Protagonismo diplomático de Cuba y el Vaticano en el Caribe

24/04/2018
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San Juan, 24 de abril de 2018 (NCM) – La reiteración de Cuba de que seguirá abogando por la independencia para Puerto Rico y la acción del Vaticano para que la Iglesia Católica sirva de garante al diálogo en la crisis de Nicaragua marcan rutas de protagonismo diplomático en el Caribe, mientras Estados Unidos parece incapaz de aportar soluciones de paz a los problemas de la región.

 

De hecho, lejos de las muy publicitadas prioridades geopolíticas de EEUU -en Europa y Asia- el Caribe ha entrado en el año 2018 en ambiente de agitación desestabilizadora en distintos países, evidenciada en el asedio galopante en Venezuela, las protestas violentas en Nicaragua y Haití, así como en la incertidumbre sobre lo que pasará en Puerto Rico.

 

No son esos los únicos puntos calientes en la región del Caribe, como lo demuestra las acción tomada por la Unión Europea con respecto a siete países isleños, que colocó en la “lista negra” y la “lista gris” por la existencia de refugios fiscales para evasión de impuestos. En ese contexto más amplio, EEUU también se muestra incapaz, al no haber puesto sus asuntos en orden en las Islas Vírgenes, por lo que la UE incluyó esa colonia estadounidense en la peor clasificación.

 

En contraste, la disposición de Cuba para continuar usando su brazo diplomático para enfrentar los problemas de la región fue reiterada por su nuevo presidente, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, justo en su discurso inaugural. En específico, el nuevo mandatario cubano anunció que continuará la ruta estratégica marcada por su predecesor, Raúl Castro, sobre política exterior.

 

Díaz Canel puntualizó cómo Castro “contribuyó de manera decisiva al éxito de las conversaciones para la paz en Colombia y ha defendido a los países caribeños y en particular a los siempre olvidados, Haití y Puerto Rico, en todos los escenarios de diálogo regional y hemisférico”.

 

En el caso de Haití, donde las protestas callejeras contra la corrupción y los reclamos por el uso de los fondos producto de las ayudas de PETROCARIBE ya han costado sangre, la ayuda de los cooperantes cubanos y el apoyo diplomático ha sido muy bienvenido. El caso de Puerto Rico, en tanto colonia de EEUU, es más complejo, entre otras cosas, debido al nuevo endurecimiento de Washington en el proceso que se había iniciado para normalizar las relaciones con la Habana.

 

Díaz Canel dejó claro que Cuba no hará concesiones en sus principios y su soberanía, que la revolución sigue siendo “verde olivo” y que su independencia será defendida por el pueblo y las “invictas fuerzas armadas”, en tanto continuará su estrategia diplomática para promover que Latinoamérica y el Caribe sean zonas de paz. Además, reiteró que los cambios en Cuba serán los que el pueblo cubano quiera, bajo el liderato del Partido Comunista y para la construcción de su modelo de socialismo y democracia.

 

De igual forma, dio más muestras inequívocas de las prioridades en política exterior al recibir, como primer invitado al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y, en segundo término, al de Bolivia, Evo Morales, ambos de enfoque revolucionario.

 

Mientras tanto, tan pronto el Papa Francisco hizo su llamado a la búsqueda de una solución mediante el diálogo que evite que Nicaragua se hunda en más protestas sangrientas, el presidente Daniel Ortega dejó sin efecto los cambios al sistema decretado para sufragar la seguridad social, que detonó la agitación en las calles, a la vez que convocó a un diálogo nacional en el que aceptó de buen grado que los obispos católicos sirvan de mediadores y garantes.

 

La actitud del gobierno de EEUU en Puerto Rico ha sido muy distinta. Una oferta similar de acompañamiento del arzobispo Roberto González Nieves, para una mediación entre la Junta de Control impuesta por Washington y el Palacio de Santa Catalina fue rechazada con un “aquí todos somos adultos” y una invitación a que la Iglesia atienda sus propios problemas.

 

Sin embargo, la situación de Puerto Rico es tan grave que la propia Junta de Control informó que la caída de la economía que se pronostica para este año 2018 sigue casi exacta la curva de Haití luego del catastrófico terremoto. La crisis puertorriqueña se presenta todavía peor al compararse con las proyecciones estadísticas económicas para el año 2018, hechas públicas por la CEPAL y otros organismos.

 

Los únicos dos países de toda Latinoamérica y el Caribe que anticipan decrecimientos por debajo de cero son Venezuela y Puerto Rico, el primero con una caída a negativo cuatro y el segundo, a negativo doce. Es decir, que la proyección para Puerto Rico es tres veces peor que para Venezuela, mientras que otros países isleños también devastados por los huracanes de 2017 tienen pronósticos económicos de crecimiento por encima de cero para este año.

 

La voz de la diplomacia cubana representa lo que ha sido en años recientes el consenso latinoamericano sobre la solución del caso de Puerto Rico mediante la descolonización e independencia. Pero no es sólo la visión exclusiva de los países al sur de la frontera de EEUU, también se continúan escuchando advertencias desde centros de estudio de asuntos internacionales de la nación norteña.

 

Por ejemplo, Warren Batter, del Concilio de Asuntos Hemisféricos, planteó recientemente que “ante el abandono y desprecio de los reclamos de Puerto Rico por parte de Washington, ha llegado el momento de bailar rápido hacia la independencia, de romper los amarres de vínculos económicos y políticos que más que unir, mantienen a la isla cautiva”.

 

La visión del oficialismo en Puerto Rico es muy distinta. Lo expresado recientemente es que las medidas de empobrecimiento, si se efectúan de manera controlada, representan un nuevo consenso social y producirán en poco tiempo el repunte de la economía, mientras que la amplia difusión mediática del caso puertorriqueño en EEUU allanará el camino para avanzar la agenda de convertir a Puerto Rico en un estado de la Unión.

 

Lo que ocurra en Puerto Rico puede impactar todo el Caribe.

 

 

 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/192467
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