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Macri instó a seguir apostando al Mercosur, pero no es el mismo que quiere Bolsonaro

Análisis
19/12/2018
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 “Los invito a seguir apostando al Mercosur”, dijo en Montevideo el mandatario argentino Mauricio Macri al asumir el martes la presidencia pro témpore del bloque regional. Lo que no dijo es a qué Mercosur se debe apostar, ya que el presidente electo de Brasil Jair Bolsonaro, estudia transformarlo en un área de libre comercio similar al norteamericano que integran Estados Unidos, México y Canadá.

 

La iniciativa bolsonarista, difundida por la prensa brasileña, incluiría la eliminación tanto del arancel externo común como de la restricción para negociar de manera bilateral con terceros países, medidas que cambiarían radicalmente el perfil del bloque.

 

En su asunción en Montevideo, en la 53 Cumbre de Jefes de Estado, los presidentes de Paraguay, Mario Abdo Benítez; de Uruguay Tabaré Vázquez; de Brasil Michel Temer y de Bolivia (estado asociado al bloque), Evo Morales escucharon sus impresiones y soportaron –sin mayores comentarios- sus agresiones a Venezuela.

 

Sobre el Mercosur, Macri sostuvo que “propusimos adaptarlo a las realidades del siglo XXI y avanzar en una ambiciosa agenda externa de negociaciones”. “Hoy quiero renovarles esa visión y el compromiso absoluto de la Argentina con el Mercosur. Tenemos que redoblar los esfuerzos en nuestra agenda externa”, indicó.

 

Invitó a los restantes mandatarios del bloque regional “a dejar atrás cualquier improductivo debate existencial (…) Todavía queda mucho trabajo por delante, que se debe continuar avanzando sobre las cuestiones concretas de nuestra integración, de manera franca y sin vacilaciones, para alcanzar resultados que beneficien a la gente”, afirmó Macri.

 

Consideró que “en estos años se avanzó como nunca antes con la Unión Europea, pero no es la única negociación ya que hay muchas conversaciones en marcha y es enorme el potencial para negociar con más países y bloques”. Lo cierto es que desde hace 20 años se negocia un Tratado de Libre Comercio con la UE, y pese a aceptar las exigencias europeas, Macri fracasó en su último intento durante la cumbre del G-20 en Buenos Aires, donde el presidente francés Emmanuel Macron, le dijo que no estaba dispuesto a firmar el acuerdo.

 

En su discurso en la cumbre, el presidente uruguayo Tabaré Vázquez, destacó el “compromiso con el Mercosur” del presidente saliente de Brasil, el golpista Michel Temer. Sostuvo que quiere “un Mercosur con contenido y con porvenir, con países que lo integren fuertemente democráticos, que respeten y valoren la democracia”.

 

El Mercosur “es lo mejor que quienes lo integramos hemos sabido o podido construir en forma conjunta, en un contexto dinámico y complejo”, manifestó Vázquez, quien comentó que el bloque está dispuesto a “explorar posibilidades en términos y plazos razonables, pero no a perder tiempo ni a firmar cualquier tipo de acuerdo”.

Temer, en su despedida, opinó que se le devolvió al Mercosur su “verdadera dirección”. “Abrimos el Mercosur, y esta tiene que ser la tónica, una apertura cada vez más eficiente”, expresó. Afirmó que los actuales gobiernos del bloque comparten “identidad de propósitos” y un mismo “empeño” para alcanzar acuerdos internacionales.

 

Macri anunció que la presidencia pro témpore de Argentina apostará a un bloque “abierto e integrado al mundo, que sea un espacio para que los emprendedores y las pymes inviertan y desarrollen todo el potencial de nuestra región”. Remarcó que “El Mercosur es la plataforma que elegimos para salir juntos al mundo; los invito a dejar atrás cualquier improductivo debate existencial”, dijo.

 

El debutante presidente de Paraguay, Mario Abdo, sorprendió al afirmar que hay que pensar “en el Mercosur de la gente” y afirmó que para su país, la integración regional “es un imperativo”, aunque debe construirse “con respeto a las autonomías de cada país”. Mencionó la necesidad de impulsar mecanismos eficientes de facilitación del comercio y de superar las asimetrías.

 

Abdo abogó por la entrada inmediata al Mercosur de Bolivia, que está en proceso de adhesión al bloque como miembro pleno. El presidente boliviano, Evo Morales, comenzó su discurso confesando que Uruguay es para él “fuente de inspiración”, ya que es “la tierra del gran escritor Eduardo Galeano”.

 

“En estos tiempos, donde se presentan problemas económicos, el Mercosur debe estar más unido. Lamentablemente, a veces somos víctimas de guerras comerciales, de concentrar la riqueza en pocas manos”, afirmó Morales. Dijo que el Mercosur debe ser para “integrarnos, no para expulsarnos ni para marginarnos”, en clara referencia a la suspensión de Venezuela.

 

Morales sugirió que los ministros de Economía y los presidentes de los bancos centrales de los países del Mercosur se reúnan para estudiar “qué problemas podemos tener de acá a cinco o diez años en la parte económica”. “A veces nos hemos enfrentado por defender a nuestros pueblos, a nuestros modelos, pero somos una gran familia”, concluyó.

 

Al final de la reunión, Vázquez resumió las decisiones adoptadas en la cumbre, entre ellas, el acuerdo que permite el reconocimiento de títulos de grado de educación superior del Mercosur y la reestructura del Fondo de Convergencia Estructural.

 

 El guion de EEUU

 

Si bien la cumbre se desarrolló en un clima cordial entre mandatarios con visiones ideológicas en algunos casos opuestas, hubo referencias a la situación política y social de Venezuela, que para los analistas locales marcan la necesidad del presidente argentino de marcar su alineamiento con los dictados de Estados Unidos.

 

 Macri, repitió el argumento de Washington y aseguró que la región enfrenta “una crisis humanitaria”. Reclamó aunar esfuerzos inmediatos para resguardar “los derechos de millones de venezolanos que escapan del hambre, la violencia, la falta de oportunidades y de la dura represión de su propio gobierno”. Olvidó mencionar que mantiene presa desde hace tres años a Milagro Sala, parlamentaria del Mercosur y dirigente social, contra las disposiciones internacionales.

 

El mandatario argentino sostuvo que el gobierno de Nicolás Maduro “llevó a cabo un proceso electoral fraudulento, destruyendo la democracia bajo banderas populistas que tanto daño le han hecho a nuestra región”.

 

A su turno, el presidente boliviano Evo Morales afirmó que “la crisis humanitaria” actual es provocada por “el lujo” y “el consumismo”.

 

Luvis Pareja

Periodista uruguayo, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

 

 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/197232

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