Mujeres contra el ALCA: razones y alternativas
http://alainet.org/publica/mujalca
Alternativas para las
Américas: Capítulo sobre las Comunicaciones*
Por el derecho a la
comunicación:
La batalla por los medios
ciudadanos
Antecedentes
La comunicación es un asunto cada vez más estratégico e importante en la lucha por la democratización de la sociedad. Es uno de los sectores económicos que crece más rápido y un pilar de la globalización. La información se ha convertido en uno de los mayores aportes para la producción; algo central para los procesos políticos, sociales y culturales. A finales de los noventa, con el florecimiento de la revolución industrial, se consolidaron dos tendencias. Por un lado, en el sector comunicaciones ha visto una concentración y monopolización de la propiedad. Esto ha provocado que la información, el conocimiento y la cultura se vuelvan artículos en manos de unas cuantas gigantes transnacionales de los medios. Por otro lado, y a pesar de lo anterior, el sector de los medios comunitarios e independientes ha seguido creciendo, como pudo observarse en el Foro sobre Comunicaciones de la Segunda Cumbre de los Pueblos de las Américas, realizada en Québec los días 17 y 18 de abril de 2001. Mientras la segunda tendencia tiene como premisa el derecho de toda persona a tener acceso a los medios de comunicación como productora y como receptora de la información, en realidad sigue siendo accesible sólo para un pequeño porcentaje de la población mundial.
En el campo de la comunicación social existe, por tanto, una profunda contradicción entre los intereses de los conglomerados que controlan la comunicación mundial de acuerdo a criterios mercantiles y el derecho de los/as ciudadanos/as a tener libre acceso a una información independiente y que provenga de fuentes diversas y variadas. Esta contradicción se agrava con cada acuerdo comercial como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) o el futuro Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA) que ha sido negociado entre los gobiernos sin participación ni consideración alguna de la sociedad civil.
El modelo de mercado trata a las personas como consumidores, no como ciudadanos que también son responsables de la toma de decisiones. Esta situación impide que la gran mayoría, especialmente los grupos sociales excluidos, se exprese de manera pública para que se conozcan sus necesidades y demandas como una condición indispensable para la participación democrática. Esto también afecta a la libertad que han de tener los periodistas en el ejercicio de su profesión, de acuerdo con un criterio de servicio público. Por ello, se ha visto severamente afectado un derecho humano fundamental: el derecho a la comunicación.
Diversas coaliciones internacionales viene trabajando desde hace unos 25 años para expresar preocupaciones sociales y organizarse en torno a los asuntos políticos, sociales y culturales relacionados con las estructuras y tendencias de los sistemas de comunicación e información. El movimiento por el reconocimiento del derecho a la comunicación como derecho humano está centrado en la lucha para que los medios sean accesibles a toda la ciudadanía, como una manera de democratizar la vida de los pueblos y las comunidades. Derechos relacionados, tales como la libertad de opinión, libertad de expresión y de prensa, y el derecho a la información son precursores del derecho a la comunicación. El derecho a comunicar es el corazón de la lucha por el cambio social y es considerado un pilar de la democracia. Los esfuerzos para el reconocimiento de este derecho han ganado vigencia puesto que la comunicación es un aspecto central del proceso de globalización.
El derecho a la comunicación es el derecho a producir o enviar información, y no sólo a recibir una transmisión final. En el fondo se trata de que los ciudadanos/as comunes tengan acceso a las tecnologías de la comunicación para que puedan interpretar el mundo para su público local bajo la premisa de trabajar para el beneficio social y cultural. Es también la necesidad de un debate público sobre el futuro de la “sociedad de la información” y de la participación ciudadana en la toma de decisiones respecto de todas las esferas de la comunicación, como lo expresa la frase: “comunicación para la democracia, democracia en la comunicación”.
El borrador del ALCA y el sector de la comunicación
Prácticamente todo lo generado por actividad humana quedaría sujeto a las reglas de los capítulos sobre servicios, inversiones y derechos de propiedad intelectual en el borrador del tratado, incluida la emisión y otras áreas de la comunicación. He aquí una lista de algunas implicaciones impresionantes para la comunicación:
1. Todo servicio que ofrezca el gobierno (por ejemplo, la seguridad social, la educación pública, la capacitación pública, la salud) queda exento excepto cuando compita con servicios que ofrezca la iniciativa privada. Este es casi siempre el caso, sobre todo en sectores de emisiones públicas y de otros programas culturales de carácter público.
2. El borrador del tratado señala que se debe dar un «trato especial y diferenciado» con miras a estimular o incrementar la participación de economías más pequeñas y/o menos desarrolladas sobre una base comercial. Eso mejoraría acceso a los países con economías más pequeñas a canales de distribución y redes de información, y liberaría el acceso al mercado en sectores donde les interese exportar.
El capítulo sobre servicios también señala que “Cada parte habrá de garantizar que a cualquiera que brinde el servicio en la otra parte se le otorgue acceso y usufructo de servicios y redes públicas de transporte de telecomunicaciones, bajo términos y condiciones que resulten razonables y no discriminatorios”. (p 7.11)
Esta clase de trato “especial” sienta las bases para una infraestructura de comunicación no democrática, además de aumentar la tendencia hacia el imperialismo cultural y/o la homogenización del paisaje social y cultural. El argumento de la abundancia tecnológica y el crecimiento económico dentro de un sistema de telecomunicaciones claramente definido no permite la orientación social y cultural de los medios de comunicación.
Por ejemplo, los nuevos sistemas de emisión digital están llevando a la reubicación de frecuencias de emisión y de los nuevos enfoques de la regulación, lo que coloca a los servicios de comunicación ciudadanos, comunitarios y de organizaciones civiles en riesgo de una mayor marginación. En muchas instancias, estos sectores ni siquiera son tomados en cuenta.
Y mientras la convergencia entre telecomunicaciones, computación y transmisiones hace crecer el número de usuarios potenciales, la brecha del desarrollo en telecomunicaciones hace más marcada aun la división del mundo en aquellos que tienen y aquellos que no tienen acceso a la información electrónica.
Enfocarse solamente en el acceso a la tecnología sobre una base comercial y permitir a las corporaciones un acceso no restringido a los sistemas públicos de telecomunicación es una amenaza para la supervivencia de la comunidad y de los medios independientes.
3. El borrador del tratado no estipula restricciones que impidan a los países la regulación “para alcanzar legítimos objetivos políticos internos”; se deben buscar regulaciones de políticas nacionales siempre que no impidan la instrumentación de las reglas en el capítulo sobre servicios. Aunque esto parece ofrecer cierta protección a la soberanía, no es suficiente ya que se mantiene como cláusula restrictiva, y deja abierta la puerta a las interpretaciones: ¿quién decidirá lo que es legítimo y cómo? ¿Y hasta qué punto actuarán las propias reglas comerciales como barrera para la regulación interna?
4. El tratado del ALCA que se propone representa una seria amenaza para los medios locales y comunitarios de las Américas. Los gobiernos perderán el interés en proteger las emisiones comunitarias, sobre todo cuando queden en riesgo sus propias emisiones públicas internas. Este tratado no distingue a los difusores comunitarios de los difusores privados y corpo-rativistas. Se espera que compitan bajo la misma base, lo que hará difíciles de implementar y ejercitar las políticas, legislaciones y regulaciones sobre medios comunitarios.
Los medios ciudadanos (comunitarios, alternativos, independientes) cuentan con el potencial para hacer contribuciones estratégicas al desarrollo social y económico, pero un enfoque sustentable necesita fundamentos firmes. Requiere de una visión que considere al desarrollo y a la adquisición del conocimiento como medios para fortalecer a pueblos y comunidades, y requiere también de un fortalecimiento de la libertad de información y la libertad de expresión. En la era de la información, el Derecho a la Comunicación es fundamental para que una sociedad siga siendo democrática. Los medios ciudadanos –la dimensión de la sociedad civil para la economía del conocimiento– son medios vitales para alcanzar ese derecho. Ese Derecho y los medios para alcanzarlo deben estar protegidos bajo cualquier tratado económico internacional, incluido el ALCA.
Principios rectores (acceso y participación)
1. El Derecho a la Comunicación es un derecho humano universal que sirve y apuntala a todos los demás derechos humanos, y que debe ser preservado y ampliado en el contexto de los nuevos retos de la globalización.
2. El derecho a una información diversa y variada es una precondición para la participación democrática. Por tanto, la comunicación debiera ser considerada, por encima de todo, como un servicio público. El pueblo debe ser visto como productor y colaborador de la información y no ser definido únicamente como consumidor.
3. La economía de mercado no es el único modelo para dar forma a la infraestructura de la comunicación, y los monopolios amenazan la diversidad y la independencia de los medios.
4. Las ondas de radio son un bien público y debieran ser preservadas para el beneficio social y cultural de la sociedad civil. De igual forma, el ciberespacio debiera ser un dominio público y estar protegido contra la privatización.
5. La comunicación y los medios deben ser regidos por principios de ética inspirados en una cultura de la vida y de lo humano. En tal sentido, deben promocionar y difundir los valores de la justicia, la solidaridad, la equidad, la libertad, la responsabilidad, la honestidad, la verdad, el respeto, la tolerancia y la honradez. El papel de servicio público de los medios implica la libertad de asumir una postura crítica frente a los poderes y de estimular el razonamiento, el análisis y el debate.
6. El respeto a la pluralidad y a la diversidad cultural, de lenguas y de género, debería reflejarse en todos los medios como factor fundamental para la construcción de una sociedad democrática, y debería ser apoyado con medidas legislativas, administrativas y financieras. Se debería dar un cuidado especial a corregir las desigualdades que enfrentan las mujeres, los pueblos indígenas, las minorías étnicas, las y los migrantes, las y los refugiados y otros grupos marginados. Se debe garantizar e impulsar a través de la comunicación y de los medios el desarrollo de las culturas locales.
7. Un Internet libre es tan importante como una prensa libre. Como en el caso de la prensa, ningún contenido publicado de manera electrónica debería estar sujeto a la censura del Estado. A la vez, la publicación de contenido que pueda incitar a la violencia y al odio debe ser normada.
8. Los medios de comunicación deben asumir un papel central en la generación de una nueva ciudadanía que permita la toma de conciencia de los ciudadanos de sus derechos y obligaciones con la sociedad y el planeta.
9. El acceso democrático a nuevas tecnologías en comunicación debería estar garantizado, incluidos la conexión a precio accesible, medios para buscar fuentes de información adecuadas y variadas en lenguas apropiadas, así como acceso a los medios de difusión, particularmente para grupos organizados y comunidades.
10. El acceso a los medios de comunicación debe apoyarse con educación y capacitación que ayude a un entendimiento firme de los medios y que permita a los pueblos desarrollar sus habilidades en medios y en comunicaciones.
Objetivos específicos
Ya que la comunicación es uno de los factores centrales en el proceso de globalización y, al mismo tiempo, una de las áreas donde se expresa con mayor fuerza el dominio total del mercado (porque es aquí donde se manifiesta la amenaza directa para la existencia de un mundo diverso y variado), resulta esencial que la lucha contra esta concentración monopolizadora, y a favor de la democratización de las comunicaciones, se convierta en uno de los principales puntos de atención de la lucha social.
1. Que el Derecho a la Comunicación sea reconocido como un derecho humano tanto por la sociedad civil como por los gobiernos y los cuerpos internacionales. En particular, que sea reconocido constitucionalmente y que quede correctamente legislado e instrumentado por medio de regulaciones y políticas adecuadas (e.g., por medio de leyes anti-fideicomisos).
2. Que las emisiones públicas sean reconocidas como un servicio gubernamental para que queden exentas del acuerdo comercial al igual que otros servicios gubernamentales.
3. Que los medios comunitarios e independientes sean reconocidos al nivel internacional como:
- una forma esencial de servicio público de emisiones y como una contribución vital para la pluralidad de los medios y la libertad de expresión e información
- un apoyo para la diversidad cultural a través del acceso a los medios de comunicación
- un servicio para el beneficio social que debe desarrollarse con miras a apoyar la cultura democrática, y no solamente los mercados comerciales. En particular, promover el desarrollo de medios alternativos (populares, comunitarios, ciudadanos, educativos, para el desarrollo) cuyos objetivos estén encaminados a la educación ciudadana y educación formal, en condiciones favorables respecto de aquellos exclusivamente comerciales.
4. Que todos los integrantes de la sociedad civil deberían tener un acceso justo y equitativo a todos los medios de comunicación, incluida la Internet.
5. Que nada en los acuerdos comerciales internacionales pueda ser interpretado de forma tal que limite la libertad, independencia y diversidad de la prensa, así como la libertad para tener y expresar opiniones.
6. Que los cuerpos regulatorios y de toma de decisiones a nivel nacional e internacional en el campo de las comunicaciones deberían ser transparentes y tendrían que incorporar la participación ciudadana y la corresponsabilidad en el manejo de los sistemas de comunicación internacionales, particularmente de la Internet.
De manera más puntual, se presenta a continuación una lista de áreas de acción específicas que requieren del apoyo de actores sociales y culturales, así como de instituciones políticas y económicas, para poder ser instrumentadas. Esto debería reflejarse también en el acuerdo del ALCA.
Áreas de acción
1. La creación de medios públicos (ciudadanos) que sean autónomos respecto del Estado y de los poderes económicos y políticos, financiados según el principio de la solidaridad económica1 y bajo el control de la sociedad civil.
2. La soberanía de los Estados para regular asuntos vinculados con el sector comunicaciones (proceso y contenido) debería ser garantizada de manera clara y explícita dentro de cualquier tratado económico internacional.
3. Que quede estipulado el apoyo de gobiernos, corporaciones e instituciones internacionales para el desarrollo de un Derecho a la Comunicación que incluya:
- La regulación de las telecomunicaciones a favor del desarrollo de una infraestructura de comunicaciones entre países del sur.
- Un porcentaje de fondos públicos para el desarrollo de proyectos dedicado a mejorar la capacidad de las comunicaciones locales.
- Revisar las legislaciones nacionales en lo concerniente al ámbito de la comunicación, a fin de permitir el amplio ejercicio de la libertad de prensa y libertad de expresión, garantizando la participación en los medios y en la propiedad de los mismos a todos los sectores de la sociedad.
- Instituciones financieras internacionales que dediquen un porcentaje de préstamos y bonos para apoyar las formas de comunicación de base y comunitarias.
- Si se considera a las comunicaciones como parte de los bienes comunes globales, las compañías deberían pagar por el uso de este espacio público. Los fondos deberían usarse para garantizar que haya medios comunitarios e independientes sustentables.
- Que el acceso universal sea el patrón de las tecnologías nuevas, y que dicho acceso se mantenga en las tecnologías maduras. Esto incluiría dar a la gente la capacitación necesaria para crear sus propios contenidos sin padecer las restricciones del mercado y con la garantía de poder cubrir los gastos.
- Elevar la calidad de los recursos humanos en la infraestructura de comunicaciones.
- Garantías individuales para que los individuos y las instituciones sean libres de comunicarse vía Internet sin amenazas de vigilancia o intervención.
4. Que se acuerde el establecimiento de estándares, normas y medidas en los niveles nacional, regional y mundial, con miras a facilitar y fomentar el desarrollo de servicios de medios comunitarios independientes que incluyan:
- Reglas para evitar la concentración de la propiedad de los medios y el acaparamiento de los servicios de emisión comunitaria por parte de compañías comerciales.
- Que una porción de cualquier nuevo espectro digital2 quede reservada para emisores comunitarios.
- El apoyo para el desarrollo de sistemas digitales que sean apropiados para las necesidades de los servicios de emisión comunitarios.
- Exigir que el desarrollo de la telefonía contemple las características socioeconómicas y geográficas de los países e incorpore a este tipo de comunicación a poblaciones que hoy están excluidas del beneficio tecnológico.
- Que las frecuencias análogas existentes, que utilizan los emisores comunitarios, queden reservadas hasta que esté disponible un reemplazo digital.
- Que se ubique una parte del espectro de emisiones para el uso autorregulado de microemisores.
- El uso de mecanismos transparentes por parte de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, con objeto de garantizar que la planeación de frecuencias, los estándares técnicos para telecomunicaciones y radio y los recursos para el desarrollo tengan como alta prioridad las necesidades de la sociedad civil.
- Garantizar la participación de entidades representantes de los sectores ciudadanos en los órganos de toma de decisión mundial y nacionales de la comunicación, tales como la UIT y los organismos locales de telecomunicación.
- Los marcos legales y regulatorios que rigen a la Internet debieran ser integrados a los marcos que rigen a otros medios, para garantizar la compatibilidad y asegurar los derechos de ciudadanos y organizaciones a tener acceso a todas las formas de información y tecnologías de comunicación (e.g., a través de medios comunitarios).
- Es necesario que las políticas y regulaciones que rigen el acceso público y la difusión de información pública desalienten el uso de software y sistemas privados. Debería haber incentivos para desarrollar fuentes de software abiertas.
5. Que el sector de medios comunitarios:
- monitoree a las compañías transnacionales (CTNs) y lance un esfuerzo de activismo internacional para despertar la conciencia y desarrollar estrategias que detengan el control cada vez mayor que tienen las CTNs sobre el futuro de nuestras comunicaciones,
- cabildee para que haya medidas nacionales e internacionales que garanticen que las nuevas tecnologías de información y comunicación ofrezcan un acceso económico a ciudadanos y comunidades, de tal forma que puedan establecer nuevos servicios de medios comunitarios,
- desarrolle intercambios de programas de medios comunitarios y construya la solidaridad y el apoyo hacia las luchas comunitarias en pro de los derechos humanos y la justicia social,
- promueva y apoye la capacitación de periodistas, locutores, ingenieros, trabajadores y profesionales de los medios y la comunicación, sobre todo de quienes trabajan en áreas rurales o urbano-marginales,
- eduque a organizaciones de la sociedad civil, gobiernos y reguladores, así como al público en general, sobre temas de políticas y regulaciones, sobre la importancia de un ambiente de medios sustentables y plurales, y sobre los beneficios de que haya producciones y medios comunitarios.
6. La sociedad civil para:
- Recuperar los términos de la discusión al formular políticas y regulaciones sobre comunicación.
- Exhortar a que continúe la discusión y el debate públicos respecto de los nuevos problemas concomitantes a las nuevas tecnologías, incluidos los derechos de privacidad, propiedad intelectual y un proceso de toma de decisiones transparente dentro de corporaciones y gobiernos.
- Promover la lucha contra la monopolización de los medios y sistemas de comunicación como punto central de la lucha contra el neoliberalismo.
- Reconocer la importancia de abrir un debate público sobre el impacto y las consecuencias de la concentración monopólica en el sector comunicaciones, tanto en las iniciativas propuestas o apoyadas por la sociedad civil como en las áreas de intervención a nivel regional o internacional (Organización Mundial del Comercio, Banco Mundial, G8, etc.).
7. El establecimiento por parte del sector de medios comunitarios de coaliciones locales, nacionales, regionales y mundiales que trabajen juntas a través de foros de comunicación oficiales y alternativos, que funjan como plataformas de intercambio, a fin de promover los derechos de la comunicación e implementar las medidas planteadas en este capítulo.
Notas:
* Este es un documento de trabajo, cuyo debate para la próxima edición de Alternativas para las Américas aún está en curso. Lo incluimos en esta publicación por la importancia del tema, con el propósito de dar a conocer puntos de vista sobre la problemática.
1 La economía solidaria es definida como “un nuevo sistema global de regulación socioeconómica, basado en una ética compartida”. Ponencia para el Taller sobre la Economía de la Solidaridad, enero 25, 2001, Foro Social Mundial, Brasil. Ver http://ecosol.socioeco.org/documents/3rtf_docprob_en.rtf
2 El nuevo espectro digital es la nueva plataforma tecnológica utilizada para las emisiones. Este representa un cambio de la tecnología análoga a la tecnología digital, y se caracteriza por la convergencia de Tecnologías de Información y de Comunicación (ICTs, por su siglas en inglés).