Deterioro ambiental provoca más muertos que la guerra - América Latina en Movimiento
ALAI, América Latina en Movimiento

1998-10-28

ElSalvador

Deterioro ambiental provoca más muertos que la guerra

Ricardo Navarro
Clasificado en: Social, MedioAmbiente,
Disponible en:   Español       


"Cuando estábamos en la guerra teníamos 500 muertos cada mes. Hoy, por infecciones respiratorias agudas, tenemos mil, y por enfermedades gastrointestinales, otros mil. Sólo por estas dos causas, hay cuatro veces más muertos que en la guerra". Esta es una de las denuncias que formuló el Dr. Ricardo Navarro, director del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada, CESTA, durante el Curso-Seminario "Latinoamérica Sustentable" organizado por Acción Ecológica en Quito, Ecuador. A continuación presentamos una síntesis de la intervención de Navarro referidos a los problemas ambientales y al desarrollo sustentable en El Salvador.

El Salvador no es sustentable por donde lo veamos, los años que tenemos como sociedad están contados. Se nos ha acusado, varias veces, de apocalípticos, pero hay evidencias que lo demuestran, como por ejemplo el caso del agua

Nosotros hicimos un ejercicio y encontramos que en El Salvador en todas las letras del alfabeto, de la A a la Z, están los problemas ambientales en El Salvador: agua, basura, contaminación, deforestación, erosión, hasta la z.

En El Salvador el manto freático baja más de un metro por año, tarde o temprano eso va a tocar fondo. Nos abastecemos del río Lempa, donde aguas arriba, arrojan toda la contaminación las ciudades y la agroindustria de Guatemala, Honduras y parte de El Salvador. De allí recogemos el agua, y ese río se está secando. Ahora quieren desviar el río para producir electricidad, 81 kilómetros van a dejar secos, ?y entonces de dónde vamos a sacar el agua?

De lo que más mueren los niños en El Salvador es de infecciones respiratorias agudas, producto de la contaminación del aire. Lo más peligroso que le puede pasar a un niño en El Salvador, es ponerse a respirar. Lo segundo más peligroso, es beber agua o comer alimentos, ya que producen enfermedades grastrointestinales.

La cantidad de niños que nacen hoy con daño cerebral es impresionante. Como ya no alcanza la leña, muchos sectores han dejado de usarla y queman llantas, que como se sabe, eliminan una serie de compuestos que han sido identificados como alteradores hormonales y del sistema endócrino. Esto significa que los niños nacen deformes, y se incrementa bastante el daño cerebral. Y un fenómeno que se está dando en El Salvador, que yo no logro entender por qué, es que estos niños con daño cerebral cuando crecen y llegan a adultos siempre terminan de políticos. Uno los encuentra en las asambleas legislativas, en las alcaldías, en la misma presidencia de la República.

Todo apunta al modelo

Pero ?cuáles son las causas de toda esta problemática ambiental? Es el resultado inevitable del modelo de desarrollo, que por donde lo veamos es el principal culpable. No quiero decir que no haga falta tecnologías apropiadas, leyes, responsabilidad. Eso hace falta y es bueno indudablemente, sin embargo, la forma como nuestro modelo de desarrollo está organizado, lógicamente nos lleva al deterioro ambiental.

El modelo de desarrollo busca generar riqueza, todo es libre competencia, libre comercio, la gente explota los recursos sin pensar en los semejantes, menos en la naturaleza. ?Cuál ha sido el resultado? Deterioro ambiental, social, violencia. En el caso del agua, algunas comunidades se han enfrentado al ejército, a la policía. El Salvador va a ser el primer país donde vamos a tener guerras internas fuertes por causas ambientales. Ya lo estamos viviendo: todos los días hay problemas en las comunidades porque el agua no les llega, o viene contaminada. Ya nos estamos peleando por el agua a nivel interno.

Este modelo de desarrollo necesita una estructura de poder, una estructura de poder económico. Toda la lucha ambientalista, es, en última instancia, una lucha contra la estructura de poder. Y parte de esa estructura de poder es el militarismo. ?Queremos ser sustentables? Tenemos que erradicar los ejércitos de la faz del planeta, ?cómo?, yo no sé, pero tenemos que hacerlo, sino estamos -como se dice en El Salvador- pajeando.

Por supuesto, a los militares en El Salvador no les cae nada bien escuchar esto, pero es la verdad, con los fuertes gastos militares que tenemos y todos los daños que causan, no podemos seguir con ellos.

Además de eso, tenemos que luchar contra la estructura mental y los valores que tenemos, aún en la misma gente pobre. Nos da tristeza la gente que muchas veces trae una papaya del campo y la vende para comprar comida plástica, porque quiere ser parte del sistema. Estos valores están tan fuertemente metidos en nuestras cabezas que hay que luchar contra ellos.

?Desarrollo sostenible o sustentable?

Al pensar en la sustentabilidad de la sociedad, hay que tener un poco de precaución aún con las palabras. Se usa sostenible y sustentable, sostenible viene de sostener, sustentable de sustentar, las cosas se sostienen desde fuera pero se sustentan desde dentro. Esa es una diferencia muy importante: que sea sustentable desde dentro y no desde afuera, se sostiene de fuera, pero se sustenta desde adentro.

Pienso que a veces tenemos que comenzar a hablar de desarrollo insostenible, con el objeto de hacer la sociedad sustentable, porque con todos los problemas que hemos tenido en la guerra, hay regiones, en donde en la noche nadie se metía, porque si no le pegaban un tiro el uno, le pegaba el otro, especialmente en el campo. ?Saben lo que sucedió? Los venados comenzaron a crecer, la flora y la fauna también. No estoy diciendo que vamos a hacer guerra para proteger el ambiente. No es necesario. Lo que quiero decir es que el desarrollo allí no se metió y la naturaleza se recuperó. Hay que pensar, a veces, si al desarrollo no hay que detenerlo.

El espíritu de la naturaleza

La sustentabilidad de la sociedad exige muchas cosas. Hay requerimientos de orden ecológico, económico, social, político. Y en lo ecológico hay muchas cosas: están los ciclos, los ritmos de la naturaleza, los espíritus de la naturaleza, de los que poco se habla. En la naturaleza hay un espíritu de austeridad: de las 30 millones, o algo así, de especies que viven en el planeta, todas consumen de ella sólo lo que necesitan para vivir, excepto el homo sapiens. En la naturaleza hay un espíritu de austeridad que lo hemos violado como civilización, y hay que seguir con el espíritu de la austeridad.

Otra cosa: cuando se hacen estudios de impacto ambiental, nosotros sostenemos una cosa un poco distinta, decimos que lo que debe regir en toda obra es el criterio de mínima perturbación, porque tenemos que reconocer una sabiduría de la naturaleza superior a la nuestra. ?Por qué el criterio de mínima de perturbación? Porque no entendemos lo que está pasando. De pronto arrojamos flurocarbonos al aire, pensando que era la mejor cosa del mundo, y después nos damos cuenta que destruyen el ozono.

?Qué impacto tiene esto en una montaña? No sabemos. Y hemos visto el Fenómeno del Niño y todo el calentamiento global, y aún hay gente que no lo cree. El cambio climático es el ejemplo fundamental y más claro de lo que es el descalabro del medio ambiente por causas del desarrollo.

Extrema pobreza y extrema riqueza

Creemos que debe regir también otras consideraciones de carácter económico, como la independencia del exterior, de carácter social, como la erradicación de la extrema pobreza y la extrema riqueza. En este modelo de desarrollo lo que se genera es riqueza, la riqueza es consumo, consumo es daño a la naturaleza, la misma riqueza genera también pobreza por las relaciones de intercambio. ?Y la pobreza qué hace en su desesperación? Talar un árbol si lo puede vender, vender las tortugas, porque de algo tienen que vivir. Nosotros sostenemos que para alcanzar o recuperar el equilibrio ambiental, tenemos que erradicar la riqueza y la pobreza. Erradicar a la pobreza, no quiere decir erradicar a los pobres, es erradicar la extrema riqueza y la extrema pobreza.

Esto de la sustentabilidad no se va a lograr si no se van empoderando las diferentes comunidades, todos los sectores sociales: las mujeres, los indígenas, los negros. Y en esto del poder hay que tener en cuenta una cosa: el poder no es para darlo, es para tomárselo, lo que es distinto: el que da el poder lo condiciona. Tomarse el poder no quiere decir agarrar una escopeta y matar al otro, quiere decir el ejercicio de ir ganándose el poder, porque si uno espera que le den el poder, está perdido.

Publicado en América Latina en Movimiento, No. 282: http://alainet.org/publica/282.phtml





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