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La “Manada” política

Opinión
18/01/2019
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Una serie de abusos sexuales se han dado en algunos lugares del mundo, donde un grupo de hombres atacan a una mujer y la violan inmisericordemente, siendo uno de los casos más sonados el conocido como “La Manada” en España, aunque el ocurrido últimamente en Ecuador es peor todavía. Todos los cuales, son parte de otras violaciones que se vienen dando en todos los ámbitos de la vida, tanto a nivel social y de la naturaleza, y que siguen los mismos patrones y lógicas de concepción y de comportamiento, que los violadores sexuales.

 

Esta actitud Manada o de Jauría -que sería mucho más preciso- se los encuentra en todos los estamentos de la sociedad, incluso algunos de sus miembros hoy gobiernan ciertos países: Putin, Trump, Erdogan, Netanyahu, Orbán, Salvini, Duterte, Bolsonaro, Piñera. Detrás de todos ellos hay un “Pueblo Manada” que ha votado por ellos, y que están en contra de una serie de cambios que se han operado especialmente en los últimos 30 años, y que favorecen a las mujeres, a los grupos étnicos, a los homosexuales, a los ecologistas, a los animalistas, a los inmigrantes, a los pobres, y una serie de minorías identitarias y movimientos sociales que han conseguido algunos cambios importantes.

 

Todos ellos, una Manada de zafias que con un discurso virulento y autoritario se han hecho del poder, y en la que han impuesto el imaginario del Hombre Fuerte o Macho que quiere poner orden en un mundo convulsionado. Aparecen como Salvadores ante el acecho y el peligro que representan para la “civilización”, una serie de minorías identitarias y mayorías sociales que estuvieron siempre relegados y marginados, pero que ahora se les ha sido reconocido algunos derechos.

 

Esta Jauría de políticos, todos hombres, con un discurso nacional-populista y que representan lo más conservador de lo conservador, con una mentalidad de la edad media inquisitorial se oponen a que la mujer decida sobre su cuerpo y sus sentimientos; a que la mujer se defienda de acosos, abusos, violaciones, piropos; a que las mujeres exijan las pensiones alimenticias para sus hijos; a que las mujeres accedan a más sitios de poder, especialmente las mujeres “de color”; a que se reconozca el matrimonio igualitario; a que los homosexuales puedan adoptar; a que los indígenas vivan y cuiden sus territorios ancestrales; a que los indígenas se opongan a la mega minería y la agricultura intensiva; a que los ecologistas promuevan la tesis del cambio climático y la promoción de políticas “verdes”; a que los animalistas busquen la eliminación de las corridas de toros, pelea de gallos, animales en el circo, cacería deportiva, y una serie de atropellos contra los animales; a que los inmigrantes puedan ser acogidos por los desplazamientos a los que se ven obligados; a que los inmigrantes tengan derecho a la ciudadanía universal; a que los inmigrantes que tienen otras creencias religiosas y culturales las puedan practicar; etc.; etc.

 

La lista es larga, como los grupos que vienen siendo atacados mortalmente por esta Manada de Machos y Machorras, que ven en peligro sus sistemas de privilegios. La Jauría ha procedido a encerrar a todos estos cambios dentro del concepto de “ideología de género”, y están por todo el mundo luchando por revertir los logros y avances que se han dado. Incluso, resulta sorprendente que haya mujeres apoyando, cuando hasta hace poco ellas no podían divorciarse, votar, heredar, estudiar, etc. Las otrora excluidas promuevan la exclusión de otros y otras, en especial las mujeres blancas, ricas, cristianas, heterosexuales. A todo lo cual, se ha dado en llamar el homonacionalismo y el feminacionalismo. Lo que prueba que le “teoría de género” de cierto feminismo es una lucha contra el androcentrismo y no contra el patriarcalismo, la que es una lucha interseccional y transversal. La teoría de género más favorece al patriarcalismo, antes que lo resquebraja.

 

Toda esta Jauría de Hombres Bien Hombres en los gobiernos y en la sociedad varonil vienen haciendo una “limpieza”, como han denominado a la matanza de personas y líderes ambientales, sociales, feministas, indígenas, LGTBIQ, etc. Todos los días los noticieros reportan el asesinato de homosexuales, de nuevos casos de feminicidios, de desapariciones de chicas, de ataques a grupos étnicos, etc., etc. ¿Quién los mata? La mentalidad Jauría o patriarcal.

 

Toda esta Manada es parte de una corriente supremacista, que consideran que los “blancos” son la raza superior y que son los que deben gobernar el mundo. Se consideran que ellos pertenecen a la raza que ha creado toda la ciencia y tecnología actual, de que son la especie más inteligente en toda la historia humana, de que son los más bellos entre todos los fenotipos. Y así una serie de “superiorismos” y de “inferiorizaciones” hacia los que no son blancos y los blancos feministas, homosexuales, pobres, no-cristianos, discapacitados.

 

Esta Jauría de violadores de todo tipo se ha unido y están apoyando para que otros políticos lleguen a los gobiernos, como Casado en España, Le Pen en Francia, Sebastian Kurz en Austria, Akesson en Suecia, etc. Todos ellos xenófobos, homófobos, y todos los fobos, los que dicen enfrentar a una tal “ideología de género” y a “la ideología comunista” que se han abierto pasó en varias regiones del mundo.

 

Este repunte supremacista y su mente patriarcal, ha sido posible de que lleguen al poder gracias al fracaso de los gobiernos “socialistas”, desde los progresistas en Latinoamérica hasta los moderados como Hollande en Francia, Rodríguez Zapatero en España, y también podríamos incluir en este grupo a Obama en EEUU. Todos ellos, no supieron generar mejores condiciones de vida, lo que hubiera aplacado a toda esta Jauría. Los cuales, justamente se han aprovechado del discurso anti multilateralista, anti globalizador, anti inmigrante, anti feminista, anti LGTBIQ, para hacerse del poder.

 

Toda esta Jauría pertenece a gobiernos de extrema derecha, que promueven el libre mercado, las privatizaciones, la baja de impuestos a los ricos, la gentrificación, y toda una serie de medidas neoliberales por parte de los “tiburones de los negocios” para que puedan seguir concentrado aún más la riqueza mundial en pocas manos. Paso necesario para controlar a toda la población mundial y que permita la imposición plena de la “ideología de la Manada”: patriarcal, capitalista, heterosexual, blanca, judeocristiana, académica, moderna, antropocéntrica.

 

En definitiva, estamos viviendo la disputa y lucha, entre una sociedad que quiere cambiar y hacerla más justa y equitativa, y otra sociedad que no quiere cambiar y que se resiste a que los “Otros” también puedan beneficiarse de la riqueza de la Madre Tierra y de que puedan vivir de otra forma. No es una lucha entre civilizaciones (Huntington) ni de clases (Marx) ni de religiones, sino, entre la mente patriarcal y el senti-pensar de la Matria, entre la mentalidad superiorista y la racionalidad equitativa, entre la concepción antropocentrista y la concepción vitalista, entre el cientificismo y la ciencia cuántica, etc.

 

Cada ser humano en este planeta, consciente o inconscientemente, en todo o parcialmente, se inscribe dentro de estas dos tendencias básicas. Cada quién es parte de la Manada o de quienes son respetuosos de los diferentes tipos de mundos o de los que tienen un pie en cada lado. La Lucha contra la Jauría debe ser integral, si es parcial y particular serán “limpiados” más temprano que tarde, esto es, debe ser transversal. El politólogo británico Owen Jones resumía la necesidad de esta interseccionalidad así: “¿Cómo puedes entender el género sin la clase y viceversa dada, por ejemplo, la desproporcionada concentración de mujeres en trabajos mal remunerados e inseguros?”.

 

Esto quiere decir también a nivel económico, pues no pueden entenderse como partículas separadas entre sí a las luchas identitarias, como tampoco a todas ellas dentro del patriarcapitalismo y de la civilización que la sostiene. Caso contrario, la Manada se apuesta a una nueva época fascista, mucho más sutil y contundente, que la que hicieron Hitler, Franco, Mussolini…

 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/197648

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