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La quiebra forzada de BANCAFÉ

Opinión
26/10/2006
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Ahora Eduardo Gonzáles es quien está arrinconado, y algunos se han apresurado a declararlo políticamente muerto. El escenario ha cambiado inesperadamente en varios campos de la vida nacional, a partir de la orden de suspensión de operaciones que emitió la Junta Monetaria contra el Banco del Café, SA Bancafé. La decisión de la JM, dada a conocer en la madrugada del pasado viernes 20 de octubre, ha reconfigurado no sólo el escenario financiero del país, sino también ha puesto en serios aprietos al partido oficial, Gran Alianza Nacional, GANA, cuyo pre-candidato a la presidencia de la República, Manuel Eduardo González Castillo, es el socio mayoritario de Bancafé.

 

La resolución de la Junta Monetaria se hizo “con base en los informes del Superintendente de Bancos”, Willy Zapata (sí, el mismo que hace unos meses expresaba absoluta confianza en el banco que hoy liquida), explica el comunicado en el cual se anunció el cese de todas las operaciones de la entidad bancaria. Esta suspensión, resuelta por “unanimidad”, aunque posteriormente se ha sabido de la ausencia del diputado Eduardo Meyer, representante del Congreso de la República en la JM, es el paso previo para el cierre definitivo del banco. Las reacciones inmediatas fueron de alarma, sorpresa y cierto grado de incertidumbre. Sin embargo, con el transcurso de los días, el desconcierto fue minimizándose y, hasta ahora, la alarma no ha desembocado en caos. La mayor preocupación proviene, naturalmente, de quienes tienen sus ahorros e inversiones, depositados en Bancafé.

 

Pero el avance de los días también han despertado serias dudas respecto a si la JM actuó adecuadamente, o si por el contrario adoptó una posición radical y exagerada. En ese sentido no deja de llamar la atención la actitud de autoridades monetarias y financieras, que utilizaron el factor sorpresa y la nocturnidad para dar el anuncio, en conferencia de prensa a la media noche que es además de irregular, sospechoso. Pero también hay quienes defienden las acciones de la JM, a pesar que Willy Zapata y María Antonieta de Bonilla, presidenta del Banco de Guatemala están identificados como funcionarios afines a ciertos grupos económicos del país.

 

Algunos de los elementos que la JM esgrime es que el banco suspendido, no atendió varias recomendaciones y violó algunas leyes del sistema bancario. No obstante, para tranquilidad de los usuarios de Bancafé, se ha sostenido que existe el suficiente dinero para pagar deudas, hacer devoluciones de dinero ahorrado y de reactivar a la brevedad posible un mecanismo para hacer efectivos los pagos. Por es bastante claro que el banco no estaba en quiebra o en situaciones de asfixia. Así, la ciudadanía se pregunta ¿entonces porque el cierre del banco?, uno de los más grandes del país (el cuarto), con más de un millón de cuenta-habientes, y ¿por qué tuvo que ser tan traumático? Particularmente, si se conocía la existencia de negociaciones para venderlo.

Desde luego que también causa curiosidad, por qué, Eduardo González, teniendo tanto ‘amigos’ en el gobierno del cual fue Secretario Ejecutivo, hasta hace pocas semanas, nadie pudo informarle con anticipación lo que planeaba hacer la JM. La lectura más simple podría indicarnos que “Guayo” –como pide que le diga su propaganda política- se ha quedado solo, aislado y ¿traicionado? por algunos miembros de su propio partido. La primera reacción de González fue pensar en retirar inmediatamente su candidatura de las elecciones primarias que estarían por desarrollarse en la GANA. Sin embargo, algo frenó su decisión: parece que la cúpula del partido oficial lo impidió por medio de una demostración de respaldo y apoyo. Pero esta también puede ser una lectura muy simplista, porque esta actitud puede que no haya sido motivada por la solidaridad. Quienes han trabajado y financiado en los últimos meses al partido oficial, tienen claro que la salida de “Guayo”, implicaría impulsar un nuevo candidato empezando de cero o bien, dar por vencedor y seguro candidato al advenedizo Francisco Arredondo, el otro competidor en las primarias, que derrocha dinero en su campaña y habla de “salvar a la GANA”.

 

Ninguno de los dos escenarios era el más apetecido por la dirigencia de GANA, de modo que Eduardo González, anunció que su retiro será momentáneo y que participará en las primarias.

 

Para hacer un análisis más sereno y lo más acercado a la realidad, se hace necesario considerar algunos factores y elementos que hay abiertamente en el ambiente, sin descartar aquellos que son poco conocidos. Por ejemplo, se sabe que el conjunto de banqueros nacionales desprecian la posibilidad que bancos internacionales instalen en el país nuevas formas de hacer competencia. Por ello se retrasó durante largo tiempo el ingreso al país del Banco Azteca, de algunas financieras centroamericanas y se hizo lobby para que fracasara la compra-venta de Bancafé por un grupo financiero de El Salvador, a pesar de tener ya agencias instaladas en Guatemala.

 

Esta posición, que contradice la lógica neoliberal que profesan, es que el sistema financiero se mantenga en manos criollas. O sea que lo ideal para estos banqueros era quedarse con el banco y, para estos propósitos, que mejor si éste pierde valor para adquirirlo por risibles cantidades de dinero. Es más, la Corporación Financiera Nacional del País, designada para formar el fideicomiso que liquidará a Bancafé, ya ha anunciado la subasta de los activos propiedad del banco y su estrategia –“procedimiento” dicen ellos- consiste en que “… cada vez se les puede ir rebajando el precio –a los activos- para que se puedan vender” [1].

 

Esta sería una primera ganancia, de muchos millones por cierto. Otra ganancia a considerar en el análisis, es de orden político. Acá el sector banquero tendría menor participación pero no es un actor ausente. De muchos es sabido que González no forma parte de la cúpula empresarial que se encuentran en el politizado Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras CACIF. Tampoco es de los que acostumbran aliarse con las poderosísimas familias, que aglutinan a más de 300 empresas y con interesas económicos en múltiples países, incluyendo por supuesto Miami, Estados Unidos.

 

Con esos antecedentes una línea de análisis, que no puede ignorarse, podría estar orientada a que la desgracia en que ha caído el Grupo Financiero del País, del cual es parte Bancafé, provenga de sectores interesados en destruir la carrera política de Eduardo González. En ese afán, los actores más visibles son los partidos políticos que comenzaron, con inusual rapidez a cuestionar a los funcionarios del gabinete económico y tratar de arrastrar al gobierno en el problema. Una tarea que no ha resultado del todo efectiva por el tratamiento preferencial hacia gobierno en la prensa respecto al tema.

 

Los mismos partidos de quienes se sabe reciben financiamiento de grupos empresariales, también tienen interés por deshacerse de un adversario político. Y, como último factor a considerar, es que en nuestro país y en política nada está escrito. Hace unos meses, Álvaro Colom, el candidato de la UNE, sufría una intensa campaña en su contra; tan grande que parecía arrinconado y destinado a perder toda confianza y credibilidad por sus cercanías con la corrupción y diputados de su bancada vinculados al crimen organizado; pero ahora sigue al frente de las encuestas, la gente que lo apoya sigue en aumento y, hasta la élite económica parece resignada a un triunfo que no desea.

 

Ahora Eduardo Gonzáles, es quien está arrinconado, y algunos se han apresurado a declararlo políticamente muerto, con serias posibilidades de perder su dinero, pero con una solicitud de amparo ante la Corte Suprema de Justicia, que podría frenar las acciones de la JM, pero que –sabiendo algunas inclinaciones políticas- podría dar el respaldo a la JM. Así, la incertidumbre podría extenderse por más tiempo. Una incertidumbre que se ve abonada por la decisión de último momento, de suspender la entrega del dinero a los usuarios del banco, como ya lo había ofrecido Willy Zapata. El retraso lo aduce a motivos logísticos, pero ese es un argumento de muy poco peso para más de un millón de personas que están ansiosas por recuperar su dinero.

 

Nota

 

[1] Corfina absorberá personal. Siglo Veintiuno, 26/10/06, pagina 03

 

- Erwin Pérez  es editor del Reporte Diario y Analista de Incidencia Democrática.

 

Fuente: Incidencia Democrática (Guatemala)
 http://www.i-dem.org

https://www.alainet.org/es/active/14128

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