ALAI, América Latina en Movimiento
2002-07-07
Injusticia Infinita
Noam Chomsky
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| Clasificado en: | | Política: Politica, Movimientos, Democracia, DerechosHumanos, Estado, Militar, | Internacional: Internacional, Globalizacion, Organismos, Tratados, | Economía: Economia, Desarrollo, PoliticasEconomicas, | |
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La nueva guerra contra el terror La evidencia sobre la culpabilidad de
Osama Bin Laden no interesa a Estados Unidos; su objetivo es
establecer su derecho a actuar como y cuando le dé la gana y fijar con
claridad su credibilidad como matón global
Asumo dos condiciones para esta conferencia. La primera, presumo, un
reconocimiento de los hechos: los eventos del 11 de septiembre fueron
una atrocidad horrenda, que causaron, fuera de una guerra, el mayor
número de muertes súbitas en toda la historia. La segunda tiene que
ver con los objetivos. Estamos interesados en reducir la probabilidad
de que crímenes como éste se repitan, sean contra nosotros o contra
otros. Si ustedes aceptan estas dos presunciones, surge una cantidad
de preguntas, estrechamente relacionadas, que merecen una reflexión.
Las cinco preguntas
La pregunta más importante es ¿qué está sucediendo ahora mismo y qué
podemos hacer al respecto? La segunda tiene que ver con la suposición
de que lo ocurrido el 11 de septiembre es un acontecimiento histórico.
Pienso que es cierto, y debemos preguntarnos ¿exactamente por qué? La
tercera se relaciona con el título de esta charla, La guerra contra el
terrorismo: ¿qué es exactamente esta guerra y qué es el terrorismo? La
cuarta tiene que ver con los orígenes de los crímenes del 11 de
septiembre, y la quinta con ¿qué opciones políticas existen en el
combate de esta guerra contra el terrorismo, y en el trato de las
situaciones que la provocaron?
1. ¿Qué está sucediendo en este momento?
Hablaré sobre la situación en Afganistán. De acuerdo con The New York
Times hay entre 7 y 8 millones de personas en ese país al borde de la
inanición. Esto, en realidad, era cierto antes del 11 de septiembre;
sobrevivían gracias a la ayuda internacional. El 16 de septiembre el
Times informó que Estados Unidos exigía de Pakistán la eliminación de
los convoyes de camiones que suministraban gran parte de los alimentos
y otras provisiones a la población civil de Afganistán. Esta
información se transmitió por las radios nacionales en toda Europa el
día siguiente y no hubo ninguna reacción ante la exigencia de que se
impusiera la muerte por hambre a millones de personas.
La amenaza de ataques aéreos después del 11 de septiembre obligó a
desalojar de ese país a los trabajadores que prestaban ayuda
internacional, lo que fracturó los programas en la materia. Los
refugiados que llegaron a Pakistán, después de duros viajes desde
Afganistán, describieron escenas de desesperación y temor en el país,
cuando la amenaza de los ataques dirigidos por Estados Unidos
convirtió la prolongada miseria diaria en una catástrofe potencial.
El país colgaba de una cuerda de salvamento y acabábamos de cortarla,
dijo un cooperante al New York Times Magazine.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU comenzó a funcionar
nuevamente hasta principios de octubre. Se empezó a enviar alimentos,
pero a niveles más reducidos. Como la ONU no tiene personal en
Afganistán, el sistema de distribución fue obstaculizado y se
suspendió en cuanto comenzaron los bombardeos. Así, mientras la
entrega de ayuda fluía de nuevo, las agencias humanitarias criticaban
con dureza que Estados Unidos lanzara alimentos vía aérea, y
condenaban estos actos al considerarlos instrumentos de propaganda que
probablemente hacían más daño que bien. Ahora estoy citando al
Financial Times de Londres, pero es fácil continuar.
Después de la primera semana de bombardeos, el NYT informó que de
acuerdo con la ONU pronto habrían 7.5 millones de afganos necesitando
desesperadamente un pedazo de pan, y sólo quedaban unas cuantas
semanas antes de que comenzara el duro invierno, lo cual
imposibilitará el aprovisionamiento de muchas áreas. Y reiteraba que
con los bombardeos el nivel de suministros se había reducido a la
mitad de lo que se necesitaba. El mismo día, Washington rechazó una
vez más, con desdén, las ofertas de negociación para la entrega de
Osama Bin Laden, así como la solicitud de que diera evidencias para
sustanciar la exigencia de una capitulación total. Un informador
especial de la ONU del programa de alimentos solicitó a Estados Unidos
que suspendiera los bombardeos para salvar a millones de víctimas. El
lunes siguiente, las principales agencias de ayuda ?Oxfam y Christian
Aid? se unieron a ese ruego. No fue posible encontrar información al
respecto en el NYT. Sólo hubo una línea en el Boston Globe, escondida
en una histoT
2. ¿Por qué fue un evento histórico? Un ataque al territorio nacional
Ahora bien, consideremos esta pregunta un poco más en abstracto,
olvidando por el momento que al parecer estamos en medio de un intento
de asesinato de 3 a 4 millones de personas, no talibanes, sino sus
víctimas. Volvamos a la pregunta sobre los históricos acontecimientos
que ocurrieron el 11 de septiembre. Cierto, fue un evento histórico.
No por su dimensión, de la que duele hablar, porque en esos términos
no es tan extraordinario. Dije que probablemente se trata del
atentado que produjo el peor número de víctimas súbitas de cualquier
crimen. Y puede ser cierto. Pero por desgracia hay crímenes
terroristas con efectos más prolongados, que son más extremos. Sin
embargo, es un evento histórico porque hubo un cambio. Una situación
radicalmente nueva.
La última vez que el territorio nacional de Estados Unidos fue atacado
e incluso amenazado fue en 1814, cuando los británicos incendiaron
Washington. Han habido otros casos y es común presentar el de Pearl
Harbor, pero no es una analogía válida. Los japoneses bombardearon
bases militares en dos colonias de Estados Unidos, no el territorio
nacional; colonias que habían sido arrebatadas a sus habitantes.
Ahora es el territorio nacional el que ha sido atacado en gran escala.
Se pueden encontrar varios ejemplos marginales, pero éste es único.
Durante cerca de 200 años, Estados Unidos expulsó y exterminó a la
población indígena, a millones de personas; conquistó la mitad de
México; realizó depredaciones en toda la región, en el Caribe, América
Central, y algunas veces más allá. Conquistó Hawai y Filipinas, y
para lograrlo mató a cientos de miles de filipinos. Desde la Segunda
Guerra Mundial, Estados Unidos ha extendido su alcance a todo el mundo
utilizando métodos que no precisan descripción, pero siempre matando a
otros, desarrollando batallas en otros lugares. Las masacres siempre
fueron en otros países , no aquí, dentro del territorio nacional.
En el caso de Europa el cambio es aún más dramático porque su historia
es más horrenda que la nuestra. Somos, básicamente, un vástago de
Europa. Durante cientos de años Europa masacró gente en todo el
planeta. Fue así como conquistó el mundo. Durante este periodo
Europa sufrió guerras asesinas, pero eran asesinos europeos matándose
mutuamente. La única razón por la que terminó la Segunda Guerra
Mundial en 1945 fue porque todos comprendieron que la próxima vez que
practicaran ese jueguito sería el fin del mundo. Porque los europeos,
incluyéndonos nosotros, han desarrollado tales armas de destrucción
masiva que ese juego debe acabar. En el siglo XVII, aproximadamente
40 por ciento de toda la población de Alemania fue eliminada en una
sola guerra.
Durante ese periodo de sangrientas matanzas los europeos se mataron
unos a otros, y mataron gente en otras partes. Congo no atacó a
Bélgica; India no atacó a Inglaterra; Argelia no atacó a Francia.
Hubo algunas excepciones, muy pequeñas en escala, casi invisibles en
la escala de lo que Europa y nosotros le hacíamos al resto del mundo.
(El ataque del 11 de septiembre) es el primer cambio de esta
situación. Es la primera vez que se apunta en la dirección contraria,
y probablemente es el motivo por el cual se ven reacciones tan
diferentes. El mundo se ve muy distinto, dependiendo de si uno tiene
el látigo en sus manos o si ha estado recibiendo latigazos durante
siglos. Así, pienso que el choque y la sorpresa en Europa y en sus
vástagos son muy comprensibles. Es un evento histórico pero, por
desgracia, no en escala, y es una razón por la que la mayor parte del
resto del mundo lo ve de manera muy diferente. Por qué lo consideran
desde una perspectiva diferente, es algo que debiéramos tratar de
comprender.
3. ¿Qué es la guerra contra el terrorismo?
Ahora veamos ¿qué es la guerra contra el terrorismo?, y una pregunta
adicional: ¿qué es el terrorismo? La guerra contra el terrorismo ha
sido descrita en las altas esferas como una lucha contra una plaga,
contra un cáncer que es propagado por bárbaros, por "oponentes
depravados de la civilización misma". Es un sentimiento que comparto.
Pero sucede que estas palabras son de hace 20 años. Son del
presidente Reagan y de su secretario de Estado. La administración
Reagan llegó al poder hace 20 años declarando que la guerra contra el
terrorismo internacional se hallaría en el centro de nuestra
política... y la describió en los términos que mencioné antes. El
gobierno de Reagan reaccionó a esa plaga propagada por oponentes
depravados a la civilización creando una red terrorista internacional
extraordinaria, sin precedente, que realizó masivas atrocidades en
todo el mundo.
La guerra contra Nicaragua
Sólo mencionaré un caso, que no es el más extremo pero sí es
incontrovertible gracias a los fallos de las principales autoridades
internacionales: la Corte Internacional de Justicia, la Corte Mundial
y el Consejo de Seguridad de la ONU.
Este caso es particularmente relevante porque ofrece un precedente
sobre cómo un Estado que respeta el derecho reaccionó ante el
terrorismo internacional. Y fue aún más extremo que los eventos del
11 de septiembre. Estoy hablando de la guerra de Reagan-EU contra
Nicaragua, que causó decenas de miles de muertos y arruinó al país,
tal vez irreparablemente. Nicaragua reaccionó, pero no lanzando
bombas contra Washington sino llevando el caso a la Corte Mundial, y
no tuvo problemas para reunir las evidencias.
La Corte Mundial aceptó el caso, decidió a su favor, condenó lo que
consideró el "uso ilegal de la fuerza" ?que sólo es otra palabra para
denominar al terrorismo internacional? por parte de EU, y ordenó a
Washington que detuviera el crimen y pagara masivas reparaciones.
Estados Unidos rechazó el fallo y anunció que en lo futuro no
aceptaría la jurisdicción de la Corte.
Entonces Nicaragua acudió al Consejo de Seguridad de la ONU, el cual
adoptó una resolución e hizo un llamado a todos los Estados a respetar
el derecho internacional. No se mencionó a nadie, pero todos
comprendieron. Estados Unidos vetó la resolución.
En la actualidad, Estados Unidos es el único Estado que ha sido
condenado por la Corte Mundial por terrorismo internacional y ha
vetado la resolución del Consejo de Seguridad.
Nicaragua acudió a la Asamblea General de la ONU, donde técnicamente
no existe el derecho a veto pero en el que un voto negativo de Estados
Unidos equivale a un veto. La asamblea aprobó una resolución similar
y sólo se opusieron Estados Unidos, Israel y El Salvador. Lo mismo
ocurrió el año siguiente, pero esa vez Washington sólo pudo conseguir
el apoyo de Israel. Llegado ese punto, a Nicaragua no le quedó ningún
recurso legal. Había intentado todas las medidas posibles, pero es
claro que no funcionan en un mundo regido por la fuerza.
Sólo fue el comienzo. Estados Unidos respondió a las resoluciones de
la Corte Mundial y del Consejo de Seguridad con una escalada inmediata
de la guerra, decisión compartida, casualmente, por los partidos
Demócrata y Republicano, y los términos de la guerra también fueron
alterados. Por primera vez hubo órdenes oficiales al ejército
terrorista de atacar los denominados "objetivos blandos", es decir,
objetivos civiles indefensos, y mantenerse lejos del ejército
nicaragüense.
La contra pudo hacerlo porque Estados Unidos controlaba totalmente el
espacio aéreo de Nicaragua y suministró al ejército mercenario
modernos equipos de comunicación. No se trataba de una guerrilla en
el sentido normal. Recibía instrucciones sobre los desplazamientos de
las fuerzas del ejército nicaragüense, de manera que podía atacar
impunemente cooperativas agrícolas, clínicas sanitarias, etcétera, es
decir, objetivos blandos. Esas eran las órdenes oficiales.
Todo era conocido. Hubo una reacción. La política utilizada fue
considerada como sensata por la opinión liberal de izquierda. Así,
Michael Kinsley, quien representa a la izquierda en la discusión en
los medios oficiales, escribió un artículo en el que dijo que no
debiéramos apresurarnos demasiado en la crítica de esa política, como
lo había hecho Human Rights Watch. Una "política sensata" debe "pasar
el test del análisis de costos y beneficios" ?es decir, el análisis de
"la cantidad de sangre y miseria que habrá que introducir, y la
probabilidad de que la democracia emerja por el otro extremo". La
democracia, tal como Estados Unidos comprende la expresión, ilustrada
gráficamente por los países vecinos (a Nicaragua).
Nótese que es axiomático que las elites de Estados Unidos tienen el
derecho de realizar el análisis y el proyecto si pasa sus tests. Y
los pasó. Cuando Nicaragua terminó por sucumbir ante el ataque de la
superpotencia, los comentaristas elogiaron pública y alegremente el
éxito de los métodos utilizados, y los describieron en detalle.
El Time Magazine, por ejemplo, alabó el éxito de los métodos escogidos
"para arruinar la economía y proseguir una larga y mortífera guerra
por encargo, hasta que los nativos exhaustos derribaron por sí mismos
el gobierno indeseado", con un costo "mínimo" para nosotros, dejando a
las víctimas con "puentes destruidos, estaciones eléctricas saboteadas
y granjas arruinadas", dándole así al candidato de Estados Unidos un
"tema ganador": "terminar con el empobrecimiento del pueblo de
Nicaragua". The New York Times, a su vez, publicó una primera plana
que, ante los resultados de esa política, decía: "Estadunidenses
unidos en la alegría". El terrorismo no es arma de los débiles
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La cultura en que vivimos revela varios hechos. Uno es que el
terrorismo funciona. No fracasa. La violencia funciona generalmente.
Es la historia del mundo. En segundo lugar, es un error analítico muy
serio decir, como se hace comúnmente, que el terrorismo es el arma de
los débiles. Como otros medios de violencia, constituye sobre todo un
arma de los fuertes. El terrorismo es considerado arma de los débiles
porque los fuertes también controlan los sistemas doctrinarios y su
terror no cuenta como terror.
Esto es casi universal. No se me ocurre ninguna excepción histórica.
Incluso los peores asesinos en masa ven el mundo de esa manera.
Tomemos como ejemplo a los nazis. No imponían el terror en la Europa
ocupada. Estaban protegiendo a la población local contra el
terrorismo de los partisanos. Y como en el caso de otros movimientos
de resistencia, hubo terrorismo. Los nazis realizaban
contraterrorismo. Además, Estados Unidos estuvo esencialmente de
acuerdo con eso.
Después de la guerra, el ejército estadunidense realizó profundos
estudios de las operaciones de contraterrorismo de los nazis en
Europa. Aprendió de ellos y comenzó a realizar operaciones similares,
a menudo contra los mismos objetivos: la antigua resistencia. Pero
los militares que estudiaron los métodos nazis también publicaron
interesantes estudios, criticando tales métodos, a veces, por su
ineficiencia: "Ustedes no hicieron esto bien, pero lo otro sí!" Pero
esos métodos fueron importados a este país con los consejos de los
oficiales de la Wehrmacht y se convirtieron en los manuales de la
contrainsurgencia, del contraterrorismo, de la guerra de baja
intensidad, y son los procedimientos que se están utilizando. Así que
los nazis no fueron los únicos que lohicieron. Los dirigentes de la
civilización occidental consideraron que eran acciones correctas y
procedieron a hacer lo mismo. El terrorismo no es arma de los
débiles, es el arma de los que están contra "nosotros", sin importar
quiénes sean esos "nosot Cómo vemos el terrorismo
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Una indicación interesante sobre la naturaleza de nuestra cultura, es
la forma en la que se considera todo esto. Una forma es simplemente
ocultándolo. Así que casi nadie ha oído hablar del asunto. Y el
poder de la propaganda y la doctrina estadunidenses es tan fuerte que
hasta las víctimas apenas lo saben. Quiero decir, por ejemplo, que
cuando se habla de este asunto con ciudadanos de Argentina, hay que
recordárselo. El tema es ocultado profundamente, y las consecuencias
absolutas del monopolio de la violencia pueden ser muy poderosas en
términos ideológicos.
Un aspecto esclarecedor de nuestra propia actitud hacia el terrorismo
es la reacción a la idea de que Nicaragua pudiera haber tenido el
derecho de defenderse. Estudié esto a detalle buscando en bancos de
datos. La idea de que Nicaragua pudiera haber tenido el derecho de
defenderse fue considerada escandalosa. Prácticamente no existe nada
en los comentarios de los medios de comunicación oficiales que indique
que Nicaragua podría haber tenido ese derecho. Y ese hecho fue
aprovechado por la administración Reagan y su propaganda de una manera
interesante.
Aquellos que vivieron esa época recordarán que periódicamente se
lanzaban rumores de que los nicaragüenses recibían jets MIG de Rusia.
Al llegar ese punto, los halcones y las palomas se dividían. Los
halcones decían: "Está bien, hay que bombardearlos." Las palomas
decían: "Esperemos, hay que ver si los rumores son ciertos. Y si los
rumores son ciertos, hay que bombardearlos porque constituyen un
peligro para Estados Unidos." ¿Por qué iban a obtenerr aviones MIG?
Trataron de conseguir aviones de los países europeos, pero Estados
Unidos presionó a sus aliados para que no les enviaran medios de
defensa, porque quería que recurrieran a los rusos. Recuerden,
estaban a sólo dos días de la marcha de Harlingen, Texas.
En 1985 declaramos una emergencia nacional para proteger el país
contra la amenaza de Nicaragua. Y siguió en vigor. Así que más valía
que consiguieran armas de los rusos. ¿Por qué iban a querer aviones
jet? Por las razones que ya he mencionado. Estados Unidos tenía un
control total sobre su espacio aéreo, volaba sobre éste y lo utilizaba
para dar instrucciones al ejército terrorista con el fin de que
pudiera atacar objetivos blandos sin encontrarse con las tropas
nicaragüenses que podrían defenderlos.
Todo el mundo sabía que éste era el motivo. No iban a utilizar sus
jets para otra cosa. Pero la idea de que se pudiera permitir a
Nicaragua defender su espacio aéreo contra el ataque de una
superpotencia que dirigía a fuerzas terroristas era considerada en
Estados Unidos como escandaloso y era una opinión general. El caso
Honduras ---------------------------------
Otro ejemplo de cómo vemos el terrorismo ocurre ahora mismo. Hace dos
semanas Estados Unidos designó un embajador ante Naciones Unidos para
conducir la guerra contra el terrorismo. ¿Quién es? Su nombre es John
Negroponte. Fue embajador de Estados Unidos en el feudo de Honduras a
principios de los años 80. Hubo cierto alboroto por el hecho de que
debe haber sabido, y sabía, de los asesinatos en gran escala y de
otras atrocidades que estaban cometiendo las fuerzas de seguridad de
Honduras, a las que apoyábamos. Pero eso es sólo una pequeña parte
del asunto. Como procónsul en Honduras, Negroponte fue el supervisor
local de la guerra terrorista conducida en ese país, por la que su
gobierno fue condenado por la Corte Mundial y por el Consejo de
Seguridad, en una resolución vetada. Y acaba de ser nombrado
embajador ante la ONU para conducir la guerra contra el terror.
Después de que Estados Unidos volvió a apoderarse de Nicaragua bajo
condiciones que fueron gráficamente descritas por la prensa, el país
quedó destruido en los años 80. Desde entonces se ha desmoronado
totalmente en casi todos los sectores. Ahora es el segundo país más
pobre del hemisferio.
Lo mismo ocurría en otras partes del mundo. Tomemos por ejemplo
Africa. Sólo durante los años de Reagan, los ataques de Sudáfrica
contra los países vecinos, respaldados por Estados Unidos y Gran
Bretaña, causaron cerca de un millón y medio de víctimas, daños por 60
mil millones de dólares y la destrucción de países enteros.
Esa fue la primera guerra contra el terror, sobre la que he dado un
pequeño ejemplo. ¿Y se supone que le prestemos atención? ¿O hay algún
motivo para pensar que podría ser relevante? Después de todo no se
trata exactamente de historia antigua. Evidentemente no es así, como
se puede deducir al considerar la actual discusión sobre la guerra
contra el terror que ha constituido el tópico principal del mes
pasado. Haití, Guatemala y Nicaragua --------------------------------
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Mencioné que Nicaragua se ha convertido en el segundo país más pobre
del hemisferio. ¿Cuál es el más pobre?, Haití, que es también víctima
de la mayor cantidad de intervenciones estadunidenses en el siglo XX.
Lo dejamos totalmente devastado. Nicaragua está en segundo lugar en
el grado de intervención estadunidense en el siglo XX, y es el segundo
más pobre. En realidad, compite con Guatemala. Se alternan cada uno
o dos años como el segundo país en el nivel de pobreza, y también en
cuál es el objetivo principal de las intervenciones militares de
Estados Unidos.
El peor violador de los derechos humanos en los años 90 fue Colombia,
y fue también el principal receptor de ayuda militar de Estados Unidos
para mantener el terror y las violaciones de derechos. En 1999,
Colombia remplazó a Turquía como el principal receptor de armas
estadunidenses en todo el mundo, excluyendo a Israel y Egipto, que
están en una categoría especial. Y eso nos dice mucho más sobre la
guerra contra el terror.
¿Por qué recibía Turquía un flujo tan grande de armas de Estados
Unidos? Porque está ubicada estratégicamente, es miembro de la OTAN,
etcétera. El flujo de armas a Turquía aumentó radicalmente en 1984 y
este hecho nada tuvo que ver con la guerra fría. Rusia se estaba
desmoronando. Y continuó al mismo nivel de 1984 a 1999, cuando se
redujo y Colombia pasó a primer término. ¿Qué sucedió entre 1984 y
1999? En 1984 los turcos lanzaron una gran guerra terrorista contra
los kurdos en el sudeste de Turquía.
Entonces aumentó la ayuda militar de Estados Unidos. Y no se trataba
de pistolas, sino de aviones jet, tanques, entrenamiento militar. Esa
ayuda permaneció y se incrementó a la par que aumentaban las
atrocidades durante los años 90. El año cumbre fue 1997, cuando la
ayuda militar de Estados Unidos a Turquía fue superior a la de todo el
periodo entre 1950 y 1983, es decir, durante la guerra fría, lo que es
una indicación de la medida en la que la guerra fría afectó la
política. Los resultados fueron impresionantes. Produjo entre 2 y 3
millones de refugiados, parte de la peor limpieza étnica de fines de
los 90; decenas de miles de muertos, y 3 mil 500 ciELo que hace esto
tanto más pasmoso es que todo sucedía justo en medio de un inmenso
autobombo de los intelectuales occidentales, que probablemente no
tiene parangón en la historia. La masiva autoadulación sobre cómo por
primera vez en la historia somos tan magníficos, cómo defendemos
principios y valores, cómo estamos dedicados a terminar la falta de
humanidad por doquier en esta nueva era. Evidentemente no podemos
tolerar atrocidades cerca de las fronteras de la OTAN. Esto se
repitió una y otra vez. Sólo dentro de las fronteras de la OTAN no
nos limitamos a tolerar atrocidades, sino que contribuimos a ellas.
Otra oportunidad de ver lo que es la civilización occidental y la
nuestra, es preguntarse: ¿cuántas veces se discute este tema? Es un
hecho impresionante que un sistema de propaganda se salga con la suya
en una sociedad libre. No creo que se pudiera lograr en un Estado
totalitario.
Y Turquía está muy agradecida. Hace algunos días, el primer ministro
Ecevit anunció que Turquía se unirá a la coalición contra el terror
con mucho entusiasmo. En realidad, dijo que contribuiría con tropas,
lo que otros no están dispuestos a hacer, y explicó por qué: "Tenemos
una deuda de gratitud con Estados Unidos porque fue el único país que
estuvo dispuesto a contribuir de manera tan masiva a nuestra propia
guerra 'contra-terrorista'", es decir, a nuestra propia limpieza
étnica y nuestras atrocidades y nuestro terror. Otros países ayudaron
un poco, pero se contuvieron.
Estados Unidos, por su parte, contribuyó con entusiasmo y decisión y
pudo hacerlo por el silencio y el servilismo de las clases educadas
que podían averiguar fácilmente lo que sucedía. Después de todo,
somos un país libre. Se pueden leer los informes sobre derechos
humanos. Pero preferimos contribuir a las atrocidades y Turquía está
muy contenta, tiene con nosotros una deuda de gratitud y por eso
contribuirá con tropas, al igual que lo hizo durante la guerra en
Serbia.
Turquía fue muy elogiada por utilizar los F16 que le suministramos
para bombardear Serbia, exactamente como lo hizo con los mismos
aviones contra su propia población, hasta el momento en que finalmente
logró aplastar el terror interno. Y como de costumbre, la resistencia
incluye terror. Vale también para la revolución estadounidense. Vale
para todos los casos que conozco. Igual que es verdad que aquellos
que tienen un monopolio de la violencia hablan de sí mismos como si
realizaran contraterror. La coalición -------------------------------
--
Todo esto es impresionante y tiene que ver con la coalición que se ha
organizado para librar la guerra contra el terror. Es muy interesante
ver cómo se está describiendo dicha coalición. Echemos una mirada al
Christian Science Monitor, uno de los mejores periódicos
internacionales, con verdadera cobertura mundial. Su principal
artículo es sobre cómo Estados Unidos está conduciendo la guerra
contra el terror. El primer ejemplo, en realidad el único, es
Argelia. Resulta que Argelia siente mucho entusiasmo por la guerra de
Estados Unidos contra el terror. La persona que escribió el artículo
es un experto en Africa. Debe saber que Argelia es uno de los Estados
terroristas más sanguinarios del mundo, y que ha estado aplicando un
terror horrendo contra su propia población durante los últimos años.
Durante un tiempo, el hecho fue mantenido en secreto. Pero finalmente
fue denunciado en Francia por desertores del ejército argelino. Lo
saben en Francia, Inglaterra y en otros países. Pero aquí estamos muy
orgullosos porque uno de los peores Estados terroristas del mundo
saluda con entusiasmo la guerra de Estados Unidos contra el terror, y
en realidad está alentando a Washington para que dirija la guerra. Lo
cual muestra hasta qué punto estamos haciéndonos populares.
Y si se considera la coalición que se está formando contra el terror,
vemos mucho más. Un miembro destacado de la coalición es Rusia,
deleitada de que Estados Unidos apoye su guerra terrorista asesina en
Chechenia en lugar de criticarla de vez en cuando tras bambalinas.
China se une con entusiasmo. Está deleitada de conseguir apoyo para
las atrocidades que está cometiendo en China occidental contra lo que
califica de secesionistas musulmanes. Turquía está feliz con la
guerra contra el terror. Son expertos en ella. Argelia e Indonesia
también están deleitados de tener aún más apoyo estadunidense para las
atrocidades que realizan. Podemos repasar toda la lista de los
Estados que se han unido a la coalición y es bastante impresionante.
Tienen una característica común: están, ciertamente, entre los
principales Estados terroristas del mundo y son dirigidos por el
campeón mundial. ¿Qué es el terrorismo? -----------------------------
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Esto nos hace retornar a la pregunta ¿qué es el terrorismo? Hay
algunas respuestas fáciles y una definición oficial. Se puede
encontrar en el código de Estados Unidos o en los manuales del
ejército estadunidense: terror es el uso calculado de la violencia o
de la amenaza de violencia para lograr objetivos políticos o
religiosos a través de la intimidación, la coerción o la provocación
de miedo. Eso es terrorismo. Es una definición bastante justa y creo
que es razonable aceptarla. El problema es que no puede ser aceptada,
porque si es aceptada, vienen todas las consecuencias erróneas. Por
ejemplo, las que acabo de mencionar.
Hay ahora mismo un importante esfuerzo en la ONU para tratar de
desarrollar un tratado exhaustivo sobre el terrorismo. Cuando Kofi
Annan recibió el premio Nobel se informó que había dicho que
deberíamos de dejar de perder el tiempo con el tema y poner manos a la
obra. Pero existe un problema. Si se utiliza la definición oficial
de terrorismo, se llegará a resultados desacertados. No se puede
proceder así. Si se lanza un vistazo a la definición de guerra de
baja intensidad, que es una política oficial de Estados Unidos, se ve
que es una paráfrasis muy próxima de lo que acabo de leer. En
realidad, una guerra de baja intensidad es simplemente otro nombre
para el terrorismo. Es el motivo por el cual todos los países
denominan todo acto horrendo que cometen contraterrorismo. Sucede que
nosotros lo llamamos contrainsurgencia o guerra de baja intensidad.
No podemos utilizar la verdadera definición. Tenemos que encontrar
cuidadosamente una definición que no lleve a consecuencias indeseadas.
Hay varios problemas adicionales. Algunos se presentaron en diciembre
de 1987. La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución
muy enérgica contra el terrorismo, condenando la plaga en términos muy
firmes, llamando a todos los Estados a combatirla por todos los
medios. Fue aprobada por unanimidad. Un país, Honduras, se abstuvo.
Dos naciones, las de costumbre, votaron en contra: Estados Unidos e
Israel. ¿Por qué iban a votar Estados Unidos e Israel contra una
importante resolución condenando enérgicamente el terrorismo, en
realidad utilizando en gran parte los mismos términos que estaban
siendo usados por la administración Reagan?
Hay una razón. Existe un párrafo que dice que nada en esa resolución
infringe los derechos de los pueblos que luchan contra regímenes
racistas y colonialistas o contra la ocupación militar extranjera, a
continuar con su resistencia con la ayuda de otros Estados
extranjeros, en su justa causa. Estados Unidos e Israel no pueden
aceptar algo semejante. La razón principal HAsí que nada de todo esto
fue publicado, y nada de esto ha aparecido en los anales del
terrorismo. Si uno mira los trabajos de gran erudición sobre el
terrorismo, no se ve nada de lo que acabo de mencionar.
La razón es que los que tienen los fusiles no son los que quisiéramos.
Hay que afinar cuidadosamente las definiciones y la erudición para
llegar a las conclusiones correctas; de otra manera no constituye una
erudición respetable y un periodismo honorable. Los problemas de este
tipo son los que obstaculizan los esfuerzos por desarrollar un tratado
exhaustivo contra el terrorismo. Tal vez debemos convocar a una
conferencia académica o algo parecido para tratar de ver si podemos
descubrir una manera de definir el terrorismo, que produzca
exactamente las respuestas que nos gusten, no las otras. No será
fácil.
4. ¿Cuáles son los orígenes del crimen del 11 de septiembre?
Bien, pasemos a la cuarta pregunta: ¿Cuáles son los orígenes de los
crímenes del 11 de septiembre? Aquí debemos hacer una distinción entre
dos categorías, que no debieran confundirse. Una se refiere a los
agentes directos del crimen. La otra es una especie de reserva de
simpatía, a veces apoyo, que provoca incluso entre gente que se opone
fuertemente a los criminales y a sus acciones. Y éstas son dos cosas
muy diferentes. Categoría 1: los probables perpetradores
No tenemos bien claro quiénes cometieron los atentados. Estados
Unidos no puede o no quiere presentar evidencias que tengan sentido.
Hubo una especie de obra de teatro hace una o dos semanas, en la que
se había previsto que Tony Blair las presentaría. No sé exactamente
cuál era el propósito. Tal vez era para que Estados Unidos apareciera
como si estuviera reteniendo alguna evidencia que no podía revelar, o
para que Tony Blair pudiera representar algunas poses churchillianas o
algo así.
Sean cuales fueren las razones de relaciones públicas, Blair hizo una
presentación que en círculos serios fue considerada absurda y apenas
fue mencionada. Por ejemplo, en The Wall Street Journal, uno de los
periódicos más serios, hubo un pequeño artículo, en el que señalaba
que no hubo mucha evidencia y luego citaron a algún alto funcionario
estadunidense que dijo que no importaba si había pruebas, porque de
todas maneras lo iban a hacer. Así que para ¿qué preocuparse por la
evidencia?
La prensa más ideológica, como The New York Times y otros, publicó
grandes titulares en primera plana. Pero la reacción de The Wall
Street Journal fue razonable y si se considera la llamada evidencia,
se ve por qué. Pero supongamos que fuera cierta. Me sorprende cuán
débil era la evidencia. Pienso que se podría hacer algo mejor sin
ningún servicio de inteligencia.
En realidad, recuerden que esto fue después de semanas de la
investigación más intensiva en la historia de todos los servicios de
inteligencia del mundo occidental, trabajando horas extra, tratando de
juntar algo. Se trataba de un caso de presunciones de hecho, un caso
muy sólido incluso antes de que se tuviera algo. Y terminó más o
menos donde comenzó, con un caso de presunciones de hecho. Así,
supongamos que es verdad, que lo que parecía obvio el primer día aún
lo sigue siendo, que los verdaderos perpetradores venían de las redes
islámicas radicales, llamadas aquí fundamentalistas, de las que la
organización de Bin Laden es, sin duda, parte impo¿Nos dicen
exactamente lo que piensan. Estados Unidos quiere silenciar el único
canal de televisión libre en el mundo árabe, porque está emitiendo
toda una gama de opiniones desde Colin Powell a Osama bin Laden. Así
que Estados Unidos se está uniendo ahora a los regímenes represivos
del mundo árabe para tratar de clausurarlo. Pero si uno escucha lo
que dice Bin Laden, vale la pena. Si no se quiere escuchar su propia
voz, hay numerosas entrevistas realizadas por importantes reporteros
occidentales, entre otros Robert Fisk. Lo que ha dicho es bastante
consecuente. No es el único, pero tal vez sea el más elocuente. No
sólo ha sido sólo consecuente desde hace tiempo, también es
consecuente en sus acciones. Existen todas las razones del mundo para
tomarlo en serio.
Sus enemigos principales son los que denomina regímenes autoritarios,
corruptos y opresivos del mundo árabe, y cuando dice eso, tiene
bastante resonancia en toda la región. También quieren remplazarlos
por auténticos gobiernos islamistas. Y ahí es donde pierden el apoyo
de la gente de la zona. Pero hasta ese momento, lo apoyan. Desde su
punto de vista, incluso Arabia Saudita, el Estado fundamentalista más
extremo del mundo ?supongo que fuera de los talibán, que es su
vástago?, tampoco es suficientemente islamista. También quieren
defender a los musulmanes en todas partes. Odian a los rusos como si
fueran veneno, pero en cuanto los rusos se retiraron de Afganistán,
dejaron de realizar actos terroristas en Rusia, como lo había hecho
con respaldo de la CIA antes, dentro de Rusia, no sólo en Afganistán.
Se trasladaron a Chechenia. Pero ahí están defendiendo a los
musulmanes contra una invasión rusa. Al igual que en los otros sitios
que he mencionado. Desde su punto de vista, están defendiendo a los
musulmanes
Categoría 2:
¿Base de apoyo?
¿Cuál es la base de apoyo? No es difícil descubrir en qué consiste.
Una de las cosas buenas que han ocurrido desde el 11 de septiembre es
que un sector de la prensa comenzó a revelar algunas de estas cosas.
El mejor, que yo sepa, es The Wall Street Journal, que de inmediato
comenzó a publicar informes serios sobre las razones por las que la
gente de la región, aunque odia a Bin Laden, y a pesar de todo lo que
está haciendo, lo sigue apoyando en muchos sentidos e incluso lo
considera como la conciencia de Islam. Ahora bien, The Wall Street
Journal y otros no auscultan la opinión pública. Están auscultando la
opinión de sus amigos: banqueros, profesionales, abogados
internacionales, empresarios ligados a Estados Unidos, gente que
entrevistan en restaurantes MacDonald, que allá son sitios elegantes,
portando exquisitas vestimentas estadunidenses. Esa es la gente que
han estado entrevistando, porque quieren descubrir cuáles son sus
actitudes. Sus actitudes son muy explícitas y claras, y de muchas
maneras concorESi uno quiere vivir con los ojos cerrados y pretender
que nos odian porque se oponen a la globalización, ese sería el motivo
por el que asesinaron a Sadat hace 20 años, porque combatieron contra
los rusos o trataron de volar el World Trade Center en 1993. Y se
trata de gente que está en medio de la globalización corporativa, pero
si uno quiere creer eso, es reconfortante. Y es una forma de
asegurarse que la violencia escale. Es una violencia tribal: "Ustedes
me hicieron algo. Yo les haré algo peor. No me importa cuáles son
los motivos. Seguiremos por ese camino." Y es una forma de hacerlo.
Es clara la opinión liberal de izquierda.
5. Las opciones políticas
¿Cuáles son las opciones políticas? Hay una multitud. Una opción
política estrecha desde el principio fue seguir el consejo de
radicales extremos como el Papa. El Vaticano dijo de inmediato:
"Miren, se trata de un horrible crimen terrorista." En el caso de un
crimen, uno trata de encontrar a los perpetradores, los presenta a la
justicia y los juzga. No se mata a civiles inocentes. Es como si
alguien roba en mi casa y pienso que el que lo hizo vive en el
vecindario al otro lado de la calle. No salgo con un fusil de asalto
a matar a todos en ese vecindario. No es la forma como se enfrenta el
crimen, sea un crimen pequeño o uno realmente masivo como el de la
guerra terrorista de Estados Unidos contra Nicaragua, o incluso
crímenes peores. Y hay numerosos precedentes que vienen al caso.
Cuando el Ejército Republicano Irlandés colocó bombas en Londres, fue
un asunto bastante serio. Gran Bretaña podría haber respondido
bombardeando Boston, que es la principal fuente de financiamiento del
IRA. Y desde luego, arrasando Belfast occidental. Ahora bien, fuera
de la factibilidad, hubiera sido una idiotez criminal. El camino fue:
buscar a los perpetradores, juzgarlos y buscar los motivos que lo
animaron. Porque esas cosas no vienen de ninguna parte. Ocurren por
alguna razón. Acaso se trate de un crimen en las calles o de un
monstruoso crimen terrorista, o de algo diferente. Hay motivos. Y
usualmente, si se consideran los motivos, algunos son legítimos y
debieran ser considerados.
Pero eso presenta problemas. Un problema es que Estados Unidos no
reconoce la jurisdicción de algunas instituciones internacionales.
Así que no podemos recurrir a ellas. Ha rechazado la jurisdicción de
la Corte Mundial. Se ha negado a ratificar la Corte Penal
Internacional. Es suficientemente poderoso para establecer una nueva
corte, si quiere hacerlo. Pero hay un problema con cualquier tipo de
corte, sobre todo que se requiere evidencia. Para ir a cualquier
clase de corte, se requiere alguna clase de evidencia. No a Tony
Blair hablando por televisión. Y eso sí que es difícil. Puede ser
imposible de encontrar. Resistencia sin dirigentes
Saben que la gente que lo hizo se mató. Nadie lo sabe mejor que la
CIA. Son redes descentralizadas, no jerárquicas. Siguen un principio
denominado resistencia sin dirigentes, que fue desarrollado por los
terroristas de la derecha cristiana en Estados Unidos. Se trata de
pequeños grupos que realizan actos. No hablan con nadie más. Existe
una especie de antecedentes generales de suposiciones, y la cosa se
hace. En realidad, la gente en el movimiento contra la guerra está
bastante familiarizada con el tema. Solíamos llamarlos grupos de
afinidad. Si uno supone correctamente que el grupo al que uno
pertenece está siendo penetrado por la FBI, cuando algo serio está
sucediendo, no se hacen las cosas en una reunión. Se hacen con
personas que uno conoce y en las que confía, un grupo de afinidad que
no puede ser infiltrado. Es una de las razones por las que la FBI
nunca logró descubrir lo que sucedía en los movimientos populares. Y
lo mismo vale para otras agencias de inteligencia. No pueden. Eso es
resistencia sin dYNo queremos autorización internacional porque
actuamos unilateralmente y por ello no la deseamos. No nos preocupan
la evidencia ni la negociación. No nos preocupan los tratados. Somos
el más fuerte del mundo; el perdonavidas más duro del barrio. Hacemos
lo que nos da la gana.
Una autorización es algo malo y hay que evitarla. Hay incluso un
nombre para esta conducta en la literatura técnica, se llama
establecer credibilidad. Es un factor importante en muchas políticas.
Fue la razón oficial dada para la guerra en los Balcanes y la razón
más plausible.
Si quieren saber lo que significa credibilidad, pregúntenle a su capo
preferido de la mafia. El les explicará lo que significa
credibilidad. Y es lo mismo en los asuntos internacionales, excepto
que se discute en las universidades utilizando grandes palabras. Pero
es básicamente el mismo principio. Tiene sentido y generalmente
funciona. El principal historiador que ha escrito sobre esto en los
últimos años es Charles Tilly, en un libro titulado Coerción, capital
y los Estados europeos. Señala que la violencia ha sido el principio
fundamental de Europa durante siglos y la razón es que funciona, si se
tiene una predominancia abrumadora de la violencia y una cultura de la
violencia que la respalda. Por eso tiene sentido seguirla. Todos
estos son problemas que se presentan cuando se siguen caminos legales.
Y si usted tratara de seguirlos, abriría verdaderamente algunas
puertas muy peligrosas. Como la de Estados Unidos exigiendo que los
talibán entreguen a Osama Bin Laden. Y ellos responderán de una
manera que s Haití
Esto es fácil de probar. No tenemos que inventar casos. Por ejemplo,
en los últimos años Haití ha solicitado a Estados Unidos que extradite
a Emmanuel Constant, un asesino importante. Es uno de los principales
responsables de la matanza de unas 4 mil o 5 mil personas a mediados
de los años 90, bajo la junta militar, que casualmente estaba siendo
apoyada por las administraciones Bush y Clinton. Tienen muchas
evidencias. En esa materia no hay problemas. Ya ha sido juzgado y
condenado en Haití y las autoridades piden a Estados Unidos que lo
entregue. Bien, quiero que ustedes realicen su propia investigación.
Vean cuánto se ha discutido el tema. Haití renovó el pedido hace dos
semanas. Pero el caso ni siquiera fue mencionado. ¿Por qué vamos a
entregar a un asesino convicto responsable del asesinato de 4 mil o 5
mil personas hace dos años? En realidad, si lo entregáramos, quién
sabe lo que diría. Tal vez diría que estaba siendo financiado y
ayudado por la CIA, lo que probablemente es cierto. No queremos abrir
es Costa Rica
Quiero decir que durante unos 15 años, Costa Rica, que se ha llevado
el premio de la democracia, ha estado tratando de que Estados Unidos
le entregue a John Hull, un propietario de tierras en Costa Rica al
que acusan de crímenes terroristas. Estaba utilizando la tierra,
aseguran con bastante evidencia, como una base para la guerra de
Estados Unidos contra Nicaragua, lo que no es una conclusión
controvertible. La Corte Mundial y el Consejo de Seguridad la
respaldan. Así que tratan de conseguir que Estados Unidos lo
entregue. ¿Han oído hablar del tema? No.
En realidad confiscaron las tierras de otro terrateniente
estadunidense, John Hamilton. Pagaron una compensación y convirtieron
sus terrenos en parque nacional, porque esas tierras también estaban
siendo utilizadas como base para el ataque de Estados Unidos contra
Nicaragua. Costa Rica fue castigada por hacerlo. Fueron castigados
mediante la retención de la ayuda: "No aceptamos ese tipo de
insubordinación de nuestros aliados." Podemos continuar, y si se abre
la puerta a preguntas sobre extradición, nos conducirá en direcciones
muy desagradables.
¿Y qué pasa con las reacciones en Afganistán? La retórica inicial
hablaba de un ataque masivo que mataría visiblemente a mucha gente y
también de un ataque contra otros países en la región. Bien, la
administración Bush se apartó sabiamente de esa idea. Todos los
dirigentes extranjeros, la OTAN, los especialistas, y supongo que
también sus propias agencias de inteligencia, le dijeron que sería la
cosa más estúpida que podrían hacer. Simplemente sería como si
abrieran oficinas de reclutamiento para Bin Laden en toda la región.
Es exactamente lo que quiere. Y sería extremadamente dañino para sus
propios intereses. Así que se apartaron de esa idea, y se están
orientando hacia lo que describí antes: una especie de genocidio
silencioso.
Una propuesta sensata está a punto de ser considerada: que haya una
iniciativa de la ONU que reúna a afganos expatriados o a supuestos
dirigentes tribales del interior, que mantendría totalmente fuera del
asunto a rusos y estadounidenses. Son los dos países que
prácticamente han borrado al país del mapa en los últimos 20 años.
Deben permanecer fuera del asunto y pagar indemnizaciones. Pero es su
único papel. Es concebible que una iniciativa de la ONU para reunir a
elementos del interior de Afganistán, que podría tratar de construir
algo sobre las ruinas, funcionaría, con mucho apoyo y ninguna
interferencia. Si Estados Unidos insiste en controlar el proceso,
igual podríamos abandonarlo. Tenemos una experiencia histórica al
respecto.
Recordarán que al principio el nombre de esta operación iba a ser una
Cruzada, pero lo dejaron de lado porque los agentes de relaciones
públicas les dijeron que no funcionaría. Después iba a ser Justicia
Infinita, pero los agentes de relaciones públicas les dijeron:
"esperen un momento, ustedes suenan como si fueran una divinidad".
Así que no funcionaría. Y entonces lo cambiaron a Libertad Duradera.
Sabemos lo que significa. Pero nadie ha señalado hasta ahora, por
suerte, que eso contiene una ambigüedad (Endure = durar en inglés,
también significa soportar, aguantar dolor o sufrimiento, N.d.T).
Endure implica sufrir. Y hay mucha gente en el mundo que ha sufrido
lo que llamamos libertad. Por suerte tenemos a una clase educada de
excelente comportamiento, así que nadie ha señalado esa ambigüedad.
Un camino fácil para reducir el nivel del terror
Queremos reducir el nivel del terror, no escalarlo, y un camino fácil
para lograrlo es dejar de participar en el terror. Eso reduciría
automáticamente el nivel del terror. Pero eso no puede ser discutido.
Bueno, debemos hacer posible que se discuta la idea. Así que esa es
una manera fácil de reducir el nivel del terror.
Fuera de eso, debemos repensar el tipo de políticas, y Afganistán no
es la única, con las que organizamos y entrenamos a ejércitos
terroristas. Tienen consecuencias, y estamos viendo algunas ahora.
Un caso es el 11 de septiembre. Repiénsenlo.
Repiensen las políticas que están creando una base de apoyo.
Exactamente lo que banqueros y abogados están diciendo en sitios como
Arabia Saudita. En las calles las opiniones son mucho más amargas,
como se pueden imaginar. Es posible. Esas políticas no son eternas.
Y además hay oportunidades. Es difícil encontrar muchos rayos de luz
en las últimas semanas, pero uno es que hay más franqueza. Muchos
temas están siendo discutidos en los círculos de la élite y entre el
público en general. Este no era el caso hace dos semanas. Si un
periódico como USA Today puede publicar un excelente artículo, un
artículo serio, sobre la vida en la franja de Gaza, es que ha habido
un cambio. Las cosas que mencioné, publicadas en The Wall Street
Journal, son otro cambio. Y creo que en el público en general hay
mucha más franqueza y disposición a pensar sobre cosas que estaban
ocultas bajo la alfombra. Son oportunidades y deben ser aprovechadas,
por lo menos por la gente que acepta el objetivo de tratar de reducir
el nivel de violencia y terror, incluyendo amenazas potenciales que
son extremadamente severas y que podrían hacer que el 11 de septiembre
pareciera nimio.
* En este Perfil se publica una versión editada del discurso
pronunciado por Noam Chomsky en el Massachusetts Institute of
Technology el 18 de octubre de 2001, transcrito por Z Magazine
www.zmag.org Traducción: Germán Leyens
http://www.alainet.org/active/2280
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