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La administración Obama multa nuevamente a proveedor de Cuba

22/01/2016
Opinión
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Dentro de las distintas Secretarías del gobierno estadounidense, como es sabido, se encuentra la del Tesoro y formando parte de la misma existe una dependencia denominada OFAC, Oficina de Control de Activos Extranjeros, también tristemente conocida, pues es la encargada de multar a todo aquel, que haciendo caso omiso de las orientaciones imperiales, se arriesgue a involucrarse en una transacción financiera con Cuba.

 

 El Emperador de turno, que tiene además el título de Premio Nobel de la Paz, se denomina Barack Obama y todo lo que realice la Secretaría del Tesoro y ejecute la OFAC, cuenta con su permiso  y aprobación para ser ejecutado, pues forma parte de la política establecida, en este caso, contra nuestra patria.

 

 La OFAC se rige por una serie de regulaciones, que nada tienen que ver con el Congreso establecidas mediante varios programas por la regulación 31 CFR, epígrafe 501, que fueron mucho más específicas en el Apéndice A al epígrafe 501, publicado el 9 de noviembre del año 2009, en época de Obama. En la propia regulación 31 CFR, epígrafe 515, se establecen las regulaciones específicas para el Control de Activos Cubanos.

 

 Tomando como base legal dichas regulaciones, que no han sido modificadas después del 17 de diciembre del 2015, la administración Obama, por medio de la OFAC, ha sancionado y llegado al arreglo de que la WATG Holdings Inc., de Irvine, California y su subsidiaria Wimberly Allison Tong and Goo, Limited, de Inglaterra, por haber cometido una “aparente” violación de lo establecido por la OFAC para el Control de Activos Cubanos.

 

 Debido a esa “aparente” violación las empresas estuvieron de acuerdo en pagar una multa de 140,400 dólares.

 

 Esta “aparente “violación al epígrafe 501.201 se cometió cuando la empresa WATG de Inglaterra estuvo trabajando en un proyecto cubano en el que debía ejecutar la parte arquitectónica y de diseño del mismo.  Por ese trabajo recibió tres pagos de una empresa de Qatar, entre el 13 de octubre del 2009 y mayo del 2010, lo cual totalizó 284,515 dólares.

 

Cómo la OFAC se siente con autoridad suficiente para sancionar una empresa que radica en Inglaterra, que ha tenido negocios con otra que radica en Qatar, por el hecho de que Cuba esté involucrada en el asunto y que en este caso, la WATG no informó voluntariamente al gobierno estadounidense del asunto, se decidió imponerle una multa de 260,000 dólares, casi el total de lo que la firma cobró por el trabajo, lo que debido a un acuerdo entre ambas partes quedó en la suma de 140,400 dólares.

 

 La OFAC declaró que la acción llevada a cabo por la WATG se consideraba grave, pues esa “aparente” violación afectaba la efectividad del Programa de Sanciones contra Cuba, ya que los servicios prestados estaban en función del desarrollo de la industria turística cubana.

 

 ¡Tremendo crimen ha cometido la empresa WATG!  Ayudar a un ENEMIGO de Estados Unidos, ratificado como ENEMIGO en el mes de diciembre del 2015 por  el propio Obama, al mantener a Cuba como país afectado por la Ley de Comercio con el Enemigo (por cierto el único país en el mundo que tiene esa condición).

 

 ¡Atreverse a prestar ayuda a Cuba para sus planes turísticos¡  Es verdad que hay empresas que no se quieren la vida.

 

 Continuamos teniendo relaciones nuevas con leyes viejas, esta fue ampliada en el 2009.

 

 ¿No sería mejor tener relaciones nuevas cuando Estados Unidos cambie todas sus leyes viejas?

 

22 de enero del 2016

 

- Dr. Néstor García Iturbe es editor del boletín electrónico El Heraldo (Cuba) sarahnes@cubarte.cult.cu

 

 

http://www.alainet.org/es/articulo/174949

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