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Políticas de discriminación indígena y exclusión social en el noroeste de México

Los odhams, pueblo que conserva la tierra pese al despojo y el olvido del Estado

Opinión
20/02/2015
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Allá está el desierto, en donde tiene todos sus cactus y su belleza. Junto con ellos somos felices en el desierto, porque en él vivimos y es nuestro desierto, ahí hay sahuaros y pitahayas, que dan sus frutos, por eso le cantamos al desierto. El desierto. Canción tradicional odham.
 
… para migrar hay que viajar, salirse del lugar donde se nació, dejar atrás la casa, la familia y hasta lo que uno es. No es fácil, la mayoría no migramos por gusto, sino porque hay necesidad, porque no hay trabajo o ya no alcanza la tierra o hay deudas y hay que pagar la medicina. Cuesta dejar todo para ir a buscarle… más cuando no se sabe cómo nos va ir allá… pero siempre hay alguien que ya pasó antes que uno, o sea que uno no está solo, ya hay gente que camino por aquí antes…   Testimonio de un migrante. Tijuana, México. 2008.
 
Pueblos indígenas, territorios y despojo
 
Los pueblos indígenas de las diversas latitudes geográficas de México, desde hace siglos, han experimentado la exclusión y el despojo de sus territorios y recursos naturales. En este contexto está la violencia de los procesos de marginación socio-económica y de falta de reconocimiento (y ejercicio) de los derechos sociales (trabajo, seguridad, salud, educación) de los pueblos originarios por parte del Estado-nacional mexicano. Si bien es sabido lo que pasa y ha acontecido con los grupos étnicos del sur y centro del país, menos conocidas son las historias de otros pueblos indígenas del norte. Este breve texto trata sobre los odhams del noroeste de México y su larga y sinuosa historia de resistencia y pervivencia frente a los embates del cambio, el Estado mexicano, los rancheros y mestizos sonorenses. Hoy día la mayoría de los indígenas odhams viven en diversas ciudades del noroeste de Sonora: en Caborca, Sonoyta y Puerto Peñasco, en la zona de la frontera internacional con Arizona, Estados Unidos (Ortiz, 1995) (Alvarado, 2007). Su vida en las urbes se caracteriza por condiciones de precariedad material, discriminación socio-étnica y exclusión social (Castillo, 2010 y 2010c). Como otros grupos indígenas de Sonora y el país, en su historia reciente se encarna una sistemática y contundente política de discriminación étnica y despojo de sus territorios por parte del Estado mexicano, pero también refleja procesos de resistencia y persistencia de diversas prácticas socio-culturales (ceremonias, formas de organización) (Castillo, 2010a). Si bien es cierto que estos grupos indígenas ya no viven en sus comunidades rurales del desierto, aún conservan parte de sus tierras y de su tradición cultural, ambos legados de sus antepasados.
 
Una historia ancestral, el desierto de Altar y los odhams
 
Desde hace siglos los odhams habitaron, en pequeños asentamientos semi nómadas (Spicer, 1962), el desierto de Altar que se extiende desde el centro de Sonora y llega hasta el suroeste de Arizona en Estados Unidos (Spicer, 1995); este es y era el territorio de sus ancestros (Swanton, 1953) (Amador, 2009). Tras la invasión española, los odhams resistieron la ocupación de la corona española y los misioneros mediante diversas estrategias y procesos de movilidad geográfica a lo largo y ancho del extenso territorio del desierto de Altar (Spicer, 1962 y 1995). Con la creación de la República Mexicana en el siglo XIX (1821) los odhams fueron “incorporados” a la naciente república mexicana y experimentaron la segregación y el olvido del naciente Estado mexicano. Después, con el tratado de Guadalupe Hidalgo (1848) –cuando una enorme porción de México pasó a ser propiedad de Estados Unidos-, el territorio tradicional odham quedó partido en dos por la frontera internacional entre México (Sonora) y Estados Unidos (Arizona) (Basauri, 1990); el territorio odham fue el botín de dos Estados nacionales, que, cuando les convenía, usaron y explotaron estas tierras indígenas a su conveniencia sin importarles los grupos a quienes pertenecían (Castillo, 2010a y 2010c).
 
Hasta bien entrado el siglo XX, los odhams tenían una economía de autosubsistencia basada en la crianza de ganado y ocasionalmente de caballos, la siembra de temporal de ciertos cereales –fríjol teparí, maíz, hortalizas-, la recolección de frutos y plantas del desierto (Swanton, 1953) (Spicer, 1962); la caza de fauna del entorno natural eran otras de las  actividades económicas (Ortiz, 1995). Desde antes de la Conquista y hasta poco después de la primera mitad del siglo XX el modo de vida tradicional de los odhams estaba en estrecha relación con el medio ambiente natural, el desierto (CDI, 2006). Durante una larga época el Estado y su política en el noroeste de Sonora y hacia los odhams se distinguió por su olvido parcial y selectivo, mientras algunas tierras eran explotadas y de ellas se extraía diversos minerales mediante la minería, los grupos indígenas de la región experimentaron la explotación por parte de las élites locales y padecían la falta de derechos sociales, principalmente la carencia de servicios médicos y escuelas (Castillo, 2010a). 
 
El cambió, el despojo y la migración, una nueva manera de ser pueblo.
 
No obstante, aproximadamente desde inicios de la segunda mitad del siglo XX y a raíz de las políticas estatales de Colonización del desierto de Altar por parte del Estado mexicano y del uso de recursos naturales a favor de los rancheros mestizos y los grandes propietarios (Almada, 2000), el modo de vida tradicional odham sufrió un impacto decisivo (Castillo, 2010a). Una vez que los rancheros, con el apoyo de las autoridades oficiales, tuvieron el control del agua gracias a la discriminación que de facto suponían las políticas estatales, los odhams ya no pudieron mantener una economía de autosubsistencia basada en la agricultura y tuvieron que salir de sus comunidades a buscar otras fuentes de trabajo (Castillo, 2010b). Sin el agua, recurso indispensable en el desierto para la auto-subsistencia y la agricultura, los odhams tuvieron que buscar diversas alternativas. Por otra parte y junto a lo anterior, varias de las mejores tierras que eran parte del territorio tradicional de este grupo indígena fueron repartidas por el Estado mexicano como si se trataran de tierras sin dueño y susceptibles de ser otorgadas a otros grupos sociales. El Estado mexicano no sólo no reconoció a los odhams como ciudadanos mexicanos, sino que, además de quitarle parte de su tierra y el control del agua y otros recursos naturales, no les proporcionó los derechos sociales consignados en la constitución mexicana (Castillo, 2010a).  
 
En un primer momento, algunos Odhams salieron a trabajar a los ranchos aledaños a sus comunidades como jornaleros agrícolas y vaqueros, mientras que otros miembros del grupo cruzaron la frontera internacional con Estados Unidos y se fueron a trabajar a los campos de algodón del Noroeste de Arizona. Posteriormente, algunos odhams se instalarían en algunos centros urbanos del Noroeste de Sonora como Caborca, Sonoyta y Puerto Peñasco, donde experimentaron discriminación, racismo y explotación en empleos mal remunerados. Otros odhams, los que se habían ido a trabajar temporalmente a los campos de algodón, fijarían su residencia en la reservación de Odham de Sells, en el Suroeste de Arizona.
 
En la actualidad la mayoría de los odhams sonorenses viven en centros urbanos del noroeste del estado de Sonora y han re-elaborado su manera de ser un grupo indígena y, pese al despojo y la exclusión por parte de varias instituciones del Estado mexicano y diversos grupos de mestizos (rancheros, medianos y grandes propietarios, comerciantes) (Castillo, 2010a), han conservado parte significativa de su territorio tradicional y han logrado mantener y reproducir diversas prácticas culturales de sus ancestros (ceremonias, formas de organización social y política).   
 
Este pequeño texto e imágenes están dedicados a la memoria de don Matías y doña Lily, quienes murieron en 2010, ambos fueron autoridades tradicionales y testigos de la larga historia odham en el desierto de Altar
 
Bibliografía.
 
° Almada Ignacio. (2000), Breve Historia de Sonora. México, D.F. COLMEX-FCE.
 
° Alvarado Solís, Neyra. (2007) Pápagos. México, D.F. Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos Indios.
 
° Amador Bech, J. (2009), Cosmovisión y cultura. Tradiciones míticas de los O´odham: su relación con el entorno natural y la cultura. México. México: UNAM, SEMARNAT, Instituto Nacional de Ecología. [En prensa].
 
° Basauri, Carlos. (1990) “Tribu: Pápagos” en La población indígena de México. México, D.F.Dirección general de publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
 
° Castillo Ramírez, Guillermo. (2009) Del desierto de Altar al mar de Cortes, los senderos de Sonoyta y Quitovac a Puerto Peñasco.” 53º Congreso Internacional de Americanistas,Universidad Iberoamericana, Ciudad de México, del 19 al 24 de julio de 2009.
 
° Castillo Ramírez, Guillermo. (2010a) Las veredas entre el desierto y la ciudad. Reconfiguración de la identidad en el proceso histórico de cambio de los Tohono O´odham. México, D.F. Tesis de Doctorado, FFyL-UNAM.
 
° Castillo Ramírez, Guillermo. (2010b) “Between Northwest Sonora and Southwest Arizona: Mobility and Social Relations between the O´odham Communities in Mexico and United States,”en la RevistaAmericana: E – Journal of American Studies in Hungry. Volumen VI, Núm 1. Primavera, 2010.Hungría. Artículo disponible enhttp://americanaejournal.hu/vol6no1/castillo-ramirez, 2 de noviembre de 2011.
 
° Castillo Ramírez, Guillermo. (2010c) “Políticas de discriminación étnica y cambio cultural en el desierto de Altar, en el noroeste de México.” Revista Controversias y Concurrencias Latinoamericanas. Asociación Latinoamericana de Sociología, Número 3, año 2, octubre 2010. pp 189-216.
 
° Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos Indios. (2006) Lenguas en Riesgo: Pápagos. México, D.F. Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos Indios.
 
° Ortiz Garay, Andrés (1995) “Los Pápagos,” en Pueblos Indígenas de México. México.INI. pp 219-290.
 
° Spicer, Edward. (1941), “The Papago Indian,” The Kiva, vol 6, No 6, EU, Tucson: Arizona State Museum.
 
° Spicer, Edward. (1962), Cycles of conquest. The impact of Spain, Mexico and United State on the Indians of Southwest 1533-1960. EU, Tucson. The University of Arizona Press.
 
° Swanton, J. R. (1953), “The Indian Tribes of North America,” Smithsonian Institution Bulletin, No 145. EU,Washingthon: Smithsonian Museum.
 
Guillermo Castillo Ramírez es profesor de licenciatura y posgrado de la UNAM
 
https://www.alainet.org/es/active/80955

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