Mujeres contra el ALCA: razones y alternativas
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Bolivia: Los impactos del ALCAen las mujeres

Elizabeth Peredo*

Por muchos años la lucha por la igualdad de las mujeres en la sociedad ha dejado de lado el tema de la economía y los problemas estructurales para concentrar sus fuerzas en problemáticas como la participación social y política, la lucha contra la violencia, los derechos sexuales y reproductivos, los derechos políticos, y en menor medida los derechos sociales y culturales. La Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer en Beijing, 1995 marcó una importante agenda que había identificado aspectos fundamentales para la lucha de las mujeres por la igualdad y la equidad en un mundo sin violencia.

Sin embargo, a casi 10 años de esa importante cumbre y luego de varios intentos desde la sociedad, desde los movimientos de mujeres y desde los Estados -tales como el establecimiento de unidades de género en el aparato estatal y el diseño de propuestas para superar las inequidades mediante leyes, políticas, acciones y campañas-, la situación para las mujeres no ha mejorado; en realidad la calidad de vida de la mayoría de las mujeres ha empeorado dramáticamente. Todos esos esfuerzos han chocado con una poderosa estructura de dominio y control del mundo que imposibilitan que las declaraciones y acuerdos para el respeto y avances de los derechos humanos de las mujeres se cumplan.

El peso de las causas estructurales en la situación de marginalidad y discriminación de las mujeres es innegable. Por ello desde la construcción de movimientos de mujeres, desde las propuestas de las organizaciones, desde la generación de conocimiento, es fundamental saber que en los próximos años los desafíos pasan por transformar esas estructuras y construir fortalezas en el contexto de la lucha de los movimientos sociales contra el modelo neoliberal y la globalización financiera.

Es precisamente la globalización financiera y el modelo neoliberal que ya se viene aplicando en nuestros países desde hace varios años, los que han producido profundas transformaciones e impactos negativos en la vida de las mujeres y en el acceso a sus más fundamentales derechos humanos.

Por ello, cuando uno se pregunta por qué tantas iniciativas de políticas, propuestas, convenios, acuerdos, leyes y convenciones no han logrado cambiar esta situación de pobreza y marginalidad de las mujeres y por tanto la reproducción de relaciones de dominación entre mujeres y hombres así como las enormes brechas entre mujeres de diferentes clases sociales en cuanto al acceso a sus derechos de ciudadanía. La respuesta está ahí: en la aplicación de un modelo inhumano que ha privilegiado la ganancia, el dinero, antes que la vida y la solidaridad.

El ALCA, como un proyecto anexionista de las economías nacionales de las Américas a los Estados Unidos y al servicio de los intereses de empresas multinacionales, es la continuación y profundización de ese modelo.

En Bolivia, a partir de la aplicación del modelo neoliberal, las brechas de pobreza y marginalidad se han profundizado entre las mujeres de diferentes clases sociales, el acceso a la educación, a la salud, a la participación política, al empleo, al bienestar y el acceso a los derechos humanos y laborales tienen nombre y apellido, tienen color de piel, tienen status y jerarquías; es decir, dependen de la ubicación que se tiene en la escala social. Pequeños sectores de la clase media y la burguesía son las beneficiarias de una supuesta democracia y las mayorías más pobres, indígenas, mujeres son las que quedan -como siempre- fuera del alcance de estos derechos.

Estas diferencias e inequidades se han de profundizar si un proyecto como el ALCA y la globalización financiera continúan. Sobre todo porque el ALCA no es solamente una propuesta para ampliar el libre comercio sino que es un proyecto diseñado para exaccionar a nuestro continente en sus recursos humanos, medioambientales, e incluso culturales.

Las mujeres como trabajadoras, las mujeres indígenas, las mujeres mineras, las mujeres campesinas, las gremiales, las microempresarias; mujeres viejas, jóvenes y niñas verán profundizadas sus ya enormes desventajas en este contexto.

En el trabajo

La globalización y el libre mercado, contra todas las promesas, en vez de resolver, aumenta las dificultades que tienen las mujeres en la sociedad. Las reglas de comercio que se están generalizando en el mundo tienen un efecto muy grande en la estructura y la forma del empleo. Pues el fin fundamental de la producción no es la satisfacción de las necesidades de la sociedad sino la generación de ganancias aún a costa de la integridad de la población. La flexibilización laboral, aplicada de hecho en Bolivia desde la emisión del Decreto 21060 en 1985, ha precarizado los derechos laborales trabajadores y trabajadoras y nos muestra ya las características de los efectos de la consolidación del ALCA en nuestro continente. La lógica que está detrás de las políticas de flexibilización laboral es obtener mayores ganancias para los empresarios y atraer las inversiones para las empresas a costa de los derechos del trabajo.

Las mujeres en esta realidad son quienes más han perdido pues muchos empresarios las contratan en el marco de la informalidad para sustituir a trabajadores despedidos, pues las mujeres ganan menos en promedio que los hombres y por sus roles de género son más propensas a aceptar condiciones de mayor sacrificio en el trabajo. Casos en que se condiciona brutalmente a las trabajadoras incluso a no embarazarse para no perder el empleo son conocidos y comunes, abusos y maltratos por su condición de maternidad, no respeto a la inamovilidad en caso de embarazo, son frecuentes. Las mujeres trabajadoras en el actual contexto son quienes son más contratadas en rubros de trabajo no tecnificado.

El trabajo del hogar

La propuesta del ALCA está orientada a fomentar la liberalización, la privatización y el comercio de servicios. El Estado va a disminuir aún más su cobertura en servicios de salud, educación fiscal y gratuita, y otros servicios sociales importantes. Menos aún estará en posibilidades de promover políticas públicas orientadas a cubrir las necesidades de la vida cotidiana: cuidado de los hijos pequeños, atención de los ancianos, cuidado de los enfermos. Esos recortes en costos sociales por parte del Estado han significado en los hechos que sus costos han sido trasladados al trabajo no remunerado de las mujeres.

Las Naciones Unidas han estimado que el valor global del trabajo no remunerado de las mujeres en el mundo asciende a once billones de dólares anuales (11.000.000.000 $US). Las mujeres –a quienes se les ha asignado el trabajo del hogar como un rol de género- son las que cuidan a los enfermos, ahorran en médico, en medicinas, en cuidado, cuidan a los ancianos, cuidan a los enfermos, se encargan del cuidado de los hijos grandes y pequeños y con gran esfuerzo el trabajo de educar a los hijos en el marco de una dramática desprotección por parte del Estado y de la sociedad en estos ámbitos. Se piensa que esas son las “labores tradicionales” y obligatorias de las mujeres y en realidad esa idea se ha reforzado en el marco de este modelo.

La relación con el medioambiente

Las mujeres indígenas, campesinas, afrobolivianas, trabajadoras del campo, e incluso en las ciudades tenemos una relación particular con el medioambiente, existe entre las mujeres una preocupación particular por mantener el medioambiente sano, limpio, cuidado. Sin embargo la propuesta del ALCA a través de lo que son las políticas de patentes, las protecciones para las inversiones, la liberación de las multinacionales de las responsabilidades con el cuidado y protección del medioambiente están vulnerando ese interés social colectivo de las comunidades.

De hecho las repercusiones del manejo del medio ambiente que ha priorizado un espacio para la intervención de grandes transnacionales ha afectado ya a poblaciones indígenas pero también urbanas. El deterioro de los recursos naturales tiene una relación directa con la perdida de los territorios de los pueblos indígenas y procesos de exclusión y mayor discriminación. Además en las sociedades andinas por ejemplo la relación con la naturaleza no es sólo de carácter económico o para la subsistencia sino que tiene un significado cultural en su relación con la vida, tiene un carácter holístico y una asimilación cultural de “naturaleza= bien común”.

El conocimiento

El ALCA, el NAFTA y la OMC están promoviendo el uso y el monopolio de las patentes como una forma de “privatizar” elementos de la naturaleza y de la vida. Este hecho muy criticado por los movimientos y organizaciones sociales tiene -además del efecto de interferir en el acceso a los avances de la ciencia y la tecnología a grandes sectores de la población, de la pérdida de la seguridad alimentaria, de sus efectos en el acceso a la salud y las medicinas de los pueblos- el efecto de apropiarse del conocimiento de los pueblos. Tradicionalmente, el conocimiento de los pueblos sobre el cuidado de la salud, sobre la utilización de las propiedades de las plantas o de los animales en procesos de curación de enfermedades está en manos de las mujeres, sobre todo de las mujeres mayores, las viejas. Este conocimiento se transmite de una a otra generación y son sobre todo las mujeres quienes lo cuidan. Ese conocimiento es vulnerado por las políticas de libre mercado y de apropiación del conocimiento que es un bien social común de las colectividades.

Economías locales

El ALCA propugna la liberalización de los mercados y la libre competencia y somete a las pequeñas economías campesinas a incorporarse a un mercado en el marco de la libre competencia. En nuestro país la libre competencia instaurada desde 1985, ha destrozado la economía campesina dejando la producción agrícola de las comunidades a merced del mercado, sin subvención ni apoyo alguno y eso ha conllevado cambios muy profundos en las sociedades agrarias: ha generado una migración creciente sobre todo de los hombres hacia las ciudades y centros de movimiento económico, fenómeno que crece cada año y que ha modificado los roles y la propia estructura familiar y comunitaria, afectando principalmente a las mujeres que ahora deben asumir el mayor peso del trabajo agrícola y familiar en la mayor desprotección por parte del Estado y sin los derechos a la propiedad, la participación, la representación ni el reconocimiento social a su papel.

La profundización de la pobreza

El sistema mundial, como nunca antes en la historia, ha conducido a un crecimiento desmesurado de la pobreza. Es irónico: mientras se tiran a la basura toneladas de alimentos que sus productores no han podido vender, millones de personas mueren por hambre.

Actualmente existen más de 1.000 millones de personas en el mundo que viven en pobreza extrema. De ese total, dos tercios (700 millones), son mujeres. La pobreza obliga a que cada vez más mujeres asuman la responsabilidad de ser jefe de familia. Por ello es que –no en vano- se ha hablado de la “feminización de la pobreza” pues son las mujeres quienes dan el rostro a las ciudades y el campo realizando el trabajo en las calles, como vendedoras, como recolectoras de desechos. Son millones las mujeres que en el mundo se ven obligadas a migrar hacia las ciudades de América Latina y hacia las metrópolis de Estados Unidos y Europa para realizar trabajos domésticos mal pagados. Y miles de mujeres son explotadas y empujadas a la prostitución como efecto de la pobreza.

Qué hacer frente al ALC: Alternativas

Las mujeres son marginadas de la toma de decisiones en diferentes espacios desde los más personales y cotidianos hasta los comunitarios y colectivos. Esto hace que la demanda de que la toma de cualquier decisión debe ser consultada y tomada de manera equitativa sea una demanda central desde las mujeres. Una decisión como la de participar en el ALCA y avalar todo su contenido es atentatorio contra la vida de los pueblos latinoamericanos y contra su futuro. Por eso las mujeres, bajo la experiencia de la marginalidad y la discriminación demandan que sea la decisión popular la que apruebe o rechace la participación en el ALCA y no así las decisiones unilaterales de un gobierno.

El ALCA es también una expresión del modelo de producción y consumo que se generaliza en el mundo y que está basado en la libertad para competir y pisotear los derechos de la colectividad. El interés colectivo en la planificación y diseño de nuestra economía debe ser prioritario.

La lucha por la defensa de los derechos laborales de las mujeres, de los trabajadores y por el reconocimiento del valor social del trabajo doméstico es fundamental como una forma de enfrentar.

Así mismo, insistir en el respeto y la aplicación de los principios y determinaciones de las convenciones Internacionales del Sistema de las Naciones Unidas y de su expresión en las leyes nacionales es fundamental tales como: La declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención para la Eliminación de Todas las formas de Discriminación contra la Mujer, la Cuarta Conferencia sobre la Mujer y otros instrumentos de protección de los derechos humanos que deben ser exigidos en una exigencia de COHERENCIA con los mandatos de los pueblos.

Conclusiones Taller: Impactos del ALCA y los Derechos de las Mujeres Trabajadoras

- La Paz 11 de mayo de 2002 – Tarija 14 de Mayo de 2002

El ALCA nos afecta:

* Al ocasionar el cierre de fuentes de trabajo lo que dará lugar al crecimiento del desempleo y subempleo, como ya se ha visto en estos años de flexibilización laboral.

* Menor será la posibilidad de acceder a un trabajo digno ya que estaría regido por la oferta y la demanda.

* Se perdería en absoluto todos los derechos laborales y humanos.

* Trabajar en maquilas significa acceder a un salario menor fijado al salario mínimo vital.

* Se generalizará el sistema de empleados polivalentes.

* Existirá competencia desleal entre los propios trabajadores.

* Con la implementación ALCA perderíamos nuestros derechos adquiridos.

* Se perderán aún más las prestaciones laborales y sociales.

* La disminución de los salarios.

* En la falta de guarderías infantiles en las fábricas y otros trabajos donde se emplean a las mujeres.

* En el no pago de horas extras en el trabajo.

* En el crecimiento de la pobreza.

* En el crecimiento de la violencia.

* En el aumento de la drogadicción. En el aumento de la delincuencia juvenil

* Incrementará la prostitución afectando la autoestima y la valoración de la mujer.

* Se consolidará el concepto de mujer – objeto.

* El descuido del hogar ocasionará la desintegración de la familia (drogas, alcoholismo y violencia juvenil y familiar).

* En el uso y generalización de los alimentos transgénicos. El uso de insecticidas y pesticidas va a dar como resultado la producción de alimentos contaminados, de mala calidad ocasionando riesgos en la salud.

* Alimentación; la inseguridad alimentaria por la aparición de alimentos transgénicos dará lugar a nuevas malformaciones y enfermedades.

* En la agresión a nuestros valores culturales y a nuestras etnias y culturas. Perderíamos nuestra soberanía e identidad cultural.

* En la destrucción de las pequeñas empresas que no podrán competir.

* En el doble y triple trabajo sin remuneración para la mujer, hablamos específicamente del trabajo doméstico.

* En la apropiación de nuestros recursos naturales.

En la falta de educación y salud como un derecho de los pueblos. Se va a efectivizar la privatización de los servicios de salud y educación (educación de adultos especialmente). Dañará la salud de nuestras familias

* La educación será inalcanzable a las mayorías dando lugar a la ignorancia y sumisión.

* Afectará en los derechos de las mujeres como son la maternidad y la salud en general.

* Aumentará la deserción escolar femenina (la mujer es la última en entrar a la escuela y la primera en salir de la escuela).

* Las mujeres somos utilizadas como mano de obra barata y la mecanización eliminará las fuentes de trabajo, con cierre de las pocas fábricas existentes.

* En el hogar, este trabajo no remunerado y sin apoyo afecta al núcleo familiar en la estabilidad emocional y a la integración familiar.

* Vulnera nuestros derechos sociales y conquistas políticas.

Qué hacer para enfrentar al ALCA

* Agrupar a todas las mujeres y sus organizaciones para formar un frente amplio de resistencia al ALCA.

* Desarrollar campañas de información, difusión, concientización y sensibilización masiva sobre los peligros y amenazas del ALCA.

* Capacitar y dotar de material de difusión a las líderes de todas las organizaciones de mujeres para que de esta forma llegar a las bases y transformar la iniciativa en un movimiento de masas que llegue a todo el país.

* Las campañas de información y difusión sobre el ALCA y sus consecuencias debería darse en los diversos idiomas que se hablan en el país y a través de los diferentes medios de comunicación (radios, TV, foros, debates, volantes, etc.).

* Desarrollo de la conciencia crítica de las mujeres y la población en general.

* Identificar los alimentos transgénicos, denunciarlos y hacer una resistencia nacional al consumo de estos alimentos, educando en nuestras familias sobre estos riesgos. No somos conejillos de indias... Carajo...

* Consumir productos nacionales, ser críticas con las cosas que consumimos para nuestras familias.

* No consumir productos de las transnacionales, favoreciendo de esta forma a la producción nacional.

* Mantener nuestras culturas originarias poniendo énfasis en el ecosistema.

* Valorar nuestra artesanía y desarrollarla ampliamente.

* Mantener nuestros valores culturales y ancestrales.

* El gobierno debe potencializar nuestra producción y subsistencia con calidad, debe buscar empresas competitivas pero que garanticen las fuentes de trabajo obligando a los empresarios a que cumplan con las leyes laborales para el beneficio de emplead@s y trabajador@s en general.

* Otorgar créditos a bajos intereses para la producción y comercialización de nuestros productos.

* Rechazar enfáticamente la flexibilización laboral en Bolivia.

* Pelear por la restitución de los derechos humanos y laborales de un estado de derecho y exigir al gobierno que las leyes nacionales no sean vulneradas por los acuerdos.

* Evitar la firma del ALCA rechazando enfáticamente que se concrete por el gobierno.

* Pelear para que nuestros gobernantes no firmen el acuerdo del ALCA.

* Control social y fiscalización al gobierno nacional creando mecanismos estratégicos para evitar que vulnere nuestra voluntad como pueblo.

* En todas las presentaciones de candidat@s uninominales y preguntar su posición sobre el ALCA.

* Fortalecer las alianzas a nivel de Latinoamérica puesto que: la unión hace la fuerza

Organización:

REMTE - Fundación Solón - CCIMCAT


Notas:


* Fundación Solón, REMTE-Bolivia

1 Documento presentado en el Primer Encuentro Nacional: Los Impactos del ALCA en Bolivia, Vinto-Cochabamba, 18 y 19 de mayo 2002. Publicado en América Latina en Movimiento, ALAI, 19 de mayo 2002

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