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La mentira como filosofía para la manipulación pública

21/01/2016
Opinión
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Resumen: Este artículo presenta una reflexión acerca de las falsas premisas de las cuales hemos sido rehenes durante siglos. A lo largo de la historia han surgido una serie de mentiras que se han transmitido por diferentes medios como la educación, las religiones, la idea del progreso y desarrollo etc. Cuestiona una realidad que podría ser diferente si miramos el mundo desde otra perspectiva, es acercarnos a una justicia cognitiva; se trata de acercarnos a una deconstrucción cultural de nuestra forma de ser, saber y sentir. Como humanos, no podemos continuar con este sistema injusto que nos rodea, ese sistema que nos robó la memoria para no cuestionar, para no indignarse y para aceptar con resignación la deformación de nuestro pensamiento. Hoy, más que nunca, necesitamos de giros paradigmáticos que desnaturalicen la vergonzosa exclusión que sufre esta humanidad junto con las demás formas de vida.

 

Palabras clave: mentira, desarrollo, educación, hipocresía, investigación, institucionalidad, monocultura, religión, paradigmas

 

Introducción

 

El mundo vive más de la mentira y tal parece que aún no estamos preparados para escuchar la verdad, será que ¿nos han engañado o nos hemos engañado? Hemos vivido durante décadas escuchando los discursos que se inventan y se imponen bajo falsas premisas y promesas. Hemos visto como se naturalizan las desigualdades a través de diferentes instituciones u organizaciones. Asistimos cada día a nuestra propia extinción porque como humanos se nos olvidó que compartimos con otras especies este hermoso Planeta y nos hemos enfrascado en una lucha por la acumulación, la avaricia y la expropiación de los bienes que pertenecen a todas las formas de vida. La educación se convirtió día con día en simple transmisora de datos e información; dejó de lado el conocimiento y la sabiduría, el contexto y los saberes locales y prefirió fomentar una cultura de valores universales.

 

Las religiones, por su parte, se encargaron de visibilizar más al mensajero que al mensaje, han sido culpables y cómplices también de las injusticias, de la impunidad y las enormes asimetrías de esta humanidad. La investigación universitaria replica, generalmente, un pensamiento clásico en el cual lo que impera es el universalismo, la objetividad, la neutralidad; el objeto separado absolutamente del sujeto; es decir, una rigurosidad científica que desconoce otros saberes, otras subjetividades inherentes a la vida cotidiana de nuestras realidades. Hemos asistido durante siglos a la imposición de dogmas, a la obediencia y a la sumisión al aceptar los modelos y recetas que se imponen desde una hipocresía organizada, expertos en engañar al mundo.

 

* Texto completo en PDF

 

- Jorge H. Orellana P. es  Licenciado en Comercio Internacional por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, con estudios de maestría en Desarrollo y Cooperación Internacional por la Universidad del País Vasco en Bilbao España. Estudiante del Doctorado en Gestión del Desarrollo de la UNAH. Profesor investigador del Centro Regional Universitario de Occidente UNAH-CUROC. Ha laborado para prestigiosas Organizaciones no Gubernamentales y ha dedicado los últimos años al estudio del desarrollo, cultura, historia y ambiente, especialmente en la región occidental de Honduras. Autor de varias publicaciones acerca de estos temas.  

http://www.alainet.org/es/articulo/174901

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