ALAI, América Latina en Movimiento
2002-08-23
Argentina Foro Social Mundial en Argentina
La Red
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| Clasificado en: | | Política: Politica, Democracia, DerechosHumanos, | Internacional: Internacional, Globalizacion, Tratados, | Social: Social, Exclusion, Indigena, MedioAmbiente, Mujeres, Poblacion, Pobreza, | Economía: Economia, Comercio, Modelos, PoliticasEconomicas, | |
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Marcha del Foro: Fotografía de una esperanza
La marcha del Foro Social Mundial comenzó en Buenos Aires la tarde del 22 de
agosto, en el mismo lugar donde cada jueves se realiza una persistente ronda
contra la muerte protagonizada por unas damas que lucen arrugas en el rostro,
cicatrices en el alma, y pañuelos blancos en la cabeza.
Junto a las Madres y las Abuelas que reclaman por sus hijos y nietos
desaparecidos, en la propia Plaza de Mayo, unos 5.000 manifestantes iniciaron su
caminata hacia el Foro convocado para debatir si es posible, frente al estado de
las cosas en el mundo, una alternativa.
Cien metros hacia atrás quedaba la Casa Rosada, a la que la marcha le dio
expresamente la espalda. La Policía Federal, además de varios patrulleros,
utilizó para decorar el lugar a sus hombres armados y con cascos, e instaló una
gran valla metálica que dividió en dos a la Plaza, con ánimo de evitar que
alguien se acercase al edificio en el que funciona -por así decir- el gobierno.
También a cien metros de la marcha, pero hacia la derecha (no es una metáfora),
los grandes bancos de la "city" mostraban su curiosa arquitectura modelo 2002:
tapias de metal, para cubrirse de sus propios clientes cuyos ahorros fueron
incautados tras la aplicación del llamado "corralito".
El sector Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo se sumó a la marcha. Se
autoexcluyó, en cambio, el sector liderado por Hebe de Bonafini, que se
considera a sí mismo más radicalizado y permaneció en la Plaza escuchando
estoicamente al menos una docena de veces la marcha La Internacional, moderada
con una selección de ballenatos colombianos editados en CD por la FARC (Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia) y el EP (Ejército del Pueblo).
Los relojes de la Plaza también parecían discrepar: el del Cabildo ha quedado
detenido a las 9.35, y otro cercano, sobre un cartel de Siemens, marca las 6.
Pero eran las 4. Media hora antes, parecía que nadie se había enterado del
evento, pero de pronto aparecieron columnas imprevistas y asombrosas, que
ocuparon buena parte de las avenidas del centro porteño. Con los relojes y los
pies andando, comenzó el movimiento. A la cabeza iban el Premio Nobel de la Paz
Adolfo Pérez Esquivel, Madres de Plaza de Mayo como Laura Bonaparte y Nora
Cortiñas, el boliviano Evo Morales, y el dirigente de los trabajadores
brasileños, Joao Antonio Felicio.
La variedad de grupos y organizaciones fue sorprendente. Marchó la CTA (Central
de Trabajadores Argentinos) y uno de los principales gremios que la integra, ATE
(Asociación de Trabajadores del Estado). El sector más masivo, humilde y
populoso de la marcha lo constituyó el Movimiento Barrios de Pie, encabezado por
un grupo de madres con sus bebés alzados o en cochecitos.
Silvano Villagra, representante de La Matanza, calculó que unos 1.200 vecinos
que integran el movimiento llegaron para participar de la marcha. "Esto se
nuclea a partir de los comedores escolares, y de la búsqueda de trabajo" explicó
Villagra mientras caminaba. "Acá nos dimos cuenta de que no hay una salida si
nos quedamos esperando. Tenemos que hacer algo".
¿Y un hecho como el Foro puede generar entusiasmo? Villagra se rasca la cabeza:
"La gente no confía en nada. Pero por eso mismo hay que buscar otra cosa. Una
alternativa. Aquí se puede charlar de eso, y escuchar ideas". A su lado iban dos
madres empujando sus respectivos cochecitos, con pecheras de los comedores
escolares "Hormiguita Viajera" y "La unión es la fuerza".
Más atrás, caminaban el grupo de teatro El Desarmadero, la Asamblea Popular de
San Telmo y con pancartas contra el ALCA, una columna del Movimiento por la paz,
la soberanía y la solidaridad entre los pueblos, cuyos integrantes portaban
leyendas que decían "No a la guerra", "No queremos militarización" y "No al plan
Colombia".
Con reivindicaciones más cercanas, el MODEVI (Movimiento de Defensa de la
Vivienda) participa del Foro con su reclamo de que los deudores hipotecarios no
pierdan su hogar "por una crisis que generaron los grupos de poder".
En esa línea se inscribe también Ahorristas Argentinos, agrupación que marchó
con una bandera argentina en la que el sol fue reemplazado por un chanchito
(arqueológica imagen de la alcancía) con cara de enojado. "No aceptamos que en
lugar de nuestro dinero ahorrado nos den bonos del Estado, que significan
quitarle la deuda a los bancos y transferírsela al pueblo" razona Edgardo,
vocero de una agrupación que sintoniza con el clima del Foro: "No tenemos
representantes, resolvemos todo por asamblea. A veces es difícil, pero muchas
cabezas piensan mejor que una", supone. ¿No puede resultar chocante un grupo que
reivindica que le devuelvan sus dólares, en medio de organizaciones con reclamos
radicalizados? Dice Edgardo: "Es que nuestro reclamo es radical. Somos un grupo
de resistencia. Queremos que nos devuelvan el dinero, y no queremos el
neoliberalismo que nos estafó y provocó este desastre. Queremos otra banca, que
sea responsable. Nuestro lema es 'Ahorristas del mundo, uníos'. No somos
violentos, pero resistimos la violencia del sistema. Y no estamos de acuerdo con
Nito Artaza (actor cómico, imitador y ahorrista que lidera otro grupo de
estafados) que vive negociando con el gobierno".
A pocos pasos aparecía la pancarta de la Asamblea de Pequeñas y Medianas
empresas con otro anuncio: "Las pymes no soportamos este modelo económico".
La marcha cruzó el corazón porteño que representa el Obelisco. La policía no
intervino, típica sutileza que generó un embrollo de tránsito por el cual los
automovilistas desprevenidos culpaban a los manifestantes.
En el Obelisco se sumó un ómnibus de la Red Global del Trueque, que marchó tras
la Red de Mujeres Migrantes, la Mesa Coordinadora de Organizaciones de Jubilados
y Pensionados y el Cabildo Abierto de Bernal.
La Asociación de Abogados Laboralistas portaba una gigantesca bandera verde con
letras blancas reflejando una aspiración de destino incierto: "Justicia para
todos".
Los abogados y abogadas iban balanceándose al contagioso ritmo de dos murgas:
Los Desparejos de Virreyes, y Los Guardianes de Mugica. Esta última murga
pertenece a la Villa 31 de Retiro. Cacho, uno de sus animadores, narra que el
nombre se refiere al sacerdote Carlos Mugica, asesinado en 1974 por escuadrones
paramilitares de la ultraderechista Triple A.
¿Cuál es el clima en la villa? ¿Resignación, indiferencia, esperanza? "La gente
no se resigna a lo que pasa. Busca, se junta. Si bajás los brazos, no te queda
nada. Todos quieren otro país, otro mundo. Claro que en la villa las cosas son
distintas que en otros lugares. Allí se comparte". ¿Y qué tiene que ver la murga
con todo esto? Vuelve a escucharse la palabra resistencia: "La murga es una
forma de resistir. Por las letras, el ritmo, las canciones, y también la
alegría" dice mientras mira de reojo cómo se sacuden las chicas de Los
Desparejos.
La marcha llegó al Palacio de Tribunales donde funciona -si tal palabra tiene
sentido en este caso- la Corte Suprema. Desde la cabecera de la manifestación se
describió a ese edificio oscuro y gris al que los urbanistas oficiales ya ni
siquiera maquillan, como "Palacio de la Injusticia". Adolfo Pérez Esquivel
pronunció un puñado de palabras, reclamó la renovación del Poder Judicial, y
concluyó postulando un proyecto de complejísima sencillez: "Un mundo nuevo de
hombres y mujeres libres". Entre el público lo escuchaba el rabino Daniel
Goldman.
Los abogados laboralistas gritaban "chorros" mirando hacia Tribunales, con el
fondo de los redoblantes de Los Desparejos y Los Guardianes. El Foro de Mujeres
contra la Corrupción repartía volantes. Lucrecia, integrante del mismo, asegura
que la organización deriva del feminismo. "Es una etapa más depurada. Hacemos un
seguimiento de situaciones de corrupción en todo el ámbito público. Pero también
hay agrupaciones como el Observatorio, que busca detectar casos de
discriminación en los medios, la Red de Educación Popular entre Mujeres o la
Fundación Mujeres en Igualdad, entre otros. No hay representaciones ni
estructuras". Lo mismo que lo que ocurre en buena parte con el Foro Social a
cuyas reuniones anteriores, en Brasil, Lucrecia jamás faltó. ¿Es buena o mala
esa falta de estructuras? "Es buena, porque ya nadie cree en las instituciones.
Ni en el correo cree la gente". ¿Pero no es pura oposición, sin propuestas? "Hay
propuestas, pero el Foro lo que busca es conectar a la gente y debatir
experiencias. La propuesta la tenemos que ir construyendo entre todos. Esa es la
gracia". ¿Hacia dónde va todo esto? "No se sabe. La alternativa va a ir
apareciendo poco a poco". Por ahora, todo esto sigue marchando hacia la Plaza
Houssay, cerca de la Facultad de Ciencias Sociales, donde se realizará el acto
de cierre. Sus compañeras le gritan a Lucrecia que se apure, y ella murmura con
una sonrisa gatuna: "Qué complicada es la democracia. Pero ahí tenés. Mirá cómo
en Brasil la democracia ha ido encontrando propuestas nuevas, y ahora Lula está
a punto de llegar finalmente al gobierno".
Sobre la avenida Córdoba muchas personas se asoman a los balcones de los
edificios y a la puerta de los negocios. El mayor asombro lo sigue causando el
Movimiento Barrios de Pie, con sus madres y bebés, y con sus integrantes tomando
mate en grupos mientras caminan sin apuro.
En una estación de servicio Mariano (23), uno de los empleados, dice: "Es mucha
gente. Pero tendría que ser más. Todos tendrían que salir". ¿Y por qué no lo
hacen? "Al que tiene trabajo, como yo, mucho no le importan los demás. Y otros
tienen miedo. Pero con la miseria que hay, cada vez son menos los que tienen
miedo. Creo que tendríamos que ser más unidos."
Mariano tiene trabajo. Frente suyo pasa una bandera negra, letras blancas, que
describe un cáncer de esta época: "Trabajadores Desocupados". Pertenecen a La
Matanza. La pancarta reúne apenas a diez personas tan humildes como pueda
alguien imaginarlo, salvo el caso de Soledad, que reconoce con una sonrisa
"tengo mucha militancia encima". Soledad cuenta que el grupo se armó a mediados
de los años '90. "Al principio nadie nos quería. La izquierda acusaba a los
compañeros de ser lúmpenes, los partidos políticos te rechazaban y para los
sindicatos no existías. Ahora cambió la visión. Pero el tema de la desocupación
sigue generando mucha culpa y vergüenza, sobre todo en los hombres. Por eso
somos sólo nosotros, y no los miles de desocupados que hay en La Matanza".
Soledad explica que la agrupación propone proyectos de autogestión,
cooperativas, tienen una panadería, y hasta armaron una pequeña editorial que
publicó un libro que refleja el resultado del primer Foro Social, realizado en
Porto Alegre. "El desocupado es el nuevo sujeto social" conjetura Soledad
"porque al que lo perdió todo sólo le queda salir a luchar". De todos modos esta
mujer reconoce que la depresión y el asistencialismo, por ejemplo, impiden a
veces que las cosas sean tan lineales. "Pero algo nos une a todos. Sabemos que
el mundo como está no va más. Y el Foro es un lugar de reunión y discusión para
que construyamos una alternativa".
Pasa el comedor escolar "Chicos de Pie" y la Unión de Trabajadores de Prensa de
Buenos Aires exhibe una frase: "La peor actitud es la indiferencia". La marcha
llega a destino. En un escenario, se enumera a las organizaciones que se
hicieron presentes. Los parlantes amplifican una canción que también habla de un
mundo nuevo.
Empieza a anochecer. Cerca del escenario, cientos de periodistas y camarógrafos
hacen lo suyo. Más abajo, en la plaza, los manifestantes esperan. La Madre Nora
Cortiñas los fotografía desde el palco.
Fotografía el movimiento.
Nadie sabe muy bien qué mostrará, y cuándo, el revelado de esas fotos.
Mientras tanto tal vez convenga recordar las palabras de un viejo sabio, que
solía sugerir a todos los presentes el deber de la esperanza.
Postales de la marcha
Dedicatoria. Fue el mensaje que le envió Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo,
a Daniel Hadad, flamante propietario de Canal 9. Apenas identificó al
camarógrafo de esa emisora, gritó: "Hadad, sos un hijo de puta". Y pidió que se
alejaran del lugar. Los organizadores armaron inmediatamente un cordón para
alejar a la prensa de la cabecera de la marcha y solo volvieron a permitir que
se acercaran una vez que los representantes del 9 abandonaron el lugar. El
episodio no es casual. Hadad, es socio en la emisora del editor responsable del
diario Página 12, Fernando Sokolowicz. Ese diario, en un editorial que publicó
en su portada en los días en que se hizo pública esta alianza comercial, narró
que Nora Cortiñas se presentó en la redacción para pedir explicaciones sobre lo
que consideraba una noticia tremenda, que la había dejado consternada. Ayer
demostró que aquello de "no olvido, ni perdón" es para ella una regla.
Susto. Frente al local de Mc Donald's de la avenida Córdoba, casi esquina Junín,
la gente de la CTA demostró su chispa. Al verlos detenerse en la puerta, los
empleados se apuraron a clausurar la entrada, pero los muchachos solo le
dedicaron un cantito con sabor criollo: "No queremos más gusanos/queremo los
choris de Constitución".
Pequeña performance. Los chicos de Intergaláctika se metieron dentro de una
bandera-bufanda para armar una ronda que representara al movimiento global. La
leyenda: "la resistencia está en todas partes". Martín Bergel era una de las
cabezas que aportaban la sonrisa y la gracia.
La emoción. La aportó el movimiento Barrios de Pie. En la primera línea, una
hilera de carritos transportaba a los bebés, conducidos por sus madres
piqueteras.
Género. La canción que estrenó este Foro se escuchó en todo el recorrido de la
marcha. Pero dos cuadras antes de llegar a Plaza Houssay, una de las
organizadoras mostró su agobio por escuchar tantas veces el estribillo. "Se
puede construir un mundo nuevo, un hombre nuevo". Trepó al camión, tomó el
micrófono, esperó la repetición del verso y agregó: "Y una mujer nueva también.
La justicia, la verdad y la libertad son valores femeninos".
Cartel. A mano y con marcador negro, la mujer lucía su consigna arriba del
camión blanco de la Red Global del Trueque. Allí escribió: "el dinero debe ser
siervo, no rey".
La canción del Foro
Un camión con parlantes encabezó la marcha y marcó el ritmo de la apertura del
Foro Social Mundial en Buenos Aires. Una música esperanzadora comenzó a
escucharse, con letra preparada especialmente para la ocasión. Fue la gran
sorpresa preparada por los organizadores del Foro, que a partir de mañana
venderán el compact a 5 pesos, con el deseo de compensar los gastos que les
ocasionó soñar con un himno propio. El autor es Javier Zentner, quien donó su
obra para que todos puedan sentirse acompañados durante la marcha. La letra es
la siguiente:
Un mundo mejor (es posible)
Yo vengo a traer mi mundo a este mundo
El mundo que me mintieron va a reventar
Mi mundo no es ese globo
Que inflaron con aire sucio
Los que se comen el mundo sin convidar.
Mi mundo es un pan crocante y redondo
Un pan que comparte toda la humanidad
Mi mundo es de todo el mundo
No se compra ni se vende
No es el mundo del mercado y del capital.
Porque hay que construir un mundo nuevo
Para que el mundo pueda respirar
Un mundo donde quepa todo el mundo
Un mundo nuevo
Y un hombre nuevo.
Porque es posible hacer un mundo nuevo
Para que el mundo pueda respirar
Un mundo donde quepa todo el mundo
Un mundo nuevo
Y un hombre nuevo.
Yo traigo en mi mundo todos los mundos
Mi mundo no siembra miedos ni soledad
Mi mundo nace del hombre
Para que el hombre no muera
Mi mundo es una bandera de dignidad.
Estamos pintando un mundo distinto
Cantamos porque es posible un mundo mejor
Un mundo de mil colores
Un mundo sin marginados
Un mundo con un futuro y un corazón.
Porque hay que construir un mundo nuevo
Para que el mundo pueda respirar
Un mundo donde quepa todo el mundo
Un mundo nuevo
Y un hombre nuevo.
Apertura del Foro: Otra Argentina es posible
Un escenario repleto de las diferentes personalidades que representan el
capítulo argentino del Foro Social Mundial -entre las que destacaban miembros de
Madres y de Abuelas de Plaza de Mayo, el premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel y
las delegaciones latinoamericanas que adhieren a la convocatoria- fue el marco
en que se dieron por iniciadas las actividades programadas para este encuentro
internacional, centradas precisamente en la crisis del modelo neoliberal en esta
parte del mundo bajo el lema "Otro mundo es posible, otra Argentina es posible".
Puntual, como había sido el inicio de la marcha desde Plaza de Mayo, a las 18,30
y ante una Plaza Houssay repleta comenzó a leerse la larga lista de las 600
organizaciones que participan de la propuesta. Destacaban en el entorno la
diversidad y el colorido de quienes integran ese espacio de discusión
internacional, donde flameaban banderas brasileñas y bolivianas junto a otras de
las distintas delegaciones locales. Del mismo modo, la posición de cada orador
fue una síntesis del momento que se vive en sus naciones, aunque hubo
coincidencia total en fustigar al Alca y a "la creciente militarización de
Latinoamérica".
Joao Felicio, el primero en hablar ante la multitud, lo hizo en un portugués sin
concesiones. "No merecemos los gobiernos que tenemos en América Latina", repitió
el presidente de la Central Unica de Trabajadores del Brasil (CUT) el partido
que sostiene la candidatura de Lula Da Silva para las elecciones del 6 de
octubre. Alarmado por la visión de miles de personas revolviendo en busca de
comida de las bolsas de basura en su viaje de Ezeiza a Buenos Aires, Felicio
acusó del desastre al modelo económico que rigió en el país en la última década.
"Este Foro es una forma de conciencia, las fronteras no tienen que ser para los
pueblos, tienen que impedir el paso de los capitales que devastan a las
naciones", sintetizó este profesor de Historia del Arte devenido en uno de los
fundadores del Partido de los Trabajadores (PT). Su intervención finalizó,
precisamente, con una arenga a favor de Lula como esperanza de esos cambios para
el Brasil.
Evo Morales, acompañado de un grupo de campesinos bolivianos con sus típicas
vestimentas y banderas multicolores, destacó a su turno que "llegó la hora de
pedir el poder y el territorio", al señalar que es posible discutir a "los
partidos del modelo desde las calles y los caminos y no desde las elecciones".
Frustrado candidato a la presidencia de Bolivia, Morales atacó la privatización
de las empresas de servicios esenciales y avaló la consolidación de asambleas
populares "contra las oligarquías de narcotraficantes que dominan los partidos
políticos". Y repitió que promueve el nacimiento de "muchas Cubas para destruir
al imperialismo".
Ana Esther Ceceña, directora de la revista-libro Chiapas, señaló posteriormente
que en el origen del Foro ocupa su lugar destacado la revuelta zapatista del
subcomandante Marcos. "Había un eje que sigue teniendo vigencia -recordó la
economista e investigadora- la creación de un mundo en el que cupieran todos los
mundos. Un mundo en el que todos puedan encontrar su lugar".
El cierre del acto estuvo en labios de Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo
línea Fundadora. "No necesitamos que salgan a vigilarnos. Queremos ser
independientes", dijo, y sostuvo que el Foro de Buenos Aires es una suerte de
reivindicación de la lucha de "los 30 mil detenidos-desaparecidos, de los
torturados, de los presos, de los exiliados" de los años 70.
2027
El Foro Social mundial se realiza la misma semana en la que los Estados Unidos
dio a conocer sus archivos secretos, ya desclasificados por haberse cumplido 25
años, sobre la actuación de su embajada en Buenos Aires durante la dictadura
militar. En casi 5.000 documentos se confirma de qué modo los norteamericanos
apoyaron aquel golpe, y cómo fueron enterándose de las atrocidades y crímenes
cometidos por los militares. Se narra cómo los desaparecidos no eran sólo
guerrilleros, sino un amplio espectro que incluía a docentes, estudiantes,
sacerdotes, sindicalistas y profesionales, culpables de oponerse al régimen. Se
describe el modo en que políticos, empresarios y diplomáticos estaban
perfectamente al tanto de las violaciones a los derechos humanos, aunque
víctimas, eso sí, de un sonoro mutismo.
Hace 25 años el escritor, periodista y militante político Rodolfo Walsh escribió
su llamada "Carta abierta a la Junta Militar". En 1977, un año después del golpe
militar, el señor Walsh desenmascaraba en ese documento escrito en la
clandestinidad, de un modo deslumbrante, las cosas que hacía y deshacía la
dictadura. Habló de las muertes, y de lo que llamó una tortura absoluta,
intemporal y metafísica.
Escribió Walsh: "Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado,
no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino
ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la
política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus
crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la
miseria planificada".
Walsh fechó su carta, distribuyó varias copias, y un día después fue secuestrado
por los militares. Nunca más se supo de él. Es otro desaparecido.
No desapareció, en cambio, esa carta triste, solitaria y final. Miseria
planificada. ¿A qué se refería? Veamos: reducción salarial masiva,
redistribución de ingresos y concentración brutal de la riqueza, desocupación
récord, derrumbe del consumo, éxodo de profesionales por la "racionalización" de
la economía, endeudamiento externo histórico, atrofia de todas las funciones
creadoras y protectoras del Estado, obediencia ciega a las recetas del FMI,
reinado de los monopolios y de lo que llamó "nueva oligarquía especuladora". Hay
más: desnacionalización de la banca, dominio extranjero del ahorro interno y el
crédito, premio a las empresas que estafaron al Estado.
Una conclusión provisoria: la Argentina está hace décadas en el "corralito" (o
en la cárcel) de este tipo de economía. Aquellas palabras son recuerdos del
futuro.
Para Walsh el crimen mayor de los militares no eran las atrocidades cometidas
hora a hora, sino el plan económico que fue, en muchos sentidos, una premonición
de esa práctica llamada neoliberalismo. Un mercado absoluto, intemporal y
metafísico.
La Argentina abrió indiscriminadamente su economía, comenzó la destrucción de su
industria, e inauguró lo que se ha dado en llamar el Estado Hood Robin, Robin
Hood al revés, que le quita a los pobres para darle a los ricos, según lo siguen
reflejando las estadísticas sobre la creciente desigualdad económica.
Un cuarto de siglo más tarde, el Foro Social habla en Buenos Aires de los mismos
temas que Walsh describió en su carta. Aquella política económica, y ésta,
tienen la misma carga lúgubre, mientras una nueva generación debate cuál es el
modo de realizar una lucha eficiente para que valores como vida y justicia no
sean sólo garabatos en algún papel que acaso desclasifiquen, con el adecuado
gesto de consternación, los diplomáticos del año 2027.
Nicola Bullard : "Hay esperanza si hay acción"
A cara fresca y pelo negro revuelto Nicola Bullard, lúcida y didáctica, habla
con optimismo y absoluto compromiso sobre los temas que hoy cruzan el debate y
la acción del movimiento antiglobal. Nació en Melbourne, Australia, pero trabaja
desde hace una década en Bangkok, Tailandia, donde actualmente integra la
organización Focus on the Global South, uno de los centros más serios de
investigación sobre economía y procesos de cambio con los que cuenta el
movimiento. Participó en el I y el II Forum Social Mundial integrando su Consejo
Internacional y llegó a la Argentina llena de curiosidad y entusiasmo. Luego del
reportaje se tomó media hora para entrevistar a la cronista y poner al día sus
datos sobre Argentina, después de leer con impacto las noticias sobre la caída
del salario y el redimensionamiento de la pobreza. Una catarata de agua helada
en una mañana impúdicamente soleada.
¿Podría explicar el concepto "sur global" que da nombre a su organización?
Hay un norte en lo que se considera el sur tradicional y un sur en lo que se
llama comúnmente norte. En el llamado norte está la concentración del capital
pero es en el sur donde se padecen las presiones de esos grandes grupos de
capital, que arrasan con lo que sea para su supervivencia, haciendo que el mundo
gire en torno a su concepto de mercado. El sur es, entonces, un concepto
globalizado, que está en todos los países y que no reconoce fronteras. Una
palabra que invoca una metáfora. Por eso nuestra agrupación globaliza el
concepto de sur. Lo hace significando las zonas del mundo donde se vive la
exclusión.
¿Cómo se puede terminar con la exclusión?
Primero es una cuestión de mentalidad, de no intentar luchar por otro mundo
supuestamente mejor que reproduzca exactamente los comportamientos de las
estructuras de este modelo neoliberal, impulsado por el FMI, el Banco Mundial y
los países ricos. Cada vez toma más forma la existencia de mundos paralelos que
tienen sus propias instituciones, reglas y le dan un nuevo valor a la
democracia. Hay que reconceptualizar todo. El nuevo mundo es un "work in
progress" (N.de la R: un trabajo en elaboración).
¿Quiere decir que el objetivo en sí es un proceso constante?
Absolutamente no. Este movimiento es muy nuevo y todavía está definiendo sus
procesos pero sus objetivos son muy claros y sencillos. Lo digo entre comillas,
pero su objetivo es la "libertad" de los individuos, del modo en que cada uno la
imagine y la necesite. Nosotros no pensamos en términos de grandes conceptos a
los que arribar, no queremos que se haga un cambio igual para todos, no queremos
homogenizar a las personas. Creemos que cada lugar tiene que inventar sus
propios procesos de cambio, sus propios caminos de no exclusión. Hay fórmulas
que pueden funcionar en algunos lugares y en otros no.
Hay quienes dicen que ya es tiempo de dejar de realizar actos simbólicos como
encuentros entre intelectuales y marchas de protestas y que es el momento de
pasar a la acción. ¿Está de acuerdo?
La acción ya existe. Aquí mismo lo podemos ver. Argentina es un buen ejemplo con
sus asambleas de barrio, el movimiento de los piqueteros, las organizaciones de
abajo. El punto en el que no hay que equivocarse como ha sucedido en el pasado
es con el momento de llevar adelante la acción. Los que necesitan hacer las
acciones las harán o dejarán pasar la oportunidad histórica de actuar, que es un
modo de actuar. Creo que hay que respetar los tiempos de los que llevan adelante
los procesos. No funciona provocar cambios que la gente todavía no puede o no
quiere llevar adelante.
El gobierno de George Bush ha puesto al mundo a los pies de una guerra que ellos
han denominado perpetua. ¿Cómo se lucha hoy por la paz?
Dejando muy claro que la guerra que hoy se hace hombre a hombre, cuerpo a
cuerpo, sigue representando un negocio para el neoliberalismo. Es siempre una
cuestión de dinero. Las intervención a Kabul tiene los mismos objetivos que las
que en otro tiempo tuvo la de Kosovo, hacer funcionar una maquinaria, concentrar
el foco en un enemigo falso blanco. El único "negocio" posible es la paz.
Usted es una especialista en Asia ¿qué similitudes encuentra entre los procesos
de los países asiáticos con los de América Latina?
Primero tengo que destacar la diversidad que tiene cada uno de estos continentes
para después animarme con una consideración muy general sobre sus similitudes y
también sobre sus diferencias. Si bien muchos países de Asia funcionan sin las
presiones del FMI o del Banco Central, sus gobiernos generan un esquema de
mercado neoliberal tan fuerte como el de los grandes organismos mundiales. Hoy
no hay país en el mundo que escape al esquema neoliberal. En cuanto a la
diferencias, se me ocurre que la más evidente es que los países de Asia basan
más su economía en el campo. Por ejemplo en China el ochenta por ciento de la
población está involucrada en tareas agrarias. Y otra diferencia es su relación
con el dólar. Me gusta pensar que tanto en un continente como en el otro se
están abriendo caminos de mundos alternativos.
¿Usted es feminista?
Si, creo que sí.
¿Cómo evalúa que en este Foro que se hace en Buenos Aires no exista una mesa
dedicada a la mujer?
¿No hay una mesa dedicada a la mujer? Me parece un dato muy interesante y muy
sintomático de este movimiento que todavía se maneja con términos a veces
antiguos, masculinos y un poco salvajes. Yo, como mujer y feminista, me siento
totalmente responsable de esta falla y de esta ausencia de debate de género.
¿El movimiento ha recuperado la palabra "esperanza" como una posibilidad real?
Sí, la ha recuperado en el momento en que la asoció inexorablemente a la palabra
acción.
* La Red, (Taller de Comunicación Contrahegemónica/anticopyright)
Viernes 23 de agosto de 2002
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