanos que tienen un comercio (legal o ilegal) muy rentable o que reciben mucho dinero desde el extranjero. Se trata de un porcentaje muy pequeño de la población cubana, algunos decenas de miles de personas. Además de todos los productos que mencionamos previamente, ellos pueden adquirir fácilmente un laptop, un teléfono móvil, un segundo televisor, ropa de marca muy cara etc... Sin embargo eso no significa que estas familias serían significativamente más ricas. Para multiplicar por dos su poder adquisitivo real, tendrían que disponer mensualmente de 3000 CUC extra, o sea 170 veces el salario promedio en pesos.
Gráfica 3
 
Con esta pieza todavía no completamos el puzzle. Dentro del grupo de 40% que no tiene acceso a CUC, hablamos de una familia promedia donde los dos padres trabajan, pero eso no es el caso de todos, por supuesto. También existen desocupados, jubilados y personas que viven solas. Como en el resto del mundo, esta categoría de personas es una categoría frágil. El 20% de la población cubana se encuentra en esta categoría. Una madre soltera tiene que sobrevivir con un promedio de 1700 euros PPP, o sea, algunas con menos. Estudios recientes en Bélgica calcularon que una persona sola, con dos hijos, necesita entre 1500 y 1900 euros, dependiendo de la edad de los hijos. El sueldo mínimo establecido por ley en Bélgica se sitúa entre 1000 y 1300 euros. Una jubilación promedia cubana en 2006 valía alrededor de 800 euros PPP. Corresponde más o menos con la cifra de España. En Bélgica la jubilación promedia llega a ser 200 euros más y se sitúa en 1000 euros.  
 
Dentro de todo siguen siendo ingresos bajos, pero hay que tener en cuenta que en Cuba prácticamente todos los productos y servicios básicos son (casi) gratis y en gran parte racionados, es decir justamente repartidos. La escasez por lo tanto no sale a la luz de la misma forma como en Europa. En Bélgica una de cada diez familias dice posponer visitas médicas por falta de dinero y eso que nuestro país tiene uno de los mejores sistemas de salud del mundo. En Cuba eso es una cosa impensable. Nadie, por muy “pobre” que sea, deja de ir al médico o de comprarse medicación. Nadie de las tres categorías tendrá problema alguno para mandar a la universidad a sus hijos. Sin embargo esto no implica que hay que envidiar sus condiciones de vida. Las comidas de estos grupos frágiles suelen ser austeras. Hay suficiente alimentación (calorías y proteínas) pero es monótona: mucho frijoles y arroz. A los cubanos les gusta la carne de cerdo, pero se come poco. Les gusta cocinar con aceite, pero estas capas de la población raras veces lo pueden hacer. También los productos higiénicos forman un problema. Los zapatos gastados no son excepciones. Arreglos en la casa son casi inaccesibles, así que están lejos del paraíso. Pero también lejos de la profunda pobreza del resto del continente.  
 
3. Algunas observaciones
 
3.1. Desarrollo económico y desarrollo social
 
En Bélgica el mediano para una familia de dos hijos es € 3010. En Cuba el ingreso mediano es € 2500 PPP; una familia sin CUC tiene que vivir con € 2220 PPP o sea respectivamente 83% y 73% del promedio belga. A pesar de que Cuba no es un país económicamente desarrollado como Bélgica y tiene una posición muy débil en el mercado mundial, es capaz de ofrecer un nivel de vida decente a su población. Kofi Anan dijo que ‘Cuba demuestra que incluso para un país pobre, no es necesario exponer su población a las peores privaciones. Cuba tiene un nivel de salud inexistente en la mayoría de los países pobres. En ese aspecto todo podemos aprender de los cubanos’.
 
En la gráfica siguiente se observa muy claramente que un país (económicamente) pobre, puede tener indicadores sociales de altísimo nivel. Está calculada a base de datos del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).
 
Gráfica 4[2]
 
La línea de puntos son los resultados de los países de la OCDE, (Organización de Cooperación y Desarrollo Económico) , el club de los 30 países más ricos. En lo que se refiere a la mortalidad infantil, la esperanza de vida, la alimentación (infrapeso de niños) y la educación (porcentaje de enseñanza primaria y secundaria) Cuba obtiene resultados que compiten con el promedio de la OCDE. Sin embargo cuando miramos en PIB por habitante, vemos que Cuba se sitúa mucho más abajo. Esta gráfica demuestra cómo incluso desde una situación económica muy débil, es posible desarrollar una sociedad basada en principios sociales o socialistas. Un problema adicional que tiene Cuba es que tiene que desarrollarla en un clima hostil. El ejemplo cubano nos enseña que una posición débil en el mercado mundial, puede ser compensada casi completamente, tomando las decisiones justas para la sociedad. La base económica débil obviamente constituye un obstáculo para poder ofrecer alimentación suficiente, una educación decente y un sistema de salud adecuado, pero ese espectáculo puede ser vencido. El desarrollo social no está determinado por el desarrollo económico. Cuba no es el único país que lo demuestra. Kerala, un estado de la India, se sitúa económicamente muy por debajo de los demás estados del país, pero socialmente se sitúa muy por encima de los demás.[3]
 
Inversamente un PIB alto tampoco garantiza un desarrollo social. Pongamos dos países con un PIB por habitante nueve o diez veces más alto que el de Cuba: Los EE.UU. y Gran Bretaña.  
 
v      En los EE.UU. la esperanza de vida de los grupos más pobres de la población (sobre todo latinos y negros) es la misma que en China y en algunos estados de la India, es decir seis años menos que en Cuba.[4]
v      En los EE.UU. el 25% de los niños debajo de los 12 años pasa hambre y uno en cada siete adultos es analfabeta.[5]
v      1,5 millones de niños no tiene techo y una de cada seis personas de más de 65 años está obligada a seguir trabajando porque no alcanza la jubilación.[6]
v      Un 22% de todos los británicos es pobre. Los niños están peor: un 28%.[7]
v      130.000 familias en el Reino Unido están sin techo[8] y cada año 25.000 británicos se mueren de frío.[9]
Claro esa no es la “tierra prometida” que la propaganda estadounidense presenta a los cubanos para demostrar la superioridad de su sistema.
 
El alto desarrollo social a pesar de la base económica débil, también tiene sus desventajas. El alto desarrollo social, cultural e intelectual causa evidentemente altas expectaciones en la población, pero estas carecen de base económica, lo que a su vez causa frustraciones en la población. El desarrollo del sector turístico todavía refuerza más ese sentimiento. Cuba debe ser el único país en el Sur, donde el grado de scolarización de la población local es superior al de los turistas. Pero ese turista sí dispone de mucho más poder adquisitivo. Por lo tanto el desafío más grande para la revolución cubana consiste en hacer desaparecer ese atraso económico. Ya desarrollamos este punto en otro artículo.[10]
 
En síntesis: el desarrollo y el combate de la pobreza son en primer lugar una cuestión de repartición, de relaciones de poder y por lo tanto de la política. La pobreza no es una cuestión de destino, sino una consecuencia de las relaciones de poder que existen en una sociedad.
 
3.2. Comparar con Latinoamérica
 
Los cálculos que hicimos del poder adquisitivo real en Cuba, los hicimos comparando con Bélgica. Lo hicimos por motivos didácticos, para que un europeo pudiera ver en qué situación se encontraría si viviera en Cuba. Existe sin embargo un peligro tanto en este ejercicio como en la comparación espontánea que hace un turista cuando está en Cuba. Se trata de una comparación injusta, por lo tanto la conclusión no puede ser otra que infundamentada. Si queremos juzgar una sociedad, tenemos que hacerlo a base de sus posibilidades (económicas), su historia, sus condiciones, etc... y no a base de las nuestras. Tiene mucho más sentido, es mucho más correcto comparar Cuba con los demás países latinoamericanos.[11]
 
Gráfica 5
 
En primer lugar la economía. Para poder medir la producción de servicios y productos, se suele utilizar el PIB por habitante. Si lo medimos según el tipo de cambio oficial en 2007 fue 4580 dólares en Cuba frente a 3610 en Latinoamérica. Si lo expresamos por volumen (según la paridad del poder adquisitivo) fue respectivamente 12.000 dólares PPP y 9780 dólares PPP. La gráfica precedente sitúa Cuba frente al resto de los países latinoamericanos. En los dos cálculos Cuba se sitúa más o menos un 25% por encima del promedio latinoamericano. En los años 2004-2009 el crecimiento económico anual en Cuba era un 3,2% más alto que en el resto de Latino América. Encima hay que tener en cuenta que –si Cuba hubiera podido mantener el nivel de crecimiento que tenía en los años 1959-1989, después de la caída dela Unión Soviética- el PIB ahora se encontraría como mínimo un 75% más alto todavía.[12] Sin el bloqueo económico –el más largo en la historia del planeta- podríamos agregar otro 75%.[13] En ese caso Cuba estaría posicionada como en la gráfica siguiente.
 
Gráfica 6
 
Siempre hablamos de promedios, eso significa que hay que tener en cuenta que el continente latinoamericano es el continente donde la diferencia entre ricos y pobres es más grande. En otras palabras gran parte de la población latinoamericana se encuentra por debajo de este promedio. Según la Cepal, (Comisión Económica Para América Latina, de las Naciones Unidas) el 35% de los latinoamericanos en 2007 se consideraban pobres, y un 13% extremadamente pobres.[14] Esos son los habitantes de los enorme barrios pobres en las capitales.
 
¿Y Cuba? Cálculos nuestros a base de cifras del comienzo del milenio nos enseñan que el grupo más débil de la sociedad cubana (el 10% más pobre) en cuanto a poder adquisitivo real todavía se encontraba por encima del promedio latinoamericano.[15] Mientras tanto se aumentaron bastante varios salarios y jubilaciones. Como en Cuba los servicios y productos básicos son gratis, no se puede hablar de pobreza de  dinero. Los informes más recientes del PNUD estiman que el número de cubanos que están debajo del umbral de la “pobreza humana” (el índice HPI-1) se sitúa entre los 4 y 5%. Este índice mide la esperanza de vida, el índice de escolaridad y las condiciones sociales de vida (acceso a agua potable e infrapeso). En el caso de Cuba la cifra mide la marginalidad social, o sea, el porcentaje de personas que por una razón u otra se “desconecta” y vive al margen de la sociedad. Esta cifra para Cuba está entre las más bajas y por lo tanto los mejores del mundo.  
 
La posición adelantada en lo social que tiene Cuba frente al resto de Latinoamérica, se refleja muy bien en las cifras siguientes:
 
v      La esperanza de vida en Cuba es cinco años superior al promedio del continente.[16]
v      La mortalidad infantil es cinco veces inferior al promedio latinoamericano. Si Latinoamérica tuviera el mismo resultado que Cuba, se salvarían anualmente casi 300.000 bebés y niños.[17]
v      Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) Cuba obtiene, a pesar del bloqueo económico, el índice más alto de Latinoamérica en seguridad alimenticia, incluso superior al país “de carne” por excelencia, Argentina. En Latinoamérica al 10% de la población la falta comida, Cuba se encuentra por debajo del umbral mínimo de 2,5%.[18]
v      En cuanto a educación, los resultados cubanos son muy superiores a los del resto del continente. Según un estudio de la UNESCO, los escolares cubanos del tercer grado obtienen resultados muy superiores a los del resto de Latinoamérica. Para matemáticas un 54% de los alumnos cubanos se encuentra en el nivel más alto. Debajo de Cuba se sitúan Nuevo León (estado de México) con 23%, Uruguay con 19% y México con el 16%. Para lengua el resultado de Cuba es 44%. Nuevo León, Costa Rica y Chile siguen con 18% cada uno.[19]
 
La pobreza en Cuba no tiene nada que ver, pero la riqueza en Cuba tampoco tiene nada que ver con la de Latinoamérica. Los latinoamericanos ricos están organizados como una clase, muchas veces descrita como la oligarquía. Ellos controlan gran parte de la economía y los medios de comunicación y tienen una influencia enorme en el estado y en los partidos políticos. En la mayoría de los casos pueden contar con el apoyo de los altos mandos del ejército y de la iglesia. Para poder lograr grandes progresos sociales en beneficio de grandes partes de la población es necesario romper el poder de esta oligarquía. Las evoluciones recientes en América Latina lo demuestran claramente. En Cuba la situación es totalmente diferente. Los ricos no forman una clase, no controlan ninguna parte de la economía y no dan empleo a nadie. Tampoco tienen la más mínima influencia en las decisiones políticas o en los medios de comunicación.  
 
3.3. El abismo interno en Cuba
 
En 1993 se autorizó el uso y la posesión del dólar. Posteriormente el dólar e sustituyó por el CUC. A raíz de este doble sistema monetario nació un abismo entre los cubanos con acceso a CUC y los que no los tienen. A causa del bajo valor del peso frente al dólar este abismo fue bastante grande a mitad de los años noventa. En aquellos tiempo hacía falta (en el mercado negro) pagar 150 pesos por un dólar. Un salario mensual “valía” entonces un dólar y medio. Esa situación era explosiva y durante el verano de 1994 hubo rebeliones en las calles de La Habana. Mientras tanto el valor del peso cubano se multiplicó por siete y una parte mayor de la población dispone de CUC o recibió un aumento salarial o un ingreso superior. En este momento la brecha entre los cubanos con y sin CUC ya no es tan grande en términos de poder adquisitivo: la diferencia es solo un 20%. Además, a los que viven en las escalas más inferiores, no les falta ningún producto o servicio básico, como es el caso en el resto del mundo– incluso del mundo rico –. A pesar del doble sistema monetario, la sociedad cubana sigue siendo muy igualitaria. También se nota en la calle: no se ve decadencia extravagante, ni pobreza horrible, como es común en el resto de Latinoamérica.  
 
¿Y el abismo con los turistas? Sin duda los dos millones de turistas anuales tienen un efecto de demostración que no se puede subestimar. Las cámaras caras y los otros chiches, la manera de gastar CUC como si fueran pesos, seguramente les llama la atención a los cubanos. El poder adquisitivo de los turistas que visitan la isla tropical efectivamente es muy superior al de un cubano promedio. Pero también esta situación hay que verla en su contexto. El poder adquisitivo real del turista promedio será fácilmente 1,5 veces superior al poder adquisitivo de un cubano. Pero cuando examinamos en qué gastan los turistas, vemos una imagen muy diferente. Muchos viajeros se alojan en casas particulares, pagando 20 a 25 CUC por noche. Una noche en Varadero por lo contrario vale fácilmente entre 200 y 300 CUC todo incluido o sea 10 a 12 veces más. Varadero no es para cualquier turista. En este contexto hay otra observación necesaria. Durante las visitas que hicimos los últimos años vemos cómo se mezclan cada vez más los consumidores cubanos con los turistas. En muchos restaurantes, bares y autobuses se ven los turistas consumiendo mezclados con los cubanos. ¿Sería exagerado decir que el abismo entre los turistas es más grande que el abismo entre los cubanos?  
 
Igual no hay que subestimar el efecto psicológico. La ración básica es demasiado ajustada y los cubanos que viven con pesos casi no tienen acceso a ropa nueva, no pueden variar su alimentación y apenas se pueden mover en el sector CUC. Ellos ven sus colegas cubanos con CUC con zapatos deportivos caros, teléfonos celulares, reproductores mp3, etc... En una sociedad que le da tanta importancia a la igualdad como la cubana, eso pica todavía más. Pero un punto todavía más problemático es el de la estructura de los salarios.  
 
3.4. Desarraigo social
 
El bajo valor del peso frente al dólar y las demás divisas extranjeras, no solamente se tradujo en precios muy desiguales, sino también en ingresos muy desiguales. Un taxista o un camarero en el sector turístico multiplica fácilmente el salario de un profesor o un médico. En Miami, que está apenas a 200 km, se puede ganar decenas de veces más todavía. En un país como Bélgica esa situación tendría consecuencias sociales horrorosas. La diferencia en sueldos es muy inferior a la de Cuba en este momento, sin embargo ya se traen a Bélgica enfermeras rumanas y filipinas para poder remediar la falta de personal en los hospitales. Ni hablemos de sectores como la horticultura, la construcción o los hoteles, restaurantes y bares. En este sentido es un pequeño milagro que los hospitales y escuelas en Cuba todavía tienen suficientemente personal.  
 
Está clarísimo que este problema causa tensiones. El hijo del profesor que tiene 16 años por ejemplo, puede ganar en una noche más que el salario mensual de su padre, llevando turistas a determinado restaurante. Su hermana quizás pueda ganar el doble si llega a seducir a un turista por una noche. Eso explica por qué a ciertas chicas les encanta dedicarse a ese negocio de la carne débil y también por qué algunas prueban suerte al otro lado del océano. Pero el problema mayor se sitúa en la ética laboral. Si alguien únicamente dispone de pesos, tiene que pagar precios exorbitantes por un par de zapatos, un pedazo de carne extra o un microondas. Eso perjudica seriamente la motivación laboral, aumenta la corrupción y pone en peligro en sistema de producción entero. A largo plazo esa situación es insostenible y por lo tanto constituye un segundo y muy importante desafío para la revolución. La serie de reformas que se están haciendo en estos momentos es un intento de responder a esta preocupación.[20]
 
En general la tasa calculada en PPP no varía mucho a través de los años. Solo cuando hay una gran diferencia entre la inflación en los dos países comparados, la tasa cambiará significativamente. (Traducción: Sven Magnus)
 
Anexo:
 
Cálculo del poder adquisitivo por paridad (ppp):
Hicimos nuestro cálculo a base de una cesta que contiene casi todos los bienes y servicios que adquiere una familia cubana promedia de dos hijos y dos adultos a través de los años. Todo se reduce a un costo por mes de tal o cual producto o servicio. Si una mesa cuesta 600 pesos y dura 20 años, esa mesa cuesta 2,5 pesos por mes. (600 dividido por 20 y el resultado a su vez dividido por 12). Lo mismo vale para el cálculo de la mesa en euros. Por lo tanto se tiene en cuenta la parte que ese producto o servicio ocupa en el presupuesto entero. El World Factbook de la CIA llega a calcular que 1 peso ~ 1,96 dólares PPP, en euros: 1 peso ~ €1,4 PPP  (datos de julio 2009).
 
Productos y servicios básicos: casa (alquiler o cuota de hipoteca), energía (agua, electricidad, gas), alimentación básica (libreta), productos de mantenimiento, transporte público, gastos de médico y farmacia, gastos escolares, compras básicas de ropa y zapatos, (libreta o de segunda mano), periódico y revista, tv, cine, teatro, partido de deporte.
 
Tv, lavadora, refrigerador, cocina a gas, etc... comprados por la empresa donde trabajas.
 
Resto: alimentación extra en los mercados rurales o en las tiendas CUC, tabaco, alcohol en el sector CUC, ropa extra en tiendas CUC; mantenimiento y uso del coche, extra combustible, microondas, equipo de música, ordenador, celular, … Tv, lavadora, refrigerador, cocina a gas, etc.. en una tienda CUC.
 
Fuentes:
PNUD, Human Development Report, Washington, años 2007-2008 y 2009.
Vandepitte M., De gok van Fidel. Cuba tussen socialisme en kapitalisme?, Berchem 1998.
Vandepitte M., ‘Armoede, rijkdom en socialisme’, in Demuynck K., e.a., Cuba, een andere wereld ís mogelijk, Bruselas 2002.
 
Notas


[1] Las cifras mencionadas son el producto de un estudio comparativo de poder adquisitivo efectuado en el verano de 2009. CIA, The World Factbook, https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/cu.html.
[2] Calculado a base de la PNUDHuman Development Report 2009, Washington 2009.
[3] Véase Vandepitte M., ‘15 jaar na de val van de Muur: het onbekende Kerala’, http://archive.indymedia.be/news/2004/11/90238.html.
[4] Banco Mundial, Attacking Poverty. World Development Report 2000/2001, Nueva York 2000, p. 46.
[10] Véase Vandepitte M., ‘Los desafíos económicos y sociales de la revolución cubana en 2010’, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=106387&titular=los-desafíos-económicos-y-sociales-de-la-revolución-cubana-en-2010-; 23/5/2010.
[11] Cifras de la PNUD, Human Development Report 2009 y ‘Health Report’, Financial Times, 26 de marzo de 2009, p. 26-7.
[12] Tras la caída de la Unión Soviética la economía cubana se derrumbó. Costó 15 años volver a tener el PIB que tenía Cuba en 1989. Al ritmo de crecimiento de 1959-1989 eso significa una pérdida de 75%. Para la cifra de crecimiento de los primeros treinta años, véase Herrera R., Cuba revolutionaire. Tome 2. Économie et planification, París 2006, p. 93.
[13] Cálculo efectuado por Alejandro Aguilar Trujillo, profesor emérito de la universidad de La Habana.
[15] Vandepitte M., ‘Armoede, rijkdom en socialisme’, en Demuynck K., e.a., Cuba, een andere wereld ís mogelijk, Bruselas 2002, p. 50.
[16] PNUDHuman Development Report 2009, p. 171-4.
[17] Cálculo a base de UNICEF, State of the World’s Children 2009, Nueva York 2009, p. 117.
[18] FAOThe State of Food and Agriculture 2007, Roma 2007, p. 189-193.
[19] UNESCO/LLECE, Los aprendizajes de los estudiantes de América Latina y el Caribe: Resumen Ejecutivo del Primer Reporte de Resultados del Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo,Santiago, Chile, junio 2008, p.24 en 29; Unesco, Educación para Todos en 2015. ¿Alcazaremos la meta?, París 2008.
[20] Véase Vandepitte M., ‘Los desafíos económicos y sociales de la revolución cubana en 2010’.

https://www.alainet.org/es/active/44911
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