Bolivia en la mira

Elecciones: profundizar la democracia antiimperialista

En las últimas semanas, ante la segura victoria de Morales, los sectores de derecha han acelerado procesos de violencia en las regiones del oriente.

08/10/2019
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Las elecciones nacionales en Bolivia del próximo 20 de octubre son una nueva oportunidad tanto para que el pueblo se pronuncie en torno a si prefiere la estabilidad económica, su participación organizada y activa en la vida política y la defensa de la soberanía y dignidad del país o si, por el contrario, opta por la incertidumbre y la duda sobre el futuro económico, político y social, el retorno neoliberal y la tutela del Fondo Monetario Internacional (FMI); como para establecer la necesidad de profundizar las transformaciones estructurales para avanzar en el proceso de liberación nacional y social iniciado en octubre de 2003.

 

De acuerdo a diversas encuestas y a las movilizaciones y campañas electorales que se han producido en las últimas semanas, la definición política se definirá en la primera vuelta electoral puesto que se advierte que el binomio Evo Morales-Álvaro García del Movimiento al Socialismo (MAS) conseguirá una votación mayor a 50% con una diferencia de veinte puntos sobre el binomio Carlos Mesa-Gustavo Pedraza de Comunidad Ciudadana (CC) con amplias posibilidades de alcanzar dos tercios de la representación en el Congreso Legislativo Plurinacional. La ley establece que si el primero no alcanza más de 40% de votos y una diferencia de 10% frente al segundo, se realizará una segunda vuelta electoral.

 

En este contexto el MAS tiene el desafío de profundizar la revolución antiimperialista con la adopción de medidas más radicales frente a las transnacionales petroleras y mineras, la fiscalización al sistema financiero y bancario, el control y la reversión del poder de la oligarquía terrateniente del oriente monopolizadora de la agroindustria y exportación de soya, la industrialización integral de Bolivia y el fortalecimiento del mercado interno y del Estado Nacional en la perspectiva de la integración de la Patria Grande..

 

En sus programas electorales el MAS propone aplicar la Agenda Patriótica 2020-2025 orientada a desarrollar y profundizar la soberanía económica y financiera, la participación política de los movimientos sociales y populares, la defensa e industrialización de los recursos naturales y la eliminación de la extrema pobreza con la plena atención de los servicios básico para toda la población; en tanto que CC propone una economía verde que paulatinamente vaya prescindiendo de la explotación extractivista de los recursos naturales, la reducción del papel del Estado en la economía, los derechos individuales económicos y políticos de los ciudadanos, la lucha contra la corrupción y la aplicación de reformas radicales en la justicia.

 

Las campañas electorales de ambas fuerzas políticas fueron muy diferentes: CC optó por mostrar la figura de su candidato Carlos Mesa, ex vicepresidente del neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada, especialmente en los medios de comunicación y la televisión en particular, con una menor presencia en las calles y en actos masivos; el MAS, a su vez, con Evo Morales a la cabeza, desarrolló una campaña de ocupación de calles y caminos en actos masivos con la presencia de organizaciones sociales campesinas, indígenas, sindicales, mujeres, juntas vecinales, interculturales y otras encabezadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Coordinadora Nacional por el Cambio (CONALCAM).

 

En las últimas semanas, ante la segura victoria de Morales, los sectores de los Comités Cívicos conservadores y las llamadas Plataformas Ciudadanas apoyadas por fundaciones y ONGs de Estados Unidos y Colombia han acelerado procesos de violencia en las regiones del oriente, han amenazado con realizar paros y desarrollar una estratega de desacato de los resultados electorales y desconocimiento de los comicios y han utilizado la guerra sucia en las redes para provocar confusión y desestabilizar el país.

 

En el contexto regional, después de un bajón en las perspectivas de una integración latinoamericana emancipadora, nacionalista y antiimperialista en los últimos cuatro años, con el Golpe de Estado en Brasil y el ascenso de Mauricio Macri en Argentina; en este momento las perspectivas son más alentadoras con la presencia de Andrés López Obrador en México, la resistencia patriótica y antiimperialista en Venezuela con Nicolás Maduro, el triunfo de Alberto Fernández sobre Macri en Argentina, el debilitamiento de Jair Bolsonaro en Brasil y la reafirmación de Evo Morales en Bolivia como para tener optimismo con el futuro de la integración latinoamericana y caribeña.

 

Eduardo Paz Rada

Sociólogo boliviano y docente de la UMSA. Escribe en publicaciones de Bolivia y América Latina.

 

 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/202556
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