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ALAI, América Latina en Movimiento

2008-03-27
Clasificado en:   Cultura: Religion,
  Política: Politica, DerechosHumanos, Militar,
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Argentina

“Orígenes, intereses y complicidades”

Terrorismo de Estado y rol de la Iglesia Católica

Adolfo Pérez Esquivel

(Conferencia pronunciada por Adolfo Pérez Esquivel el viernes 21 de marzo en el Senado Francés, en el cuadro del Coloquio Argentino de la Memoria)

Los interrogantes son muchos y debiéramos preguntarnos ¿Cuando comenzó todo lo vivido y sufrido por el pueblo argentino?

Pregunta  central para comprender las causas y no quedarnos en los efectos y el dolor de un pueblo. La tragedia no comenzó el 24 de marzo del 1976, los fundamentos y base de dominación impuestos a los pueblos del continente surgen desde varias décadas atrás, con la Doctrina de Seguridad Nacional y la aplicación del Plan Cóndor. Más de 80 mil militares latinoamericanos recibieron formación en la Escuela de las Américas en Panamá y las Academias militares de los EE.UU., donde se desarrolló dicha doctrina basándose en la experiencia de la guerra de Vietnam y  la guerra de Argelia;  en la aplicación de metodologías como las torturas, el secuestro y desaparición forzada de personas.

Quiero recordar que aquí, en el Senado de Francia en el año 1981 se realizó el  1er. Coloquio sobre la Desaparición forzada de personas.

Fue un avance significativo en determinar ese delito y elevar sus resultados a las Naciones Unidas.

Es necesario hacer memoria, para que nos ilumine el presente y nos permita construir el futuro que depende de las huellas que deje el caminar de los pueblos.

Tengamos presente que los militares nunca pueden dar un golpe de Estado solos, necesitan del apoyo y complicidades e intereses de sectores empresariales, políticos,  religiosos, sindicales; de los medios de comunicación, como del apoyo externo dado por los EE.UU. y  varios países europeos y de empresas multinacionales a las políticas impuestas por de organismos internacionales como  el FMI , BM y el BID que otorgaban créditos a las dictaduras, a pesar de saber que violaban los derechos humanos aplicando el terrorismo de Estado.

No podemos hacer una lectura lineal de lo sucedido y vivido en la Argentina y en todo el continente latinoamericano. Muy brevemente quisiera señalar algunos ejes que nos permita profundizar y comprender los caminos de dolor y sufrimiento; como de la resistencia en la esperanza en la lucha por la vida, la libertad y dignidad de los pueblos.

Es necesario recordar la dictadura del General Juan Carlos Onganía  que impone en el país la Doctrina de Seguridad Nacional.  La represión desatada en 1968 en la “Noche de los Bastones Largos”, donde el ejercito y  la policía invade y destruye los centros de investigación científica de la Universidad de Buenos Aires y de otras Casas de Altos Estudios en el país Para desmontar y destruir el pensamiento nacional y la oposición al proyecto de dominación impuesto.

Al golpe militar en Brasil en el año 1964, se van sumando en otros países como Chile en 1973 por el general Augusto Pinochet en el golpe de Estado contra el Presidente Salvador Allende y la intervención de los EE.UU.

Otros países en el continente van cayendo en manos de dictaduras que marca las décadas del 60 y70.

El regreso del general Perón en 1974 a  la Argentina, después de su largo exilio y sucesivas dictaduras, marca una etapa  y aumento de  la violencia, como fue su llegada a Ezeiza y el conflicto se agudiza y desemboca en la Plaza de Mayo con la ruptura con el movimiento Montonero que vuelven a la clandestinidad.

Con la muerte de Perón aumenta la  represión y violencia de grupos armados  para-policiales y para-militares de las  Tres A  (AAA), liderada por el ministro del gobierno peronista de Isabel Perón, López Rega.

 El deterioro del país se va acentuando hasta la caída y derrocamiento de Isabel Perón el 24 de Marzo de 1976.

 La resistencia social surge frente a la grave situación que vive el continente. Algunos sectores  lo hacen  a través de la lucha armada; otros en  la resistencia social no-violenta; que marcan y agudizan la situación de conflicto en el continente.

 La Revolución Cubana en 1959, es un punto de inflexión en el continente y alienta a grupos en su mística revolucionaria.

 Me han pedido en éste Coloquio hablar sobre el Terrorismo de Estado y el rol de la Iglesia Católica.- Orígenes, intereses y complicidades

 La década del 60 marca opciones en la vida de los pueblos y  movimientos sociales, como en la Iglesia latinoamericana que agudiza sus contradicciones internas.

Dos grandes ejes son signos de esperanza y renovación de la Iglesia, como fue Vaticano II que, como bien lo señalaba Juan XXIII, es necesario abrir las puertas y ventanas de la Iglesia para sacudir el polvo de los siglos y que entre  la Vida, para su renovación a la luz del Evangelio.

 Inspirados en ese espíritu se realiza el Encuentro del CELAM en Medellín Colombia en 1968 y ahí sopla el espíritu la renovación que marca fuertemente a la Iglesia Latinoamericana. La opción preferencial por los pobres, La lucha contra la pobreza, la marginalidad, la iglesia no puede ser indiferente ante el sufrimiento de los pueblos, debe comprometerse y asumir su rol profético desde la fe y el compromiso junto al pueblo. Surge con fuerza la Teología de la Liberación, los Curas  del Tercer Mundo. Muchas comunidades religiosas van a compartir la vida con los pobres en las villas miserias, en las favelas. Los cristianos asumen la rebeldía de compartir el pan y la libertad junto a sus pueblos.

Hacer vivo aquello que el Mártir de los Llanos riojanos. Monseñor Enrique Angelelli decía: “Hay que poner un oído en el Pueblo y otro en el Evangelio, para saber para donde ir”

Así muchos dan su vida para dar vida, no puedo dejar de señalar a  Monseñor Romero en el Salvador.

Quiero recordar aquí, que el 12 de Agosto de 1976 estábamos en el Ecuador, en Riobamba en la diócesis del Obispo Mons. Leonidas Proaño, en la Casa de la Santa Cruz en la montaña, junto a 17 obispos latinoamericanos y 4 norteamericanos cuando un batallón ecuatoriano invade la Casa de Retiro y nos llevan a todos presos a Quito y somos expulsados del país.

 El Operativo Cóndor, la internacional del terror, se puso en marcha y no les importaba que en esa reunión estuvieran tantos obispos latinoamericano y de otros países. Entre ellos un obispo argentino Arzobispo de Santa Fe, Mons. Vicente Zaspe, compañero de prisión.

A esa reunión de Pastoral social, no pudo llegar Mons. Enrique Angelelli, asesinado el 4 de agosto en la Rioja.

 Es necesario comprender la situación de sectores de la jerarquía de la  iglesia católica en Argentina. No es posible hablar del episcopado como un solo pensamiento- Existen fuertes contradicciones y opciones, algunos obispos fueron cómplices de la dictadura militar, como algunos  sacerdotes que apoyaron y traicionaron al pueblo y al Evangelio. Podríamos señalar a obispos como Plaza, Bonamin, Tortolo, el Cardenal Antonio Quarracino; sacerdotes cono Von Wernik, recientemente juzgado y condenado por crímenes de lesa humanidad.

 Otros fueron la masa gris, sin criterio propio y  manejables, como aquellos que dicen, “la Iglesia no se mete en política “. Pero deja hacer terminando siendo cómplices por omisión.

Luther King decía “Que, lo que más le dolía, era el silencio de los buenos”

 Recuerdo mi encuentro con el Capitán de la Marina Adolfo Scilingo, cuando me dice que participó de dos vuelos de la muerte, donde arrojaron al mar 30 prisioneros vivos y al regreso a la base, los recibía el capellán militar y les daba misa, los bendecía  y  decía que lo que habían hecho era para salvar al país de las garras del comunismo internacional. Que lo hecho fue darles una muerte cristiana en bien de la Patria. Un cinismo macabro.

Soy un sobreviviente de los vuelos de la muerte, a que fui sometido el día 5 de mayo del año 1977, cuando me trasladaron al aeródromo de San Justo y me sacaron de la Superintendencia de Seguridad Federal donde me encontraba detenido y encadenado en un avión y volar durante más de dos horas sobre el Río de la Plata y el límite con el mar. Hasta que llega una orden al piloto para que el avión se dirija a la Base Aérea de Morón en el Palomar. La fuerte intervención y solidaridad internacional salvó mi vida. A pesar del tiempo transcurrido no puedo dejar de pensar en ese momento cuando los dictadores decidían sobre la vida o la  muerte de los prisioneros.

Recuerdo los encuentros que tuve con el Nuncio Apostólico en Argentina, Monseñor Pío Laghi en la Nunciatura, las discusiones tensas y en particular una de ellas; cuando le reclamo que intervenga por los desaparecidos ante la Junta militar y el Vaticano. Dice
-  ¿Qué quiere que haga?  Anoche estuvieron aquí, en éste mismo salón los comandantes militares, yo les digo y reclamo por las violaciones de los derechos humanos, por los desaparecidos. A todo dicen que si, pero después no lo hace.- ¡Que quiere usted que yo haga?-No puedo hacer, lo que los obispos argentinos no quieren hacer.-

La primera reunión con Juan Pablo II en el Vaticano en 1981, estuvo señalada por el maltrato y las dificultades para la reunión. Me acompañaron a ese encuentro el Padre Michel Grolleaud, de la Misión de Francia, Jim Forest de IFOR de los EE.UU. y Amanda, mi esposa.

 La reunión fue tensa y los cardenales que acompañaban al Papa hicieron todo lo posible para que el encuentro se limite a un saludo protocolar.

 Rápidamente tuve que informar al Papa y entregarle un  dossie con fotos de 84 niños secuestrados y desaparecidos en la Argentina.

 Diciéndole que esa información se la había enviado por tres canales distintos.

 El Papa me respondió: No,…no, yo no conozco nada de esto. Nunca llegó a mis manos.- ¿ Está bien…. esto queda conmigo!-

 Después me dice: ¿ Usted tiene que ocuparse también de los niños en los países comunistas!-

 Lo cual me sorprendió ese reclamo.

Mi respuesta fue- Los niños del mundo no tienen fronteras ni ideología, debemos defenderlos en cualquier parte del mundo.

Este informe  que le entrego es de 84 niños secuestrados y desaparecidos en la Argentina por la dictadura militar. Algunos de ellos han nacidos en cautiverio, siendo sus madres capturadas embarazadas. Ese dossie fue preparado por algunas abuelas, como Chicha Mariani que en 1982 fue la primera presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.

Le digo al Papa. Los dictadores violan los derechos humanos y dicen ser los defensores de la Civilización Cristiana y Occidental. Eso es anti- evangélico.

 Le pido que actúe, es urgente su palabra para salvar vidas.

 -Ahí terminó la entrevista.

A la semana el Papa por primera vez hace mención a los desaparecidos en la Argentina desde el balcón del Vaticano en la Plaza de San Pedro.

Hubo complicidades, mala fe, instigación de sectores de la Iglesia  Argentina que apoyaron la dictadura.

  Pero también hubo testimonios de vida. De luchas, esperanzas y acompañamiento de otros sectores de la Iglesia que dieron su vida para dar vida.

Es necesario rescatar los testimonios de una Iglesia profética y comprometida con el pueblo, como los sacerdotes Carlos Muria y Gabriel Longueville, misionero francés, asesinados en el Chamical, en la Diócesis de la  Rioja.

Y el posterior asesinato de Mons. Enrique  Angelelli,  por la dictadura militar.

Las religiosas francesas Alice Dumond y Leonil Duquet, secuestradas y desaparecidas de la Casa de Nazareth en Bs. As..

El asesinato de 5 sacerdotes y seminaristas Palotinos. Es una larga lista de cristianos encarcelados, torturados y asesinados. Otros fueron exiliados.  Laicos que sufrieron la persecución, esos hombres y mujeres comprometidos desde la fe con el pueblo.

Obispos y sacerdotes que acompañaron y caminaron junto al pueblo . Debo señalar a compañeros de ruta, de luchas y esperanzas. Mons. Jaime de Nevares, Obispo del Neuquén, Mons. Jorge Novak, de Quilmes, Miguel Hesayne de Viedma, Río Negro, Mons. Alberto Devoto, de Goya, Corrientes.

La comunidad de los Pasionistas que desde la Casa de Nazareth fueron siempre un apoyo solidario inclaudicable. Como lo fue la Facultad Teológica Evangélica y el Rabino Marshall Meyer, de la Comunidad Beth-El .

Es un largo camino entre luces y sombras. Es necesario reflexionar y comprender para separar la paja del trigo.

Nada de lo ocurrido fue improvisado y la locura de unos pocos, son políticas de dominación aplicadas a nivel continental.

La ideología de la Guerra Fría se traslada y  calienta en América Latina, responde a los intereses y poder hegemónico impuesta por los EE.UU. a través de la DSN, en la polarización entre Este y Oeste. Por un lado la llamada defensa de la Civilización Cristiana y Occidental y por otro lado, la URSS, el comunismo y todo aquello que se oponía al sistema dominante era considerado subversivo y terrorista. Los acuerdos de Yalta, después de la II Guerra Mundial, marcaron la vida de los pueblos bajo los intereses y políticas de dominación de las dos grandes potencias.

 Si tenemos que ver la DSN en la actualidad, tengo que decir que no desapareció, es como el camaleón, cambió de color pero no de forma. Continúa con la misma concepción ideológica, simplemente que después de la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética ha cambiado los nombres de las hipótesis de conflicto. Hoy todo opositor real o potencial es acusado de terrorista y narcotraficante. Se ha inventado las “guerras preventivas”, para violar el derecho internacional y la soberanía de los pueblos.

 Ya no pueden echarle la culpa al comunismo. El sistema para sostenerse necesita crear enemigos, reales o imaginarios. Sostener los mecanismos implantados de dominación y condicionamiento de los países; como fue las políticas de ajuste, capitalización y privatizaciones.

La deuda externa que se ha transformado en la deuda eterna, que agobia la vida de los pueblos y los somete a la pobreza, la mortalidad infantil, a la destrucción de la capacidad productiva.

Los gobiernos continúan pagando una deuda manchada con la sangre del pueblo. Hoy se está negociando pagar la deuda al Club de París, sin realizar una auditoría  y poder determinar la deuda legítima de la ilegítima. Los gobiernos hacen abstracción y quieren separar la deuda externa, de la represión y violaciones de los DD.HH. y continúa con su política suicida que se reduce a: “más pagamos, más debemos y menos tenemos”.¿ Hasta cuando seguir  hipotecando el presente y el futuro del pueblo?

América Latina fue el escenario para imponer la dominación global, los hechos lo confirman hasta nuestros días. La política hegemónica continúa. Lo ocurrido recientemente de generar un conflicto regional entre países hermanos como Ecuador, Colombia y Venezuela, los intentos de desestabilización que sufre Bolivia, Los ejes de control continental marcados por el Plan Puebla-Panamá-. El Plan Colombia y  la Triple Frontera, con tropas norteamericanas en Paraguay. Marcan claramente que la política de dominación  no terminó con las dictaduras militares.

La Iglesia Católica, como todas las religiones tienen que optar, entre ser sometidas y sojuzgada al poder de turno o que el mensaje sea liberador y protagonista en la construcción de nuevas esperanzas y realidades junto a los pueblos.

Como cristiano comprometido desde la fe en la liberación, vivo la esperanza que es posible la conversión dentro de la misma iglesia. Tenemos que tener una mirada profunda, saber ver la semilla de vida que aquellos que viven y luchan por un mundo mejor.

Un fraterno saludo de Paz y Bien

 Adolfo Pérez Esquivel



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