Afrodescendientes y rentismo petrolero

23/04/2018
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La realidad que se vive actualmente en Venezuela es dura y sobre todo ha tocado casi fondo en los sectores sociales que algún profesional de la estadística arbitrariamente clasifico como D o E, es decir los que tienen poco poder adquisitivo. El modelo rentista petrolero, como en un tiempo dijera Domingo Alberto Rangel y otros especialista en el área petrolera, fue una ilusión….o como diría el poeta Andrés Eloy Blanco…”Fueron vapores de la fantasía; son ficciones que a veces dan a lo inaccesible una proximidad de lejanía”.

 

Recientemente fui invitado por el riguroso historiador venezolano Miguel Tinker Salas a la Universidad Pomona en Los Ángeles (Estados Unidos), para hablar sobre el tema sobre los afrodescendientes y el neoliberalismo en América Latina, y el tema de la crisis venezolana y el acoso imperialista no podía quedar de lado.

 

La negativa hipertrofia social causada por el modelo rentista desde hace un siglo y la distribución de la renta petrolera para el cinco por ciento de la sociedad duró casi un siglo hasta que el presidente Chávez cambió la distribución desigual de la renta petrolera hacia los sectores menos favorecidos traducidos en una agenda social que aun con la crisis que se vive, el pueblo venezolano sigue poniendo su esperanza en la recuperación de esa agenda, para lo cual es necesario deslastrarse del modelo rentista que en parte deformó las buenas intenciones del proceso bolivariano.

 

Dentro de ese proceso de distribución de la renta petrolera, las y los afrodescendientes, a raíz de la participación activa del movimiento afrovenezolano con agenda propia, fueron beneficiados de dicha distribución, como nunca antes en la historia de nuestro país había experimentado. Si comparamos con países neoliberales actuales como Colombia, Brasil, Perú y Argentina, los indicadores de los afrodescendientes de esos países dejaban en claro los niveles de exclusión, racismo y sin acceso a una vivienda digna, por ejemplo. Sin embargo la ilusión rentista y el paternalismo estatal que se arrastraba desde la cuarta república poco fueron superados.

 

Hoy, con la caída de los precios del petróleo, la realidad es otra, pues devela que el sentido de la producción y el autodesarrollo que antes se tenía en la mayoría de las comunidades afro, se fue transformando en la cultura del rentismo petrolero, el desapego a la tierra, a la producción, y eso hoy debe ser un tema de discusión, no basta con ofrecer cierta cantidad de dinero, créditos para el desarrollo agrícola o socioproductivo sino se tiene claro qué replanteamiento se debe hacer sobre la base de las ruinas de un modelo rentista que también había generado una identidad petrolera, que aún perdura, marcada por una alienación cultural vergonzosa.

 

El doctor Tinker Salas como especialista en el área petrolera y unos de los estudiosos más profundo sobre la relación petróleo-sociedad en Venezuela, reconoce ¨La capacidad del gobierno de Chávez de recuperar y establecer control sobre PDVSA¨, sin embargo deja claro en las conclusiones de su libro Una herencia que perdura…petróleo, cultura y sociedad en Venezuela (edit. Galac 2014) que “hay un nuevo capítulo que no se ha materializado y no está clara la forma que adquirirá. Aunque la economía y el gobierno continúan apoyándose excesivamente en la industria petrolera, la realidad es que en la Venezuela contemporánea, el petróleo ya no funciona como un símbolo irracional de identidad¨.

 

La realidad no hay que ocultarla, hay que enfrentarla, no todas las comunidades afrovenezolanas cayeron en la trampa del rentismo petrolero, hay organizaciones afrovenezolanas que tienen trabajo comunitario verificable que están produciendo con muchas limitaciones y no están diciendo como dicen muchos consejo comunales “vamos a producir” o desde el sector agrícola en programas de televisión para este año vamos a……..no, pues con ese futurismo de fantasía ya no se dice nada, es bochornoso que en las cajas de los capas no aparezcan esos que hace tres años atrás dijeron que iban a producir y ahora son los mismos que están diciendo vamos a producir…hasta por televisión anuncian lo inexistente como existente.....como vapores de fantasías.

 

Es hora de que el gobierno se apoye con la gente que está produciendo con pocos insumos, como las Cimarronas de la esperanza de Barlovento que no están limosneando, están pidiendo crédito para comprar insumos para ampliar su producción; o como las pequeñas chocolateras de Barlovento o Cata en Aragua, así como los pequeños agricultores de Veroes, Yaracuy , Guiria, Macuquitas (Falcon) o Sur del Lago…pero nadie para bolas a esas luchas que llevan estas organizaciones acorraladas por el olvido y que de vez en cuando las invitas a un show afromediático.

 

Para acabar con el modelo rentista, unas de las alternativas es comenzar con una planificación de producción local, que las comunidades se abastezcan así mismas como en los tiempos coloniales lo hacían los cimarrones y cimarronas desde los Cumbes, en condiciones difíciles, peores como la realidad que nos golpea actualmente, sin embargo ahí dejaron un modelo que aun el Estado lo pasa a la hoja del olvido. Hay que volver a los Cumbes agroecológicos con los avances tecnológicos del presente.

 

CHU CHE RIAS

 

Una de las pocas empresas de producción social que sobrevivieron en Barlovento a la hipertrofia del rentismo petrolero fue la chocolatera cimarrón Guillermo Ribas, pero ¿por qué no hay ni uno de esos chocolates o polvo de cacao en las cajas de los Claps?

 

-Mango de Ocoyta sigue consumiendo al igual que Tapipa agua sin procesar

 

-El decenio afrodescendiente debe comenzar, repetimos por el sistema educativo bolivariano, recuperando presencia afro en el currículo, elaboración de una biblioteca afrovenezolana, recuperar la dirección afro de interculturalidad que quedo metida en el congelador y la Comisión Presidencial contra el racismo en el sistema educativo bolivariano.

 

-Ministro Aristobulo y Ministra de la Mujer, dejaron como capilla sin santo al proyecto de las cimarronas de Barlovento, si tienen vergüenza escríbanles, denle respuesta a sus proyectos: cimarronasiempre@gmail.com

 

-En el próximo encuentro afrojuvenil que están promoviendo deberían asomar tres grandes problemas: migración, delincuencia y desempleo…como una realidad ineludible de la juventud afrovenezolana.

https://www.alainet.org/es/articulo/192452
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